Palmeo el colchón, estaba en búsqueda de mi celular que llevaba horas zumbando, lo había dejado en silencio, pero igual su fastidioso zumbido me tenía fuera de mi, han creado un grupo llamado ¨It feels like Houben are conquering the world¨ y los integrantes eran mis primos Cris y Dan, mi tío Mathew,mi tío Tobias y mi papá, la conversación era absurda, un viaje de hombres en Halloween para una fiesta en Orlando U.S.A donde ya han comprado entradas para los parques. Cruzar el océano para una salida familiar a un parque temático, no me llamaba para nada la atención, además ese día caía un martes, martes de clases tanto en mi instituto como en su universidad, me pregunté en como haríamos, y siquiera podría tocar una cerveza en ese país, tienen la ridícula ley al menos en Florida que solo los mayores de 21 pueden beber y yo apenas tengo 17.
Recibo un mensaje mas, lo abro, es una invitación para una fiesta en noviembre, Els Tomoe, ¨fucking night club¨ se llamaba, era por su cumpleaños número 19, en un club en el centro de la ciudad, era de gala, no esperara que fuera de gala con ese nombre, pero conociendo a Els, era de gala. Me lamenté que Dan y Cris han vuelto a Liverpool, hacían falta en Londres, creo que en verdad se están arrepintiendo, por que sus novias están aquí y yo tengo que ser su protector. ¿Tenía que ser su protector? Me considero protector de solo una chica y esa es Helena Grant.
Le digo a mi chofer que me lleve a ver a Helena, ha pasado la semana de manera extraña conmigo, tal vez fue por que me uní al grupo de teatro de nuevo pero quizá no sea eso así que no lo se, eran las doce de la noche cuando salí de casa, como siempre mis papás no se percataron que me había ido, mi mamá no estaba en la casa si quiera, se había ido de retiro espiritual hasta el domingo con sus amigas de la iglesia, mi papá por su parte estaba en Alemania, Frederick uno de sus socios lo invito a una cena y se fue sin siquiera decirme en cuando iba a volver.
El chofer estaciona frente al portón, me fijo en la ventana del cuarto de Helena y está apagada la luz, yo le digo al chofer que se vaya y me deje allí, el chofer afirmo, se subió en el auto y se fue de mi vista. No toqué el timbre, escalé el portón y salí por el otro lado de este, camine hacia la casa y tenía que encontrar una manera de entrar a cuarto de Helena en el segundo piso, ventana izquierda. Llevaba meses teniendo esa fantasía, pero era más difícil de lo que pensé, no había manera de llegar arriba si no fuera por una escalera. La escalera sería apoyada en el semi-techo con tejas, se subiría, luego con sumo cuidado como un ladrón abrir la ventana y voilá, c'est fini. Me quedo mirando la ventana, dos, tres minutos, hace frío afuera, le podría enviar un mensaje a Helena que aquí estoy, pero no, planeo despertarla con un suave beso en sus labios.Para completar, empieza a llover, corro para la parte de atrás de la casa y me resguardo de la lluvia abajo de un árbol, no escampa, media hora bajo el árbol frondoso que filtra agua hasta mi, empapado, con un poco de sueño... Voy hacia la puerta corrediza de vidrio que lleva adentro de la casa por la parte de atrás, trato de abrirla, oh, ésta abre con facilidad, vuelvo a cerrarla y ya estoy adentro de la casa, me quito los zapatos y las medias para no ensuciar la casa, pongo esto en el cuarto de limpieza de allí y me guío confiadamente a las escaleras que llevaban al piso de arriba, conté las puertas, una, dos, tres,cuatro, cinco y seis. numero la 4 a la izquierda, esa es la puerta que busco, camino silenciosamente al cuarto temblando de frío, abro la manija de la puerta, me meto adentro sin apuro y cierro la puerta con el mismo cuidado con el que lo abrí, me fije en la cama de Helena, se veía la silueta de su adorable cuerpo, me acerque a donde dormía y quité las sabanas de su cuerpo inexistente. Mierda. Si, mierda, hijo de la gran puta, Helena no estaba en esa cama y aquello que vi eran solo almohadas, sin saber muy bien en que pensar me metí a su baño y me di una ducha caliente, me sequé y estaba demasiado cansado como para formar un problema por todo. En toalla bajé al piso de abajo y metí mi suéter, mi camisa y mis Jeans a lavar, igual que mis medias y mi ropa interior, 20 minutos se tardaría, así que me puse a revisar el piso de abajo puerta por puerta, entré al primer cuarto, cuarto en donde había un piano de cola, toque la tapa del piano, sonreí, y seguí caminando por esa habitación, me acerque a un gran closet de sauce y lo abrí, la luz interna se prendió y pude ver los diferentes instrumentos que estaban allí, dos guitarras, tres tipos de flauta, un violín hermoso, una bandolina, y lo que más me llamó la atención un saxofón brillante como el oro.
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Lo propio
Storie d'amoreLo último que pensaba era llegar a amar, lo único que quería era diversión y conocer a un nuevo país. Un brasileño le cambia completamente su vida al conocer a la chica que ama, ¿Una obsesión? ¿Un sentimiento adecuado? Ella sigue siendo la hija de u...
