𝟛𝟛

92 12 2
                                        

Capítulo 33

Bajo banderas verdes

Los días siguientes pasaron demasiado rápido... y demasiado lentos al mismo tiempo.

Lily evitó pensar en el baño de prefectos... o por lo menos, lo intentó.

No era fácil, para nada fácil, porque cada vez que cerraba los ojos lo veía, el vapor, el agua, su voz profunda, sus manos, su cuerpo... sus ojos. Y sobre todo, esas últimas palabras que llevaba grabadas en la cabeza desde el momento en que perpretraron en su mente.

No vuelvas a huir de mí.

Lily apretó con más fuerza los libros contra su pecho mientras salía de la clase de Pociones junto a Roxane que caminaba más rápido de lo usual a diferencia de ella que parecía arrastrar los pies sobre la piedra húmeda.

—Te lo digo en serio Lily, no fui yo esta vez, ese caldero no reaccionó como debía hacerlo según las instrucciones —insistía Roxane mientras caminaban por el pasillo denso de las mazmorras—. No comprendo como es que lo haces.

—Porque no sigo las instrucciones —respondió Lily distraída con la mirada perdida.

No estaba prestando atención, no realmente.

—Pues deberías, por algo hay un manual de pociones, ¿no crees? Se supone que nos piden el material por una sola razón —se encogió de hombros Roxane.

—No lo sé, hoy no fue mi mejor día tampoco —confesó ella.

—Quizás es porque estás demasiado... dispersa últimamente.

Lily al escucharla bufó.

—Gracias por el diagnóstico —se burla mientras apresura un poco el ritmo no solo para alcanzarla, sino para tampoco darle la razón en sus argumentos.

—De nada, soy muy buena en esto.

Doblaron por el corredor principal mientras intentaban adivinar cual sería el almuerzo luego del partido de quidditch por la tarde. Alrededor de dentro de una hora, Slytherin se enfrentaría contra Ravenclaw. El cronograma había sido ajustado por la profesora Hooch luego del inconveniente de la lluvia de la vez pasada, por lo que en vez de desplazar todos los partidos, se decidió que Slytherin mantendría su fecha contra Ravenclaw y Gryffindor jugaría contra Hufflepuff luego.

Lily estaba algo conflictuada porque si bien no quería alentar a Slytherin por ninguna razón, mucho menos alentaría por los jugadores de Ravenclaw quienes se habían vuelto sus principales rivales y no solo en su camino hacia la copa.

—¿Crees que Ravenclaw vuelva a pasarse con su juego sucio? —le pregunta Roxane mientras doblan en el pasillo en el que Lily por poco resbala y cae al suelo—. ¿Estás bien?

Roxana la sujeta del codo y la ayuda a reincorporarse.

—Si... odio esta humedad... —se queja mientras se sacude el agua del zapato—. Me deja el cabello como esponja...

Roxane se ríe con ganas y tampoco la contradice porque nadie puede negarle a Lily que apesar de su rojizo, heredó el revoltoso cabello de su padre.

Fue entonces en ese momento de distracción cuando Lily la vio.

Ariadna.

Venía en dirección contraria, acompañada de dos chicas de Slytherin, con esa seguridad impecable que parecía natural en ella. Su uniforme estaba perfecto, su cabello oscuro caía en ondas suaves sobre sus hombros y su expresión... su expresión era la misma de siempre.

𝐿𝑖𝑙𝑦 𝐿𝑢𝑛𝑎 𝑃𝑜𝑡𝑡𝑒𝑟 | 𝐵𝑎𝑐𝑘 𝑡𝑜 𝐻𝑜𝑔𝑤𝑎𝑟𝑡𝑠Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora