Meghan
—¡Feliz cumpleaños! —el grito proviene de Liliana. Brooks gruñe y nos cubre a los dos con la sabana para evitar a Liliana. Entra en la habitación como si fuese de su propiedad. Puede que viva en otro reino, pero viene cada mañana a la misma hora.
Con el mismo. Optimismo. De siempre.
No puedo creer lo hiperactiva que es.
—¡Oh, vamos! No pueden estar allí para siempre —nos sacude a ambos con fiereza.
Abro los ojos y miro los de Brooks, aun debajo de las sabanas. También abre los de él y me mira. Me aprieta la cintura y alza las cejas. Sacude la cabeza de un lado a otro. Eso significa que quiere que le diga a Liliana que saldré después de un rato, ya que a él no le hace caso.
Ruedo los ojos, es ahí cuando se da cuenta de que no diré nada y gruñe quitando la sábana.
—Gracias, Liliana —susurro apenas.
—Vístete rápido. Me acompañarás a comprar unas cosas para celebrar tu cumpleaños.
—¿James no se encargó de eso? —Brooks espeta.
—Sí, pero quiere añadirle unas cosas más —pestañea varias veces—. Anda.
Suspiro y me levanto. Liliana se va a esperar afuera mientras los dos nos acicalamos. Me detengo frente a un espejo en la peinadora luego de salir del baño. Mi cabello está más largo del que desearía. Creo que debería cortarlo un poco. Tal vez un poco más debajo de los hombros. Unos brazos me rodean. Su cara se esconde en mi cuello y deja un beso.
—Feliz cumpleaños... —susurra.
Evito el hacer una broma sobre la situación.
—Gracias. Tener 19 me hace ser cercana a tu edad... un poco.
Alza la cabeza mirando mis ojos a través del espejo. Nuestro reflejo es bonito. Juntos. Los dos. Justo ahora no podría desear nada más para mi cumpleaños.
Nada más...
—En realidad estás cumpliendo 256. Mi edad —Cierto. A veces olvido eso.
—Eso me hace una anciana ahora —me quejo. Se ríe de mi chiste. Sus hombros se alzan constantemente por la risa. Bajo la mirada a la mano que tiene posada en mi estómago, con el pulgar cercano a uno de mis pechos.
—En realidad, somos jóvenes. Muy jóvenes.
—Si 256 años es tu concepto de ser joven pues está bien, lo tomaré.
—Aja. Toma todo lo mío.
conociéndolo eso fue doble sentido. Me separo de él para que no vea el sonrojo en mi rostro. No sé cuándo es que va acabar este efecto sabiendo que he pasado ya por eso con Brooks en el pasado. Tal vez aun no creo que esto sea real y esté pasando.
Le doy una sonrisita fugaz.
—¿Qué pasa?
—Es el primer cumpleaños que paso sin mis padres. Uno muerto y otros dos desaparecidos. Irónico.
—estoy segura que después de todo vas a recuperarlos —me abraza dejando que recueste mi cara en su pecho—. Yo te ayudaré con eso.
—No puedes asegurarlo.
—No, pero puedo esforzarme a que no le pase nada a ninguno de ustedes.
—¿Cómo?
—Solo haciéndolo.
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Realeza Encantada #1
FantasyMeghan toda su vida ha sido aventurera, maleducada y desubicada, hasta que tiene que dejar de serlo. **** La muerte de su padre la hizo viajar hasta el palacio del reino Elaetus con su madre, padrastro y hermanastro, a los qué, aun así, considera u...
