Capitulo 31

124 3 0
                                        

- Entonces, prácticamente te saliste de tu casa- afirmó mi amiga, yo solo asenti mientras hacia dibujos imaginarios en el colchón de su cama.

- Sí, y hasta ahora no me ha llamado. Hasta aparece que le agrada que me haya ido de casa- mi animo estaba decaído, mi madre si había llamado, al menos para ver como estaba.

En cambio mi padre ni siquiera había preguntado por mí, parecía que no le importaba, que todo lo que había hecho por mí en tantos años había sido una perfecta actuación. Mi padre era una persona seria y algo estricta, pero siempre me demostró a su manera, el cariño que tenia con su hija, no era un padre expresivo, pero disfrutaba de su sonrisa y sus mimos en cada cumpleaños. Era solo que ahora... Todo eso lo sentía como un perfecto engaño bien actuado, una mentira.

Sabia que él no pediría disculpas, al menos no como yo esperaba, pero lo que contaba era la intención, no me importaba como se disculpara solo... Solo quería que la cosas fueran como antes, quería disfrutar del cariño de mi padre, aunque solo fueran unas pocas veces.

- No digas eso, tu padre te ama, Bella. Sólo dale tiempo, sabes que es muy orgulloso pero pronto se dará cuenta de lo que esta haciendo- suspire y me acosté en la cama, mirando al techo y jugando con el pendiente de mi collar entre mis dedos.

- No lo sé, ya no sé que pensar de todo esto- me quedé en silencio unos segundos- Tal vez nada de esto hubiera pasado si yo no hubiera hablado nunca con Nicholas. Tal vez yo hubiera podido evitar toda esta locura.- susurré con voz cansada.

Y era verdad, o sentía que lo era, nunca debí haberle  dirigido la palabra, al menos hubiera investigado mas sobre él. Pero siempre me ha gustado meterme en problemas, debí haber pensado con más malicia al ver sus ojos aquella vez, o ver su comportamiento, no lo sé. Lo único que quería era a mi padre de vuelta, quería mi tranquilidad, mi libertad.

¡Quería mi vida de vuelta!  

Nati se recostó en la misma posición en que yo me encontraba y suspiró.

- Nada de esto es tu culpa amiga, no tienes súper poderes para saber que pasara en el futuro. El problema es que a veces la amabilidad te mete en problemas, tú no sabias quien era en realidad Nicholas, no tenias idea de sus intensiones- me dijo con voz calmada- Tú solo le respondiste por amabilidad, por no parecer una chica fría y una perra- soltó un risita, la imité girando mi cabeza para mirarla.

- No soy una perra- le dije divertida, ella solo asintió.

- Sí lo eres, y lo sabes. O bueno, lo eres cuando quieres- reímos al mismo tiempo.

Nos quedamos en silencio por unos minutos hasta que Nati decidió romperlo de nuevo.

- ¿Sabes?, me da gusto que al fin Ethan haya sentado cabeza- asenti de acuerdo con ella.

- Sí, a mí también. Molly es una gran chica y sé que Ethan también lo es, solo que necesitaba que alguien llegara hasta lo más profundo de su corazón.

-¿Crees que tengan un futuro juntos?- la miré confundida- Me refiero a casarse, tener una familia...- la miré unos segundos y luego solte una risita- ¿Qué?- pregunto inocente.

- Nati, aún no llevan ni un mes juntos y tú ya los estas casando- negué divertida.

- Bueno es una pregunta obvia, ¿no?- aclaró con sus ojos azules entrecerrados- Solo tienes que responder si no, fácil.

Me quedé pensativa, tratando de encontrar la respuesta correcta.

- Mmmm, yo podría decir que sí. Ethan es un chico muy atractivo, además de eso sé que tiene muy buenos sentimientos. Es un chico que le cuesta expresarse, pero que pone todo de sí mismo cuando quiere demostrar algo, o,  no lo sé, cuando quiere impresionar a alguien. También sé que esconde sus sentimientos por miedo a sufrir.- Nati volvió a suspirar mirando el techo nuevamente.

Trato Echo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora