Capítulo 26 Assim você me mata

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En todo el vuelo no nos habíamos dirigido la palabra, no supe cuando llegamos, íbamos en un vuelo privado en el avión de su abuelo, la azafata pelirroja me despertó, recibimos nuestras maletas, Paul y yo fuimos en filas diferente en la aduana, "nacionalidad Brasilera" "extranjeros" yo por supuesto en la línea más larga, no se por que tanta gente viajaba a Brasil para año nuevo.

Nos llevaron a unas casas que quedaban frente unas lagunas, Paul no me explico nada sobre ello, me senté en la entrada de la inmensa casa mientras Paul buscaba la llave que estaba entre un manojo de llaves muy grande que siempre traía consigo.

-¡Ajá!- exclamó, pasamos juntos a la casa y me dijo que nadie estaba pase sin problema y me impresione lo limpia que estaba la casa.

Paul y yo subimos a la habitación por unas escaleras en espiral que eran muy innovadoras, todo se veía nuevo y reluciente, como una casa de catálogo, bueno su casa en Inglaterra también parece de catálogo, no como mi casa que es más al viejo estilo pero Paul me dice que es tan innovadora como la suya que abre las cortinas automáticamente.

Escuchamos un ruido cuando deshacíamos las maletas, Paul se alarmo y me cogió fuertemente la mano, bajamos juntos las escaleras, el ruido venía del sótano, Paul me dijo que me quedara allí sin moverme y obedecí temiendo por su vida, después de un rato Paul no volvía, yo abrí la puerta del sótano y al bajar encontré a Paul con cinco señores jugando al poker, me sentí desubicada y los cincos hombres me saludaron.

-ela é bonito - dice un hombre

- se estiver- le responde otro hombre y así siguen diciendo cosas en Brasilero (portugués como sea)

Paul me dirige la palabra después de platicar un buen rato con aquellos en portugués,

-Decían cosas como que eras bonita y eso, João es el que limpia la casa, vive en el sótano y yo no creí que siguiera viviendo aquí, esta mesa, es su cama, el colchón está en la esquina creo...

Paul se despide de los hombres y subimos, quería ver muchas cosas de Río pero Paul debo admitir que es un pésimo guía, hizo que me quedara en la habitación viendo el techo sin hacer nada por horas, y estaríamos allí hasta el seis de Enero, maldecí en mis adentros. En Inglaterra había dejado todos mis problemas, era veintiocho de diciembre y aún me rebotaban las palabras de Will en mi cerebro.

-Hola Hola- dice un Moreno ultra sexy sin camisa entrando en la habitación... Hooola...guapetón... Parecía esos de novelas brasileñas que acaban de salir del agua con el cabello aún mojado, con pinta de futbolista, el chico se acerca a mi rápidamente y me levanta de la cama y me da un fuerte abrazo- Eu sei Rodreigo, Rodreigo Arantes, es todo un placer Helena- me dice, yo sorprendida dejo mi mano aventurarse por su preciosa espalda, Rod tenía un tatuaje espectacular en el brazo que decía básicamente "mi vida" en portugués.

-Un placer digo- Rod me deja de abrazar... Es Moreno y tiene unos ojos espectacularmente azules.

-¿Seduciendo a mi chica tan rápido Rodrei?- le pregunta Paul, Rod le sonríe, y si lo estaba haciendo pues lo estaba logrando.

-¿La has tenido todo el día enseraida?- le pregunta él sin responderle lo de la seducción, su acento en combinación con el inglés me recuerda a Paul cuando apenas llego a Londres meses atrás,-Eu quero llivarmela a conocer Río salvaje- le dice, pasar tiempo a solas con Rod... Wow, mis huesos son débiles y ese tipo es sumamente atractivo, deje ir una risita, los dos voltearon a verme, "yo no oí nada" susurre, Paul me sonrió y escolto al chico sexy sin camisa para afuera de la habitación, me regañara, lo se.

-¿Río salvaje en los brazos de ese?- me pregunta, el agrega-es gay- dice y ríe tras decir eso, GAY... Ok, Paul rompe sueños y esperanzas, le di un beso en los labios y no me importo no salir en ese día realmente. Me desperté.

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