-¡Sal inmediatamente de mi cama Chandler Riggs!- grité horrorizada.
Frunció el ceño e hizo lo que le pedí.
Recordé lo que pasó la noche anterior y rodé los ojos ante el momento tan repugnante que presencié, seguramente Chandler había hecho esto como obra de disculpa.
¡Hah! como si fuese a lograr algo con esta estupidez, no valía la pena darle importancia a esto, mañana me haría lo mismo, y la historia no tendría fin.
Coloqué mi mano sobre mi frente -No se que estés haciendo aquí y créeme que no me interesa saber, sólo te pido que te des la vuelta y te largues ahora mismo- esto dolía, dolía mucho, pero no pensaba ser el juguete de alguien.
Chandler se acercó a mi y tomó mis manos -Mírame Grace, mírame por favor- solté sus manos de un jalón y lo miré a los ojos, su mirada transmitía tanta tristeza que quise darle un fuerte abrazo; yo no era tan cruel.
Opté por apartar la mirada, si, era muy cobarde, pero simplemente no me creía capaz de seguir con esto.
Tapé mi boca con mis manos intentando ahogar un sollozo -No quiero discutir contigo, vete-.
-Tan sólo déjame explicarte- se arrodilló ante mi.
Las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos -No, ¡ya basta!, estoy harta Chandler- exclamé frustrada, me sentía terrible, tal vez después podría escucharlo, pero ahora no me sentía preparada.
-Bien- su mirada se dirigió a un punto fijo donde yo no me encontraba mientras apretaba los labios en un intento de contener el sentimiento.
Y así sin más, se puso de pie, se dio la vuelta y desapareció por la puerta de mi habitación.
En cuanto se fue, rompí en llanto, tarde o temprano se iría de Atlanta y no lo volvería a ver al menos hasta cuando tuviese vacaciones.
Estuve dispuesta a dormir un poco, tal vez me ayudaría a olvidarme un rato de la realidad; pero al acomodarme, escuche sonidos provenientes de la planta baja, algo así como una tetera sonando.
No creí que hubiese alguien dentro, se supone que Chandler se había ido de aquí.
Fruncí el ceño mientras me levantaba de la cama y me colocaba mis pantuflas de dinosaurio para bajar, y esperaba no encontrarme con un ladrón y que me secuestraran y después vendieran mis órganos.
Sin duda alguna tenía una gran imaginación.
Comencé a bajar las escaleras lentamente sin hacer ruido, y me encontré con una enorme sorpresa.
Mi mamá estaba haciendo el desayuno.
Mis ojos se abrieron a más no poder y corrí a darle un fuerte abrazo, no quería soltarla.
Se escucharon sollozos de su parte. -Discúlpame hija-.
Hice un ademán con las manos tratando de quitarle importancia al tema -Y dime, ¿cómo te fue?-.
Limpió sus lágrimas con la manga de su suéter de franela y contestó -De que hablas- frunció el ceño.
Me encogí de hombros -Ya sabes, en tu respiro-.
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Dreams; Chandler Riggs (EDITANDO)
Fanfictie> Esta historia por el momento está siendo editada, por lo tanto, tal vez me demore en actualizar, favor de ser pacientes :) Hermosa portada hecha por: @SkorePige
