Capítulo 11

53 4 0
                                        

*Narra Ana.*

Sonó mi alarma, ya era hora de levantarse. Era el primer día de clases y estaba emocionada por quién me iba a tocar hoy de profe. Nos levantamos las cuatro, nos preparamos y salimos a fuera para esperar el aviso de desayunar. De repente apereció Zayn. Estuvimos un rato hablando con él. Bueno, yo hacía que escuchaba la conversación mientras que estaba embobada con sus ojos marrones que no paraban de brillar. Parecía que me iba a decir algo pero sonó el aviso de ir a desayunar y nos tuvimos que ir cada uno por su lado.

En clase a primera hora me tocó con Niall. Llegué tarde. Cuando entré al aula él se me quedó mirando con esos ojos azules tan bonitos. Me hizo señas para que pasara y me senté en el único sitio libre que quedaba en segunda fila al lado de un chica con una cresta moreno. Parecía simpático. Pasó la clase rápidamente. Fue una clase divertidísima ya que era baile y la mayoría de mis compañeros no tenían ni idea de bailar.

A la siguiente hora me tocó con Louis que según Elena íbamos a hacer una obra de teatro. Espero que no tenga nada que ver con zanahorias. Qué ridículo.

-¡Hola chicos!- Dijo entrando por la puerta con su acostumbrada sonrisa.

-¡Hola!- Respondimos las chicas ilusionadas, los chicos se limitaron a saludarle con un simplr buenos días.

-Como y sabréis la mayoría de vosotros, en esta clase haremos interpretación. Y no, no tiene que ver vuestra obra con zanahorias.

-¡Bien! ¡Menos mal!

-¿Qué tenéis en contra de las zanahorias?

-Nada, nada...- Nos reímos todos. Los chicos no sabían a lo que nos referíamos con las zanahorias.

-Pero si tendrá algo que ver con superman.- De mal en peor, ¿a quién le tocará hacer de superman en la alocada obra de Louis Tomlinson?

-Todaavía no he pensado quien puede ser el/la protagonista y cómo irá la historia.- Y encima puede ser chica. Por lo menos no me tendré que vestir de zanahoria como Elena.

Con todo esto de la historia de superman se pasó la hora y llegó el tiempo libre. Yo me fui a la pista de baloncesto, me apetecía jugar un rato.Cuando llegué vi a Zayn tirando unos tiros, me puse detrás de él y cuando tiró  me adelanté, cogí el rebote y me llevé el balón. Me lo intentó quitar pero yo lo agarré muy fuerte. De repente me cogió y me levantó del suelo como si fuese un saco de patatas.

-Sueltas el balón o te quedas ahí todo el día.- Me amenazó.

-Me sueltas o tiro el balón al agua y vas a buscarla. Me ha dicho un pajarito que no te gusta el agua.- Le seguí amenazando con una sonrisa pícara.

-Está bien, te suelto pero si aceptas el reto de jugar conta mí.

-Trato hecho.- Enseguida me soltó, y menos mal porque empezaba a marearme.

Me estaba machacando. O yo soy muy mala o él es muy bueno.

Estábamos jugando cuando vi a Elena venir hacia nosotros, enseguida se cansó y se fue a beber agua.

Al rato paramos de jugar nosotros. Aunque estuviese nublado hacía bastante calor. Nos sentamos en el suelo y empezamos a hablar.

-Eres demasiado bueno para mí.- Le dije agotada y nerviosa por estar hablando con mi ídolo, el cual ocupaba todo espacio en las paredes de mi habitación.

-Si soy un paquete. Eres tú que eres muy mala.

-Ya lo sé jajaja que majo eres...- Dije con sarcasmo.

Estuvimos un rato hablando y conociéndonos, bueno él a mí, y la verdad es que yo también aprendí cosas de él que no decían en las revistas ni libros. Se empezó a rascar los ojos.

-¿Qué te pasa?

-Me pican los ojos mucho.

-No te rasques, te van a picar más.

-Mira haber si tengo algo.

-Está bien, pero no te toques más, los tienes muy rojos.

-Vale mamá.

-Jajaja. No tienes nada.- Le dije medio embobada mirando sus ojos marrones enrojecidos. Le soplé ligeramente a lo que él inmediatamente los cerró.

-Ya no me pica, muchas gracias.- Me dio un ligero beso en la mejilla de agradecimiento. En ese momento se me olvidó todo, hasta mi nombre, seguramente estaba roja y temblando.

-Estás temblando, ¿qué te pasa?

Conseguí articular palabra.

-No sé, Zayn Javadd Malik Army me ha dado un beso en la mejilla. Agradece que solo me ponga roja y tiemble, cualquier fan loca estaría gritando y dándote abrazos.

-Ah vale, gracias. Pero eso del abrazo no me importaría.- Perfecto, se me había pasado el nerviosismo y con esto me he vuelto a poner roja.

-¿Quieres un abrazo? ¿de mi? ¿me lo estás pidiendo tú?

-Lo que sea por mis fans.- en ese momento le di el abrazo, lo necesitaba, se me había quitado todo el estrés en un abrazo.

-Que mono...

-¿Qué pasa?

-Nada, ¿por?

-Te veo pensativa.

-Sí, estaba pensando.

-¿En qué?

-¿De verdad no sabes nadar?

-De verdad, me da miedo el agua.

-¿Y si te enseño?

-No, me da miedo.

-Venga, confía en mi, no pasa nada...

-Vale, dejo que me enseñes, pero donde haya poca gente.

-Vale, ¿vamos al lago en el próximo descanso?

-Está bien.

De repente sonó el aviso para ir a comer. La verdad es que tenía bastante hambre por los nervios que había pasado y por jugar al baloncesto. El deporte siempre da hambre, sobre todo si juegas con tu ídolo.

Summer loveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora