Brooklyn POV
Un mes después
Por primera vez los llantos de Kim no me habían levantado, ni siquiera el despertador pudo conmigo, tampoco fue el aroma de comida, o el molesto ruido de la cortadora de césped de mis vecinos. Bueno en realidad la comida si tenía que ver en ésta situación; tenía la cabeza metida en el inodoro mientras sacaba toda la cena que había tenido la noche anterior; estaba enferma del estómago.
Cuando terminé de vaciar mi estómago me acosté en el frío suelo, pegué mi mejilla derecha a éste y me sentí como un bicho pegado en un parabrisas. No quería ir a trabajar, pero no estaba tan mal como para llegar a ese grado, tampoco quería pegarle algún virus a Kim así que la llevaría con mi madre para que pasara unos días allá.
Abrí la llave de la regadera y comencé a desvestirme, me miré en el espejo y mi vista cayó directamente hacia mi estómago eso siempre pasaba pero hoy no me importaba, gracias a Will comencé a aceptar mis marcas, eran sólo marcas de caídas, y si bien yo había caído muchas veces también me había levantado más.
Regulé la temperatura antes de meterme bajo el agua y comencé a lavarme mi cabello, me di un rápido pero efectivo masaje en mi cuero cabelludo para luego enjabonarme el cuerpo. Tuve que terminar el baño en un abrir y cerrar de ojos porque Kim empezó a llorar, enredé una toalla en mi cuerpo y fui por ella.
Terminé de arreglarme y no tarde tanto, unos simples pantalones, una playera azul de manga corta y unas bailarinas. Eso era todo lo que llevaba, nada de maquillaje me había puesto ya que no tenía ánimos. Arreglé a Kim e hice su maleta, subí todo al auto, regresé por un maletín que necesitaría para el trabajo y tomé a Kim.
Mi voz interior decía que tomara algo de comida, tenía que almorzar un poco, pero así como abrí el refrigerador lo cerré, el olor de la comida era tan fuerte que me entraron unas náuseas tremendas y preferí no volver a meter mi cabeza al inodoro. Odiaba vomitar, no volvería a comer en ese restaurante.
Llegué a casa de mis padres y toqué el timbre, mi padre lo más probable es que ya estuviera en el taller y mi madre debería estar despierta. La puerta no tarda en abrirse y me muestra a mi madre ya cambiada como si fuera a salir y además va maquillada a pesar de que no pasan de las 7:30 de la mañana.
— Buenos días, mamá.
— Buenos días, pequeña- le susurra cariñosamente a Kim arrebatándomela de los brazos, a mí como siempre me ignora y me quita también la maleta sin siquiera verme a los ojos—. Vente tesoro, vamos a darte un buen ejemplo, no como la tatuada torpe de tu tía.
Y la puerta se cierra en mis narices.
Inhalo profundamente para no aporrearle la puerta y decirle de cosas, regreso a mi auto y ponga la música muy fuerte mientras manejo hacia mí trabajo.
*****
— Tienes que ir al doctor, cariño —dice Will abrazándome por detrás mientras me pongo a cocinar.
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Hold On
Teen FictionDicen que después de la tormenta viene la calma. ¿Será verdad? Eso será lo que Brooklyn Adams tendrá que descubrir. Después de la muerte de un ser querido piensa que no podrá seguir adelante, vienen más responsabilidades, ahora hay un pequeño ser qu...
