Capítulo 29

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Mina

Realmente me había demorado mucho en llegar a casa. Luego de cenar sa gre fresca fui al castillo para ver si todo estaba en orden en el castillo, con suerte no había problema alguno. Momo se encargó de Chaewon y ella supo portarse bien estando la presencia de la lobita de las dos.

Dahyun estaba con Sana en la sala, ambas estaban jugando con unas gafas de realidad virtual. Según lo que Sana me contó del juego es como si estuvieras en otro mundo en el cuerpo de un personaje que podías interectuar con otros. Ambas reían sin parar pero era una risa tímida de parte de ambas.

No fue hasta que hubo un silencio completo, Dahyun cayó al piso de rodillas tocándose el corazón. Ella se sacó las gafas y dió un grito ahogado. Sana estaba shockeada por tan de repende reacción de Dahyun. Momo fue corriendo hacía Dahyun para poder levantarla pero Dahyun estaba totalmente paralizada, no podía ni levantarse simplemente no paraba de llorar y de gritar como si algo dentro de ella se hubiese roto.

—Dubu, dime qué tienes por favor no nos asustes. Por favor dubu, habla; responde.—Sana la tomó del mentón mientras yo solo observaba.

—Es. Mi. Mi loba está de luto. Dónde está Chaeyoung, ella estaba débil la última vez que la vi. ¡Chaeyoung acaba de moriir! Aaah.— gritó en llantos sobre el hombro de Sana.—Chaeyoung acaba de morir.

Ni bien escuché el nombre de Chaeyoung soltar de su boca fui inmediatamente hacia la pequeña casa dejando a las tres y en especial a Momo que se dió cuenta de mi reacción.

En realidad no me importó nada en ese momento solo queria llegar a esa casa y ver que solo sea una broma de mal gusto de Dahyun y poder encontrarme con Chaeyoung con su mal genio y su manera de responderme.

Cuando llegué a casa lo primero que hice fue destruir la puerta e ir inmediatamente hacia ella. Abrí la puerta de la habitación en la que Chaeyoung solia dormir.

Ahí estaba ella con los ojos cerrados en posición fetal, la sabana con la que se cubría para taparse estaba llena de sangre, toda la cama estaba manchada de sangre.

Tomé la sabana y miré que una mano estaba estaba cubriendo su bajo vientre. La acomodé boca arriba, moví sus hombros por si reaccionaba pero nada. Me agaché para escuchar sus latidos, latidos que estaban totalmente en pausa.

No sabía qué hacer en ese momento, di mil vueltas sobre el lugar pensando en dar una solución y regresarla a la vida.

Hasta que...

—Total, siempre me odiaste y sé que nunca me perdonarás pero tengo que hacerlo. Tienes una manada que cuidar, Chaeyoung.— desgarré su camiseta e hice a un lado su cuello. Realmente por mi mente pasó un "¿Y si la marco?.

Me levanté para ver si había abierto los ojos, no. No funcionó.

—Traela de vuelta a la vida, si Dahyun se enferma y muere no me importará tenerte como mi rival. Amo.— sentí la presencia de Sana. Jamás pensé que Sana seria la que me buscaría un duelo de batallas. Siempre supuse que seria Momo.

No respondí ante su amenaza y continué marcando y clavando cada parte de su cuerpo para marcar a Chaeyoung y por lo menos convertirla en un ser inmortal aunque sabía perfectamente que a ella no le gustaría ser convertida en un vampiro.

Empecé a frustrarme al no notar algún signo vital en el cuerpo frío de Chaeyoung.

—Es inútil.— Me rendí.

Chaeyoung había perdido demasiada sangre y aunque intentaba marcarla no despertaba de la muerte.

—Es tu culpa, sino hubieras matado a su novio todo marcharía bien. Sabías que esta loba de seguro ya tenía un lazo con él era obvio que su loba terminaría matando a Chaeyoung ¿Y ahora sabes qué?, no solo Chaeyoung está en la eternidad, Ahora es mi dubu la que ae enfermará.

LAZOS DE SANGREHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora