Capitulo 21

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Estacioné el auto en el orilla de la calle y bajé a toda prisa, las patrullas y una ambulancia llegaron.
Corrí por la acera al escuchar un grito, la puerta estaba abierta, entré y...

Mi cuerpo se heló al ver tal escena, su cuerpo rodando por esas escaleras como si fuera un juguete, la vista se me nublo, sus ojos apagados y llenos de lágrimas, un grito de afuera me hizo reaccionar.

-¡Isabella!- grité desesperado, en cuanto dejó de dar vueltas corrí hacia ella.
Me senté en el suelo y la tomé en mis  brazos, su rostro tenia hematomas, su labio estaba roto y sus muñecas estaban rojas, su frente estaba lastimada en un lado. Sentí algo húmedo en mi camisa. Sangre... Su cabeza estaba sangrando.

- Bella por favor abre los ojos- pedí desesperado, estaba completamente inconciente, su cuerpo frágil y débil- Mi vida abre los ojos por favor.

Pasé mi mano libre por su rostro con cuidado y le di un beso en su rostro, sentí un sabor salado en mi boca, estaba llorando. Varios agentes subieron corriendo las escaleras de la casa.

-¡Traigan una camilla rápido!- escuché a un oficial gritar.
Mire a mi alrededor, la mesa del centro estaba destrozada, y había partes de lo que supongo era un florero quebrado en el piso.

Ella trató de salvarse y yo no pude ayudarla, no llegué a tiempo.

Los paramedicos dejaron la camilla y me la quitaron de los brazos, la aseguraron en la camilla y salieron a toda prisa de la casa y yo detrás ellos.
La subieron a la ambulancia, también subí y tomé su mano, le colocaron una mascarilla y una intravenosa en su brazo.

- Esta inconsciente, su brazo derecho esta fracturado, tiene un golpe en su frente, y un fuerte golpe en su cabeza- escuché decir al paramedico.

-¿Eso es malo?- pregunté con un deje de miedo.

- A perdido mucha sangre joven, solo ruegue que ese golpe no le provoque un coma- me tense.

Conocía personas que habían estado mas de cinco años dormidos por un coma. ¿Cómo podía vivir ese tiempo sin ella?.
No era justo, ¿por qué cuando ella por fin era feliz ese imbécil tuvo que aparecer a hacerle daño de nuevo?.

- No me dejes solo, Bella- susurré mientras acariciaba su mejilla  con mis dedos- Tienes que ponerte bien, lucha por favor. Yo te amo, mi vida por favor.

Sabia que me escuchaba, lo sentía en mi corazón. La ambulancia se detuvo y las puertas se abrieron sacaron a Bella y yo salí corriendo detrás de ella. Un doctor llego y un paramedico le dijo su estado.

- Llevenlan a la sala de operación de inmediato- el doctor se detuvo y me miró- no puedes entrar aquí, hijo, tendrás que esperar fuera.

Vi como se perdía en los pasillos iluminados con una luz blanca. Miré al doctor.

- No deje que se valla por favor, salvela.

- Haré todo lo que este en mis manos- dicho esto se perdió en esas dos puertas.

Me alejé y me senté en frío piso, apoye mis codos en mis rodillas y llevé mis manos a mi cabeza. ¿Cómo paso esto Dios mio?.

Los recuerdos se me vinieron a la mente. Cuando la vi por primera ves, entrando a esa cafetería con toda esa seguridad y orgullo encima, cuando vi esos ojos azul profundo y ese cabello negro brillante... Me sentí atraído de inmediato.

- Pero que hermosa que estas- se giró y me miró con esa sonrisa.

- Lastima que no pueda decir lo mismo de ti, ni siquiera volviendo a nacer.

Sonrei al recordar la primera vez que le hablé, eso no lo dije en sentido de broma totalmente, una parte de mí lo dijo enserio.

Estrelló su mano en mi mejilla tan fuerte que hizo mi cara girar, esta chica estaba loca, la miré enojado

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