PHILLIP
-Moby Dick emergió delante de las embarcaciones y cruzó por delante de ellas,-dije, Angle parecía distraída, amaba que le leyera, amaba mi voz al leerle, quizás Moby Dick no era su libro preferido. Phillip Grant, leyéndole a un perro. Angle me miró con sus profundos ojos marrones y me lamió la mano, le acaricié el hocico, ella me golpea la mano con la nariz y después se pone alerta, miré hacia la entrada del laberinto. Quizás iba a aparecer el conejo blanco de Alicia y me caería por un hoyo. Recordé que ya no tenía diez años y me puse de pie.
-¿Robert?- pregunté, me dio algo de miedo, ¿las probabilidades de que fuera un ciervo? Nulas,estábamos en Londres, no otra ciudad, sonreí y Angle desapareció de mi vista, no debía ser nada.
Decidí entrar a la casa, fui a la cocina, me senté y puse el libro de Moby Dick sobre la mesa.
-¿Siempre te han gustado las aventuras no?- me pregunta Rob, había salido de la nada, me asusté, él se empieza a reír y acerca uno de los taburetes a mi. -¿Te recuerdas como en el internado planeábamos nuestros viajes al rededor del mundo como Tintín? Querías ser Indiana Jones, querías ser Batman y hasta una vez quisiste ser Frodo.
-Eso fue hace mucho, quiero estudiar medicina, de por si, la medicina es un gran aventura. ¿Qué se consideraría hoy en día una aventura? El mundo ya no se maneja así .
-Es muy cierto eso, pero yo diría que nuestra hermana ha robado nuestros sueños de aventura desde tiempos inigualables.
-Los mayores siempre se llevan lo mejor.
-Estoy de acuerdo contigo.
-¿Quieres verme jugar The witcher? - le pregunté, Robert afirmó y nos fuimos de la cocina.
ROBERT
Volví a mirar la foto de Jane con ese chico nuevo con el que andaba, yo tenía a Jennifer pero extrañaba a mi ex, la extrañaba como a nadie en el mundo. Miré el calendario, ojalá mi cumpleaños no fuera en mayo y fuera en Octubre, tendría una excusa de verla, ¿ella sabía que la extrañaba?
Decidí fastidiar a Phillip, su vida era mucho más interesante que la mía, incluso siendo dos años menor que yo, siempre sus amigos lo invitaban a salir, iba a clubes nocturnos con Tom Houben y yo, solía acostarme a ver el cielo azul junto a una chica bonita.
-Phillip, llevas dos horas jugando, deberíamos salir un rato. Hoy hay un concierto en el parque, hablé con mis amigos, ellos también irán.
-¿Crees que Julieta vaya?
-¿En serio sigues interesado en Julieta? ¿Después de que su novio te golpeara el mes pasado?
-Si, mi interés sigue intacto, deberíamos decirle a Paul que se acerque, está en la ciudad ¿recuerdas?
-No quiero ver a Paul,- le dije, me daba igual Paul, ¿Para qué verlo?, era el ex de Helena, eso es raro y de mal gusto. -,debe estar preocupado por esas cosas de la mudanza.
-De acuerdo, no lo llamemos, ¿Y a Jane?- miré a Phillip con mala cara y le golpee el brazo.
-¿Es en serio?
-¡Quería ver tu reacción, eso es todo! - suelta Phill riendo, le voltee mis ojos y me levanté, casi golpee mi cabeza con el techo del escondite, crecíamos mucho para ese pequeño espacio, quizás deberíamos hacer una expansión.
-Arréglate, es un poco gótico, usa la camisa negra que usamos para aquel funeral. Y los jeans que están rotos en la rodilla.
-Eso es muy gay, vestiré normal, tu deberías vestir normal, somos jugadores de rugby, no unos góticos- me respondió Phillip, le sonreí con ganas de reírme y salí del escondite, él me siguió. -¿Cómo es que se llamaba esa chica que te gustaba además de Jane?- dice Phill, rompiendo el silencio «putain» pensé.
-Sabine Bergerac, estudiante de intercambio. Vive en París, era trés chaude.
-¿Te gustaría ir a París y verla?- me pregunta, llega a mi y le ayudo a ajustar su corbatín.
-Preguntas mucho, ¿Qué pasa contigo?- Phillip quita mi mano de su corbatín y termina de ajustárselo el mismo.
-Nada, nada. Es solo que mamá me mostró una foto de una chica idéntica a Sabine que será la actriz de su nueva película. Sabía lo del concierto en el parque así que más temprano hablé con ella por teléfono y la invité.
-J'ai une petite amie- dije rápidamente, Phillip se empezó a reír, se colocó un chaleco blanco.
-¿Quién dijo que era para ti?- me respondió, lo miré impresionado y con un poco de celos, era para él, no para mi.
PHILLIP
Los rizos dorados de Charlotte atraparon mi mirada, era unos centímetros más alta que yo, noté que tenía tacones. Su presencia era más hermosa de lo que imaginé, Robert la miró fascinado, podría ir tras ella si quisiera, no le lleva treinta años, solo dos patéticos años, a quién engaño, si no puedo tener a Julieta puedo tenerla a ella.
-Eres más guapo de lo que imaginé- me dice Charlotte, su voz me puso nervioso, ¿cómo se suponía que debía actuar? ¿cuál sería la recomendación de Tom? «no luzcas impresionado por la belleza de una chica, siempre tienes que tener en mente que tu eres más poderoso que ella» recordé.
-¿Disculpa?- le pregunté, ella se sonroja, llega a mi.
-Es extraño que el hijo de mi jefa me invite a salir, eso es todo...pensé que serías un gordo con acné que me llevaría a un concurso de disfraces en el parque.
-Puedes entender que te equivocaste entonces. Me llamo Phillip, este es mi hermano Robert.
-Caras como las de ustedes serian atractivas para la pantalla grande, ¿nunca han pensado en actuar? O...siempre la señora Picadersi los mantiene fuera del foco.
-Ese me parece que no es tu asunto señorita.- le dice Rob cortante, le dirigí una mirada pesada, él me indicó que siguiéramos para llegar al sitio del concierto.
La noche estaba en su eje y la luna hacia juego con las guitarras eléctricas, parecía un evento underground, habían muchos punks, y entre todos ellos estaba Julieta con su novio el bruto. Llevé al mejor lugar a mi cita, ella miraba todo asombrada, iba colgada de mi brazo y verdaderamente me encantaba como olía, no sé qué tipo de perfume era pero Charlotte olía bien.
-Háblame de ti.- Le dije a mi cita, ella me miró con sus grandes ojos azules, acarició sus rizos y los puso sobre su hombro izquierdo, su hombro derecho quedó desnudo, era un hombro hermoso de porcelana, deseaba contacto con su piel, realmente es hermosa.
-Nací en Londres, soy toda una verdadera londinense, pasé parte de mi infancia viviendo en Sudáfrica, allí empecé mi actuación, eran papeles muy idiotas...pero ellos me llevaron a donde estoy ahora, en el protagónico de una de las directoras más importantes del país.
-Es lo que leí por internet de ti. A ver, cuéntame tus sueños, ¿qué es lo que más quieres en el mundo?
-Podría ser encontrar al chico de mis sueños...suena tonto pero eso quiero.
-¿Es en serio?- le pregunté con ganas de reír, su cara iba en serio, después de hablar por media hora más, pasé mi brazo por su cuello y dirigí mi mirada hacia la tarima para el concierto, y la llevé hacia la parte de atrás.
-¿A dónde vamos, ya van a empezar?- me pregunta Charlotte, Dios, es tan hermosa. La besé.
-Llevamos exactamente media hora conociéndonos pero se que eres el tipo de chica con la que quiero estar. O quizás me esté volviendo loco...te vi llegar con tu vestido rojo y yo perdí la cordura.
-Me halagas Phill pero no te conozco...déjame conocerte, quizás así...- sus ojos decían otra cosa, Charlotte me devolvió el beso. ¿En la realidad ocurren cosas así? Quizás ella fingía el momento como la actriz que es, quizás todo había sido algo premeditado. Incluso así el momento era perfecto, con la música ensordecedora en nuestros oídos y nuestros labios juntos, no podía haber algo mejor que un cisne blanco en contra de mi cisne marrón.
Después de besarnos por un largo rato nos devolvimos a nuestro puesto, los músicos seguían pero la candente rubia a mi lado era la que tenía toda mi atención, y teníamos cosas sorprendentes en común. Esta vez si que me había ganado la lotería.
Caminé tomado de la mano de Charlotte, me acerqué a Robert y a su nueva novia, nos miramos.
-Charlotte, esta es Jen la novia de Rob- le digo, Jennifer la saluda con la mano y después se saludan con un beso en la mejilla. Sentir la mano de Charlotte sosteniendo la mía me otorgaba un sentimiento genial, llenaba un vacío en mi interior y aparté por esos momentos mi situación interna y mis problemas existenciales.
En el intermedio del concierto, el bruto se acercó sin Julieta, me miró con Charlotte, se veía bastante sorprendido.
-Charlotte Bird ...¿tu eres Charlotte Bird ?
-¿Si...?
-¿Qué quieres Xavier?- le pregunté, el bruto se veía apenado.
-¿Cómo un alfeñique como tu consigue una chica de esta calidad?
-Aléjate- le advierte Robert, vi a algunos del equipo de rugby escuchar lo que él decía y voltearse de manera amenazante, él los miró y dio un paso atrás.
-Enfréntame cuando no tengas guardaespaldas- dijo y se fue. Charlotte lo siguió con la mirada y después nos empezamos a reír.
-Me sentí en una escena de Francis the dead girl. Nunca pensé que en la vida real pasaran cosas así.
-No pasan, solo pasan cuando besas su novia- le dice Rob, ¿acaso no recordaba que Charlotte era mi cita o intentaba joderme la paciencia?
-¿Besaste su novia?-me metí las manos en los bolsillos y di un paso atrás, ella se sorprendió cuando dejé su mano sola.
-Digamos que si, y el tipo me molió a golpes. - Charlotte sonríe y da el mismo paso que yo y quedamos cerca, seguía oliendo su perfume.
-¿Hoy es la primera vez que se ven?- nos interrumpe Jen, dejé de mirar a Charlotte.
-Si...de hecho si...pareciera que la conociera desde hace tiempo...o al menos así lo siento. - le dije, acogí entre mis dedos la palma de Charlotte, Jen nos sonrió.
-Hacen una buena pareja...- nos dice, Charlotte se sonroja, yo de igual forma. Robert se metió las manos en los bolsillos, dejó de mirarnos y dirigió su vista hacia el escenario, en el cual los músicos volvían a juntarse.
Empezó a llover, a los músicos los resguardaba un techo pero a nosotros no, caía lluvia como una tempestad, las personas empezaban a correr entre ellas, empujándose, otros se quedaban inmóviles escuchando la música y yo, besaba a Charlotte. Todo su bonito maquillaje se había esparcido por su rostro, como si hubiese llorado por un tiempo indefinido. Y nuestras ropas mojadas estaban pesando en nuestros cuerpos. Sus rizos se volvieron salvajes y azotaron su rostro, la tempestad seguía como el beso se volvía jodidamente intenso, golpee mi mano hacia su entre pierna y la lleve al extremo, de pie, no estábamos solos pero la cantidad de personas acumuladas en el sitio no podía definir qué estábamos haciendo.
-No me considero una chica que haga cosas así- dijo ella apartando mi mano de si, tenía el corazón en la boca, estaba excitado ok.
-Eres la que siguió el beso. - se que mis ojos brillaban por el momento carnal, Charlotte me sonrió con picardía.
-Nunca me habían metido mano. Aunque no lo creas soy virgen y...ese tipo de cosas es importante ¿no? Tengo dieciséis no veinte. Si te intereso lo suficiente primero me invitaras a beber una taza de té.
-Vale la pena ir a beber un té- le dije, volvimos a caminar con las manos agarradas y nos subimos al auto de Rob.
Miré a Jen subir después de nosotros, también empapada, Robert y yo solíamos ir a nadar así que habían toallas en la parte trasera del auto. Me incliné en el asiento y las tomé, estaban secas y su calor me reconfortaba, Charlotte y yo nos sentamos encima de una toalla para no seguir mojando el asiento de cuero. Y la otra se la entregué a Jen.
-¿Te llevamos a casa?- le pregunté a Charlotte, ella afirmó y le dijo la dirección a Robert, el motor del auto se encendió y a los segundos conducíamos lejos del parque, después de una larga charla, en la ciudad, conducimos hasta el centro, nos detuvimos frente a un edificio regular.
-Te acompañaré a la entrada- le dije, Charlotte, ella vivía junto a las líneas de tren.
-Quédense, quédense por un rato, acá vivimos mi hermana y yo. Mis padres están en Nueva York.
Robert, Jennifer y yo temblábamos, nos miramos y a los minutos subíamos por el ascensor antiguo hacia el apartamento. Cada segundo dentro era una eternidad, los cuatro mojados y sintiendo que en cualquier segundo aquel ascensor que se asimilaba a una jaula de pájaros se iba a detener en medio de dos pisos.
-¿Los famosos no viven en mansiones?- pregunta Jen; el ascensor subía lentamente, y me preguntaba el porqué no habíamos subido por las escaleras.
-Daniel Radcliffe es el tercer hombre más rico de Londres- dice Robert.
-No todos somos Daniel...a algunos no nos pagan tanto...yo no soy de Harry Potter, las películas en las que he actuado son mayormente indies.
-No es nuestra incumbencia...perdona por entrometerse.
-No hay problema, los periodistas también preguntan eso.
-¿Cuál es el piso?- le pregunté tras una sacudida inquietante del ascensor, Rob me sonrió con su típica sonrisa de "sé que tienes miedo"
-El cuarto piso...ya vamos a llegar.
Miré a Jen de reojo y ella colocó su mano en el bolsillo de Robert, mi hermano al sentir su mano se sonrojó y me dirigió una mirada rápida. Debía saber cómo actuaba, ¿amaba a su nueva chica?
-Bueno, hemos llegado.
Rob y Jen se apartaron, salimos los cuatro del ascensor y ella abrió la puerta de su apartamento. Dentro, lanzamos nuestras chaquetas en mueble principal, era pequeño, esa habitación, cocina más sala hacían unos quince metros cuadrados y tenía un pasillo pequeño que guiaba a tres cuartos, un cuarto de baño, los otros habitaciones. Charlotte nos entregó unas batas para secar nuestra ropa.
Eran las once y media de la noche al meter nuestra ropa en la secadora, Jen se lanzó en la alfombra de la sala y Charlotte se distrajo con su tablet. Robert y yo hablábamos de videojuegos. Una imagen nos sacó de nuestro silencio, la hermana de Charlotte entró a la sala, debía tener la misma edad de Robert.
-Buenas noches...¿Charlotte? - le dice su hermana, mi cita levantó la mirada, y se dio cuenta que su despampanante hermana estaba en pantaletas y en top en la sala, de pie frente a nosotros mientras Rob y yo la desnudábamos con la mirada.
-Vicky...estos son Robert y Phillip Grant, hijos de Annie Picadersi, ella es la directora y productora de la nueva película que estoy participando.
-¿Phillip Grant, el que te invitó a salir?- le pregunta ella, Charlotte afirma su hermana se acerca a mi. Estaba sudando en frío, ¿se iba a quitar su top frente a nosotros?- que lindo es...parece una niñita, me siento lesbiana mirándolo...
-No seas grosera Victoria...
-Cállate Charlotte... ¡Tu, quién eres!- le grita a Robert, mi hermano miro a su novia, se enderezó y dejó de ver sus piernas.
-Robert Grant, esta es mi novia Jennifer.
-Un placer, Victoria Bird, no soy actriz como mi hermana y tengo dieciocho años. Han perturbado en mi hogar el día de hoy y quisiera saber la razón.
-Yo los invité Vicky. Estaba lloviendo y estábamos mojados.
-¿¡Pasaras la noche con un muchacho..inaceptable!?-dijo Victoria, Robert le sonrió y Jennifer parecía absorta en sus pensamientos, luego, Victoria se dio cuenta de su vestimenta y desapareció de nuestra vista.
Victoria Bird, otra rubia hermosa.
-¡Me debo ir chicos...recordé que mi madre me dejó encargada de cuidar a mis hermanitos esta noche!- dice Jennifer, Robert tuvo que ponerse de pie y ellos dos se fueron, después Robert regresó solo en una hora y media. Mientras no estuvo charlé con la hermana de Charlotte, era preciosa chica. Y sabia que Robert se había percatado de eso.
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Lo propio
RomanceLo último que pensaba era llegar a amar, lo único que quería era diversión y conocer a un nuevo país. Un brasileño le cambia completamente su vida al conocer a la chica que ama, ¿Una obsesión? ¿Un sentimiento adecuado? Ella sigue siendo la hija de u...
