*Narra Elena*
Ya estaba de camino a mi casa, iba con Irene ya que Lucía vivía más atrás.
-¿Me presentarás a los chicos?
-Claro que sí.
-Qué bien, me voy a morir.
-Yo me desmayé delante de Liam.
-¿En serio?
-Sí.- Dije riendo.
-Pobre... Espero no desmayarme yo...
-Yo te agarraré.
-Eso espero.
-Bueno, mañana hablamos. Adiós.- Ya había llegado a mi casa. La di un abrazo y abrí la puerta.
Me subí a mi habitación, todavía no era la hora de cenar así que le mandé un mensaje a Liam.
"Hola Liam. ¿Qué tal?"
"¿Te puedo llamar?"
"Claro :)"
Me llamó.
*Conversación*
-Hola Elena.
-Hola, ¿qué tal estáis todos?
-Bien, se acaban de ir Anna y Lauren que han venido a pasar la tarde.
-Qué bien. ¿Qué tal están ellas?
-Muy bien. Se las echaba de menos.
-Yo también las echo de menos. Sobre todo a Anna.
-¿Lauren no te cae bien?
-Sí, claro. Pero Anna y yo nos llevamos muy bien.
-Ah claro.
-¿Algo más?
-Sí, hoy ha venido un abogado para lo de Harry.
-¿Qué ha dicho?
-Todavía se tiene que repasar el caso, investigar y todo eso. Cuando esté listo irá a juicio.
-Yo quiero ir.
-Te pagaremos el billete de avión, vas a venir, tranquila.
-No hace falta, tengo dinero ahorrado.
-Te lo pagamos nosotros y ya está.
-Vale, vale... ¿Algo más?
-¿Por qué colgaste a Louis antes?
-¿Cuando?
-Antes te llamó, te dijo quien era y le colgaste.
-No, es que mis amigas no me dejaban tocar el móvil porque decían que estaba enganchada. A demás, no tenía ganas de hablar con él.- Mentira.
-Elena, deberías escucharle. Él quiere hablar contigo.- ¿Qué? Ahora le necesito más.
-Bueno, que se haya pensado las cosas antes de hacer lo que hizo.
-Deberías darle una oportunidad y hablarlo.
-Me tengo que ir a cenar, te quiero.
-Adiós.
*Fin de la conversación*
*Narra Katherine*
Desde que volví del campamento noto que he perdido peso. No como casi. No tengo energía para hacer nada, pero cada vez mi tía me manda hacer más cosas. No he hablado con nadie en este tiempo, solo con los de la tienda para comprar y con mi tía para discutir.
Estaba limpiando el ático, estaba lleno de mierda. Vi una caja cerrada, la abrí por curiosidad, estaba llena de libros amontonados, el segundo que estaba era un libro de páginas amarillas. Era bastante reciente. No tuve mejor idea que buscar el número de los chicos. Estuve como 10 minutos buscando y no encontré nada, estaba desesperada. Vi que ponía Aaron Johnson, Anna me había comentado que se apellidaba Johnson y también había nombrado a su padre Aaron. Arranqué con cuidado el nombre y el número y me dispuse a buscar más, pero se oía a mi tía gritándome que terminase pronto. Recogí los libros y limpié todo el ático.
Bajé abajo a guardar los productos de limpieza.
-Ahora te tienes que ir a comprarme la cena. Tienes el dinero en la mesa.
-Vale.
Cogí el dinero, me daba suficiente para comprar y hacer una llamada en una cabina que hay al lado de la tienda. Fui a la tienda, cogí todo lo que tenía que coger y pagué. Me sobraba como para estar una hora hablando, más que suficiente.
*Narra Anna*
Estaba con Lauren andando por la calle, ya nos habíamos ido de la casa de los chicos, lo habíamos pasado muy bien. Ya habíamos llegado a mi casa, nos despedimos.
-Adiós Anna.- Me dijo dándome un abrazo.
-Adiós, quedaremos, ¿no?
-Claro, ya hablaremos de quedar.
Lauren ya se fue alejando, me sonó el móvil, era un número desconocido y dudé de cogerlo o no.
