Capitulo 01

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Bueno, creó que toda historia debe  comenzar con una presentación, así que comenzare.

Mi nombres es Isabella Collins, tengo 17 años y curso el penúltimo año de la secundaria. Mi personalidad, creo que es buena, sonrió la mayor parte del tiempo soy amable, con las personas que lo merecen. Las personas que me hacen daño solo conocen de  mi, mi orgullo y mi prepotencia. Así que no les conviene mucho tener choques conmigo. En mi vida social, estoy 
bien, tengo a mi mejor amiga Natalie
Y casi toda la escuela me conoce y los  conozco, no soy muy popular pero tampoco soy de esas chicas que son una sombra en la escuela, no, eso nunca me a gustado.

En mi vida sentimental, he tenido varias relaciones pero nada formal, esas relaciones se basaban en besos, unas cuantas salidas y ya, algo pasajero. Nunca he sentido las “mariposas” en el estómago y sinceramente no me interesa.

Y por ultimo en mi vida personal, vivo con mis padres, y gracias al sagrado cielo, soy hija única. No es que me moleste tener hermanos, pero prefiero ser solo yo. Físicamente bueno soy delgada, curvas y caderas moderadas, mido metro setenta y cuatro, mi cabello es de un color negro, lacio y largo y mis ojos son de un  color azul. Me gusta mi figura.

Y pues aquí iba, camino a mi adorada escuela- nótese el sarcasmo- para ver a Natalie y que me ayudará a hacer la tarea de biología, no es que yo fuera boba, es que me daba flojera hacer mis tareas. Y pues bueno para eso estaban las amigas ¿no?.
Cuando llegamos a la entrada de la escuela, me quite los audífonos y los metí en mi mochila.

- Isa, cuando salgas me llamas para venir a recoger te- anunció mi madre suspire exasperada.

- Mamá, cuanta veces te tengo que decir que no me llames Isa, prefiero que digas mi nombre completo o simplemente Bella

- Lo se cariño lo se, solo que es costumbre- sonrió con disculpa- ahora ve, que vas a llegar tarde- terminó de decir quitándole el seguro a la puerta.

- Oh, pero que emoción, Correré para no llagar tarde a la escuela- dije en tono sarcástico mientras abría la puerta  y salia.

- Buen día cariño- dijo mi madre.

- No creo que sea tan bueno- respondí, le sonreí y empecé a caminar. Llevaba puesto unos jeans azules, una blusa blanca, un suéter marrón y botas del mismo color hasta las rodillas.
Cuando iba entrando divise a Natalie en la otra entrada de la escuela, así que camine hasta ella.

- Hola Nati- saludé, ella me miró y sonrió.

- Hola Bella, ya era hora que llegaras, ¿sabes cuantos jodidos minutos he estado aquí esperándote?- recriminó.

- Amanecí muy bien, gracias- respondí comenzando a caminar de nuevo                          
- Tu y tu jodido sarcasmo- negó divertida y me siguió el paso. 

- Ah y necesito la tarea de biología- hablé sonriendo- y ya se lo que me vas a  decir. “¿Me ves cara de biblioteca?, has tus responsabilidades, no te las cargues a los demás”- dije imitando su voz. Me giré para ver su expresión. Seria, completamente, en mi cara apareció una sonrisa burlona.

- No es gracioso Isabella Collins, sabes que tengo razón y cuando tengas tu trabajo....

- No andarás buscando quien haga tu trabajo- terminé por ella la frase que repetía  cada vez que le pedía las tareas. Resople con fastidio.
  
- Exacto- dijo en un tono reprobatorio.

- Lo se, lo se Nati, pero es que me da tanta flojera hacer las tareas, de todos modos si las hiciera las perdería, porque me daría tanta flojera hacerlas, que las haría mal.

Retomamos el camino hacia nuestros casilleros, abrí el mio y metí los libros que no ocupaba y saque los que si. Debía hacer una limpieza en mi casillero, pero después, ahora no tenía tiempo para labores del aseo, con costos mantenía mi cuarto ordenado.

Trato Echo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora