Tom
Quería hacerlo sufrir. Una muerte rápida no era suficiente para Avery, para el hombre que le había arrebatado lo único que le importaba. El rostro de Avery, la sonrisa maníaca, la burla en sus ojos al pronunciar el nombre de Harry, se grabaron en su mente como una imagen en llamas. Y entonces, lo recordó. Un hechizo. Un doloroso eco del pasado.
—Sectumsempra —silbó Tom, su varita temblando con una furia descontrolada.
Avery cayó, un grito de dolor ahogado en sus labios mientras la sangre brotaba de su cuerpo en finas, dolorosas líneas, como cortes de una espada invisible. Se retorcía en el suelo, retorciendo su túnica rasgada. Tom solo lo observaba, su respiración se volvió tan agitada que su visión comenzaba a tornarse oscura. El hechizo, que había usado Harry contra Avery en sus tiempos en Hogwarts, era la mejor venganza. No era el dolor de Avery, sino el fantasma de Harry lo que llenaba su mente.
Unos segundos después, el cuerpo de Avery dejó de moverse, su pecho subía y bajaba con una lentitud escalofriante, y su respiración se apagó.
—Murió —la voz de Nott rompió el silencio, una palabra que parecía estar en el aire, pero Tom sintió que su alma la absorbía.
Todos los presentes estaban en silencio, lo único que se escuchaba era la respiración agitada y entrecortada de Tom. Podía sentir el miedo de todos, pero no le importaba. Ahora, solo sentía dolor. La muerte no le traía la satisfacción que creía que le daría. El dolor de la pérdida, la agonía que sentía, lo consumía.
—Mi Señor —dijo un hombre, mucho mayor que Tom, ni siquiera podía recordar su nombre—, no se sienta culpable. Avery era un insubordinado, tarde o temprano nos causaría problemas. Creo que hizo lo correcto.
Tom no daba crédito a sus palabras. Aquel hombre pensaba que su mal estado se debía a que había matado a uno de sus seguidores. Era cierto, nunca les había hecho daño; siempre reprendía los errores, pero nunca los había herido. Sabía que le creían un líder que se preocupaba por sus seguidores.
«Qué ingenuos y tontos», pensó Tom.
Quería matarlos. A todos. No por la insubordinación, sino por la ignorancia de su dolor. Su rabia se desbordó, un torrente de ira incontrolable.
—¡Fuera! —dijo con un hilo de voz que apenas podía escucharse, una orden suave pero mortal—. ¡TODOS FUERA!
Los mortífagos, entendiendo el peligro, comenzaron a salir uno a uno, algunos fijaban la mirada en el cuerpo inerte de Avery, otros simplemente bajaban la mirada. Vio miradas de desdén, de lástima.
—Tú no, Nott —la voz de Tom era un susurro.
Aquella orden tomó por sorpresa al aludido, pero permaneció en su lugar todo el tiempo y en cuanto las puertas se cerraron, el silencio los invadió. La tensión en el aire era palpable, como una cuerda a punto de romperse.
—¿Sabes... sabes si Harry tenía algún plan contra Avery? —le preguntó Tom, intentando controlarse, su voz temblaba.
Nott se tensó, una tensión que no pasó desapercibida para Tom. Así que lo tranquilizó rápidamente.
—Sabía que le informabas. Siempre supe que eras su espía, pero no me importa. Quería que lo mantuvieras a salvo informándole. Ahora dime, ¿sabes si Harry tenía un plan para defenderse de Avery si se lo encontraba?
—Mi Señor... lo lamento —dijo Nott, su voz era un susurro.
—No quiero tus disculpas, Nott. Ya te dije que no me importaba. Quiero que me digas si crees que Harry está vivo —prácticamente le suplicó, las palabras saliendo de sus labios con una desesperación que nunca antes había sentido.
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Un Pasado Incierto
FanfictionTras la devastadora Batalla de Hogwarts, Harry Potter solo desea una cosa: evitar todas las muertes. Encuentra un Giratiempo y una carta de Dumbledore con el "Plan B", impulsándolo a viajar al pasado para desmantelar el ascenso de Lord Voldemort. Ha...
