Aún no me lo podía creer, era Liam Payne uno de mis ídolos, y me estaba recibiendo en el areopuerto de Londres para llevarme al campamento. Me temblaban las rodillas, me quedé sin fuerzas, no podía ni hablar, se me nubló la vista. Solo noté como me caí al suelo. Al despertar le vi a él muy cerca con sus ojos marrones, el pelo castaño y su sonrisa...
Me levanté con su ayuda. No me lo creía todavía, pero me fui calmando. Nos dirijimos a su coche, cada rato teníamos que parar para que él firmara autógrafos. ¿Cómo no me había dado cuenta antes? ¡Era Liam Payne!
-¿Me firmas un autógrafo?- Le dije con una sonrisa de niña buena sacando un boli y una libreta de mi bolso.
-Claro preciosa.-Me contestó mientras se le escapaba una risita.
-No te rias, que no es ninguna tontería.
-No, claro que no lo es.- Dijo sarcásticamente.
Cuando por fin llegamos al coche el metió mi maleta en el maletero y mientras, yo me senté en el sitio del copiloto. Arrancó el coche y fuimos hacia el campamento. Durante el trayecto estuvimos hablando como si nos conociésemos de toda la vida. Por supuesto no le mencioné que tenía la habitación llena de pósters de ellos.
-¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
-Tocar la guitarra, el piano, cantar, solo en la ducha, conciertos exlusivos, escuchar música, salir con las amigas...
-Vaya... tocas el pianoy la guitarra, y además cantas. Ya tenemos algo en común ¿Desde cuando tocas la guitarra y el piano?
-Bueno, la verdad es que el piano lo toco de oído, nunca he dado clases y la guitarra la toco desde los seis años.
-¡Wow! tocar el piano de oído es difícil.
-Sí, bastante jajaja
-Pues cuando lleguemos al campamento me tienes que enseñar lo que sabes.-Dios, Liam James Payne Smith me ha pedido que le toque el piano, es increhíble.
-Por supuesto.
Seguimos hablando hasta que llegamos allí. El lugar era precioso, estaba todo verde, había muchos pinos rodeando el campamento. Al entrar, a la derecha había un campo de fútbol creado a partir de seis palos de madera colocados en forma de portería. A la izquierda estaba el parking, junto a la zona de multiaventura separado por una valla de madera. Nos bajamos del coche, Liam me cogió las maletas. No había demasiada gente fuera. Nos dirijimos hacia un edificio pequeño donde según Liam estaba la dirección, estaba en frente de la pista de baloncesto la cual estaba al lado de la piscina. Esta no se usaba mucho ya que había un lago detrás del edificio cerca de las cabañas. Llegamos al edificio. No podía creer lo que estaba viendo. Pensé que lo había superado con Liam pero noté que no.
