Capitulo 14-Robert como Grant

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Tocar Suiza de nuevo, bajarme del avión tan solo para ver a Robert de nuevo, no hay nadie como Robert y no hay nada como nuestra amistad. Hace un mes a Helena se le ocurrió la hermosa idea de charlar de su adopción, mis padres al principio no entendieron por que queríamos un nuevo hermano, yo tampoco, pero al final aceptaron, y llamaron al internado para charlar del caso.

A los del internado también les gustó, entendimos enseguida que Robert había sido abandonado en el internado sin referencias, ni datos, ni nada de su familia, Robert es como un fantasma, puede que tenga recuerdos, puede que tenga apellido, pero legalmente, nadie los sabe. El fue simplemente dejado en el internado como un perro, y nadie pagó por su educación ni estadía.

Llegamos al internado, miré a Robert a lo lejos, estaba nervioso, me sudaban las manos, estaba apunto de empezar a gritar, era fantástico verlo nuevamente. Me bajé del auto, Helena, mi madre, mi padre también se bajaron; miré a mis amigos, todos me saludaron viéndome también con recelo, debe ser duro que haya venido solo por uno de ellos, pero esos imbéciles nunca hicieron nada por mi y Robert siempre ha estado allí para mi, y eso lo convierte en mi hermano. Robert y yo nos abrazamos por veinte minutos, Robert estaba mas alto, pero enseguida me dijo que también yo había crecido, Robert me habló en inglés, Robert no sabía ni un poco de inglés, pero supongo que en estos tres meses que me fui aprendió, como yo, yo lo hablaba solo un poco, pero en tres meses, con esos tres meses aprendí todo lo que no había aprendido de mi idioma natal.Yo nací en Inglaterra, así que soy ingles por naturaleza, separado de mi tierra natal a una extranjera en la cual también hablan ingles, pero justamente eligieron el internado non-anglais que enseñaban Alemán y francés solamente.

-Cuando te fuiste Phil hablé con los superiores para que me dieran clases de inglés para algún día ir a verte a Inglaterra y el señor Dieter, el monje franciscano me empezó a dar las lecciones... fue bastante fácil de aprender, aunque creo que mi acento apesta... me delata mucho de que tengo toda mi vida hablando francés.

-Tu acento está bastante bien Rob- le digo sonriente, en ese momento ya estábamos en el auto, y el ingles seguía siendo la fuente principal, y Robert le había puesto mucho mucho esfuerzo a su aprendizaje.

-¡Oh señores Grant! ¡Ustedes son mis héroes! Sin ustedes me hubiese quedado toda la vida en el internado, no hubiese tenido un futuro, yo les estoy agradecido de que me acepten en su familia, sabia que Dios algún día escucharía mis plegarias... sabía que Dios había puesto a Phillip en mi camino por una razón.

-Eres un Grant ahora hijo, eres parte de la familia- dice mi papá, mi mamá le toma la mano, Robert y yo chocamos hombros, nos miramos felices y Helena le acaricia el pelo a Robert.

-Eres un niño muy lindo Robert, ¿Cuantos años tienes? - le pregunta, Robert la mira, le sonríe

-Tengo doce, y tu, tienes dieciséis, ¿No?

-Mañana cumplo diecisiete- responde Helena, ella continua- ahora tengo dos hermanitos... uno adoptado, otro...- mi papá tose, Helena calla, ¿otro como? Bueno, no importa, Robert y yo charlamos todo el camino de todas las cosas que hicimos mientras no estuvimos juntos, Helena escuchaba con atención, feliz, sonriente.

-Conocí a una niña- le digo a Robert, en ese momento estábamos subidos al avión, Robert si ha visto niñas, han sido todas las monjas del internado, y las fotos de las chicas en ropa interior de las mujeres de las revistas de pornografía de los mas grandes.

-¿Una niña de verdad?- pregunta el un poco sorprendido, yo afirmo.

-Es la niña más bonita que existe en el planeta...

-¡Oye! Eso no me lo habías contado a mi. ¡Mamá!- grita Helena en el avión, mi mamá ve de su asiento a donde estamos los tres, y habla

-Helena, no todo lo puedes saber tu, además, si le quería confiar eso a Rob y no a ti, no te molestes...

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