Seguido de las vulgares palabras de mi madre hacia aquella mujer, sólo la tranquilizamos un poco y avanzamos a la entrada del avión.
Una vez que habíamos ingresado a nuestro transporte, una mujer alta y rubia nos dio la bienvenida al vuelo.
Inspeccionaba el lugar en busca de mi asiento, hasta que lo encontré...
Cerca de una chica rubia de grandes ojos azules, alta y muy delgada que se encontraba atenta a su celular.
Me acerque hacia ella, ya que mi asiento era justo a su lado.
Mi pequeño maletín de mano lo coloque debajo de mi asiento e iba a subir la cara pero accidentalmente mi cabeza impacto en su cabeza, lo que hizo que ambos gimiéramos de dolor.
-L-lo siento- me sentía nervioso... Muy nervioso.
-Si no te preocupes- aquella chica pasaba su mano por el área donde se golpeó.
Mientras me sobaba el golpe con la mano, subí mi mirada lentamente hasta coincidir con sus piscinas azules y creo que fue una mala idea pues me quede observando sus ojos por mucho tiempo.
Hasta qué se escucho una tos falsa de la azafata.
-Podría sentarse y abrochar su cinturón joven, ya vamos a despegar- dijo la mujer.
Nervioso conteste -Si, c-con gusto y-ya v-voy-
Se escucho una leve risita de parte de aquella chica de ojos azules aunque no le di mucha importancia.
Me senté y abroche mi cinturón tal como lo ordeno la azafata.
-¿Cuál es tu nombre?- pregunte aún nervioso.
La chica sonrió y contestó -Hana Hayes, un gusto- me ofreció la mano y gustoso la acepté.
Otras gritaban -¡No nos gusta Brianna para tu relación! Que vuelva Chana o Chace- pero quien es Brianna, me sentía perdido. Hasta qué sentí que me movían por los hombros y me desperté.
Fruncí el ceño ante tal pensamiento, pero decidí ignorarlo.
-Lindo nombre- sonreí -Por cierto mi nombre es Riggs, Chandler Riggs y el gusto es mío-
Hana rió por la forma en como le dije el nombre supongo yo -Claro, ahora te quieres parecer a James Bond o algo parecido- carcajeó.
-Hey, sólo intentaba sonar algo sofisticado- dije encogiendome de hombros.
-Claro Riggs- dijo con una sonrisa.
En todo el viaje estuvimos hablando conociéndonos mejor que no se en que momento aterrizamos, ya era hora de partir.
-Estimados pasajeros, hemos aterrizado exitosamente a Los Ángeles, California, si dejó equipaje puede pasar a la banda 6 y ahí se lo entregaremos, pueden desabrochar sus cinturones, por viajar en American Airlines y por su preferencia gracias, pueden comenzar a retirarse- indicó la azafata.
Nos paramos y tome mi maletín, estuve buscándolo que no me di cuenta a donde se había ido Hana, tal vez no la volvería a ver jamás y eso no me gustaba nada.
Cabizbajo fui hacia donde mis padres se encontraban y bajamos del avión.
Gire mi cabeza para ver si estaba atrás o si estaba bajando y nada, ningún rastro de ella.
Me quite las ilusiones y continúe caminando hacia la banda 6, donde recogería mi equipaje.
El sonido de mi maletín arrastrandose me entretenía, algo raro lo sé pero cuando no tienes nada que hacer tiendes a hacer cosas algo raras y muy raras.
Cuando habíamos llegado a la banda, revise por toda la sala para ver si estaba Hana.
Y la vi.
Así que fui corriendo hacia ella.
-¡Hana! Hana me tenías preocupado, pensé que no te volvería a ver- dije.
Pero cuando la tome del hombro para voltearla y verla me di cuenta que no era ella.
La había perdido para siempre.
Quede viendo hacia la nada, que no tome en cuenta la mirada de la chica hacia mi.
Era de confusión y lástima.
-L-lo s-siento, pensé que eras alguien más- dije haciendo una mueca y con un hilo de voz que creo que ella noto.
La chica sobo mi hombro tratando de reconfortarme y me sonrió.
Se dio la vuelta y se fue.
Regrese con mis padres para salir y dejar todo atrás.
-¿Paso algo hijo?- pregunto mi padre.
Negué con la cabeza y conteste -No, nada importante-
-De acuerdo, vámonos familia- dijo tomando las maletas.
Tomé las que me pertenecían y camine detrás de mis padres.
Al salir un auto nos esperaba, era un Avenger blanco 2016.
-Yo esperaba un Ferrari- dije.
Mis padres negaron sonriendo.
-Pues trabaja y ahorra para ello- dijo mi padre.
Reí sarcásticamente y me subí.
El auto arranco, por así decir y fuimos camino a mi nueva casa.
La verdad esque el camino no fue nada largo.
Llegamos y el auto paró enfrente de un portón con barras negras que tenían las iniciales de nuestros apellidos.
Bajamos del auto y el patio frontal era enorme, tenía una fuente de aproximadamente 2 metros de alto y alrededor de esta un caminito que daba a la puerta principal de la casa.
La puerta era grande de madera y la planta baja se podía apreciar desde afuera ya que a los costados estaba hecha de vidrio y en las columnas y la parte trasera era de roble.
En pocas palabras, la casa era PERFECTA.
Reí y comente -Disculpen, están seguros de que esta es nuestra casa-
Mi madre respondió -Si hijo, pero si quieres te puedes ir- se cruzó de brazos-
Eso hizo que mi sonrisa burlona desapareciera en un instante.
Me di la vuelta y entré para subir a mi habitación.
Y fue la mejor decisión que tome.
Abrí la puerta y la habitación era increíble.
La cama tenía una base y esa base era un ropero y el baño, y encima de este estaba mi cama y un escritorio con una Mac.
El resto eran sillones y repisas con libros y videojuegos.
La televisión era grande también, suficiente para mi.
Olvide decir que la casa tiene una sala de videojuegos.
Que más podía pedir.
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Dreams; Chandler Riggs (EDITANDO)
Fanfiction> Esta historia por el momento está siendo editada, por lo tanto, tal vez me demore en actualizar, favor de ser pacientes :) Hermosa portada hecha por: @SkorePige
