Harry
El regreso de Tom a casa esa tarde estuvo marcado por un silencio tenso. Harry lo observaba con cautela mientras se movía por la sala de estar con una quietud inusual, su rostro sombreado por una expresión que Harry no alcanzaba a descifrar completamente.
Finalmente, Tom se dejó caer en el sofá, un suspiro apenas audible escapando de sus labios.
—No me dieron el puesto—dijo Tom, su voz plana, desprovista de la calidez habitual.
Harry sintió un vuelco en el estómago. Sabía que Tom había puesto muchas esperanzas en esa oportunidad. Se sentó junto a él, tomando su mano.
—Lo siento mucho, Tom. ¿Qué pasó? ¿Dijo el director Dippet por qué?
Tom retiró su mano y se levantó, caminando hacia la ventana y mirando hacia la noche que comenzaba a caer sobre la ciudad.
—Dijo que mi falta de experiencia era un obstáculo. Que Hogwarts necesitaba a alguien con un historial probado en la enseñanza.
Harry frunció el ceño. Después de enviarle la carta a Dumbledore sabía que no le darían el empleo, tenía cierta corazonada. Pero, no esperaba una excusa tan débil.
—Pero eso no tiene sentido. Eres más brillante que cualquier otro mago que conozco. ¿No vio eso el director Dippet? —dijo Harry.
Tom se giró, con una sombra de amargura en sus ojos oscuros.
—Tal vez no. O tal vez... hay otras razones.
Harry lo miró, intrigado y ligeramente preocupado por el tono de Tom.
—¿Otras razones? ¿A qué te refieres?
Tom dudó por un momento, como si estuviera sopesando sus palabras.
—He oído cosas, Harry. Susurros en los pasillos del Ministerio, insinuaciones sobre ciertos favores, sobre acuerdos tácitos entre figuras influyentes en el mundo mágico. Dippet lleva mucho tiempo en su puesto... ¿quién sabe qué tipo de compromisos podría haber adquirido?
Harry sintió un escalofrío recorrer su espalda. La idea de corrupción en Hogwarts, la institución que siempre había considerado un bastión de la integridad mágica, era perturbadora.
—¿Estás diciendo que crees que Dippet no te dio el trabajo por algo más que tu falta de experiencia?
Tom se encogió de hombros con un gesto que parecía calculado.
—No lo sé con certeza, por supuesto. Pero es una posibilidad, ¿no crees? Un joven con mis... ideas... podría no ser del agrado de todos. Quizás prefieran a alguien más maleable, alguien que no cuestione el status quo.
Harry se quedó en silencio, procesando las palabras de Tom. Nunca se le había ocurrido pensar en la posibilidad de corrupción en Hogwarts, pero la forma en que Tom lo presentaba, insinuando más que afirmando, era sutilmente persuasiva.
—Pero te ofrecieron otros trabajos en el Ministerio, ¿verdad?—dijo Harry después de un momento—. Dijiste que había varias opciones. ¿Por qué no consideras alguna de ellas?
Tom soltó una risa breve y carente de humor.
—Oh, sí, las generosas ofertas del Ministerio. Un puesto en el Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas, otro en el Departamento de Cooperación Mágica Internacional... puestos burocráticos, Harry. Trabajos para magos mediocres que se conforman con seguir órdenes sin cuestionarlas.
Se acercó a Harry y le tomó las manos, su mirada intensa le provocó escalofríos a Harry.
—¿De verdad crees que el Ministerio es inmune a las mismas influencias que podrían estar presentes en Hogwarts? ¿Crees que esa institución, con su larga historia y sus propias luchas de poder internas, es completamente incorruptible?
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Un Pasado Incierto
FanfictionTras la devastadora Batalla de Hogwarts, Harry Potter solo desea una cosa: evitar todas las muertes. Encuentra un Giratiempo y una carta de Dumbledore con el "Plan B", impulsándolo a viajar al pasado para desmantelar el ascenso de Lord Voldemort. Ha...
