Capítulo 38

39 1 0
                                        

*Narra Elena*

Nos montamos los tres en el coche. Diego detrás, yo en el asiento del copiloto y Liam conduciendo.

Pasamos todo el viaje hablando, riendo, cantando y conociéndonos un poco más. Sobre todo Diego y Liam.

Parecían llevarse muy bien. La verdad es que Diego era muy majo. Resulta que viía cerca mía, así que quedaríamos de vez en cuando. Se había hecho muy amigo mío muy rápido y no le quería perder.

Después de una hora de viaje llegamos al areopuerto. Liam aparcó, firmó algunas cosas para la hermana de Diego y éste se fue dejándonos a Liam y a mí solos en el coche.

-Bueno, ya es la hora.- Dije yo triste.

-Sí, te hablaré todos los días, iremos a verte cuando podamos y te daré mi skype.

-No tendréis tiempo.

-Lo buscamos, no te preocupes.

-Vale.- Dije no muy convencida.

-Una cosa, el Diego este...

-Es mi amigo.- Dije cortándole.

-¿Nada más?

-No. ¿Por?

-Porque tiene un poco de pluma, parece ser gay.

-¿Y qué? Es mi amigo. Que sea gay o no no es mi problema. Nunca he pensado en salir con él ni nada por el estilo, así que no me tiene que importar sus orientaciones sexuales.- Dije molesta.

-¿No os habéis liado?

-No. Liam, ¿a qué vienen estas preguntas?

-A ver, me dijo Harry que Louis le contó que os vio muy cerca y pensaba que os acabábais de besar. Por eso se enfadó contigo.

-¿¡Qué!? ¿Por esa tontería?- Tenía ganas de darle un puñetazo a algo y a la vez de llorar. Estaba preparando el puño, pero Liam me cogió la mano y me abrazó tranquilizándome. Empecé a llorar desconsoladamente. No entendía nada. Louis podría haber hablado conmigo y lo solucionaríamos, pero no, él se enfadó por nada.

-No te preocupes, conocerás a otra persona y te olvidarás de él.

-Nunca podré olvidar a mi ídolo, y menos lo que me ha pasado.

-Tu inténtalo. Prométeme que no estarás mal por él.

-Lo intentaré.

-No, prométemelo.

-Vale, te lo prometo.

-Así mejor.

-Creo que Diego ya ha esperado bastante. Me tengo que ir.

-Hablaremos todos los días. Cuando llegues me llamas.

-Vale. Te quiero.

-Yo más.

-Imposible.

-Posible.

Le di el abrazo más grande que había dado en mi vida. A parte de ser mi ídolo era mi mejor amigo.

-Liam, no llores que ya no me quedan lágrimas.

-Te echaré mucho de menos.- Dijo secándose la cara con la mano.

-Yo más.

-Pero a tí no te veré en la tele. Tú a nosotros sí.

-No es lo mismo.

-Bueno, vete que me deprimo.

-Adiós.

Salí del coche, cojí las maletas del maletero y fui hacia donde estaba Diego, que estaba en la entrada del areopuerto. Buscamos nuestro vuelo y esperamos la cola para facturar las maletas. Los dos teníamos dos maletas y una mochila de mano.

Cuando ya facturamos y pasamos el control de metales fuimos a esperar nuestro avión. Dijeron que tardaría una hora, así que aprovechamos para ir al baño y para comprar algo de comer para el avión.

Curiosamente en el vuelo nos tocaban los asientos al lado. Curiosamente (jeje) Quedaba media hora para embarcar y ya había gente en fila para ir pasando. Empezaron a pedir los pasaportes y ya se podía entrar en el avión.

Nos sentamos en nuestros respectivos asientos y esperamos diez minutos a que la gente se sentó. Explicaron todas las cosas que explican de un avión; cómo se pone un cinturón, los chalecos salvavidas, las mascarillas, las salidas de emergencia... esas cosas aburridas.

Cuando ya despegó el avión y dieron la señal de que nos podíamos quitar los cinturones empezamos a hablar.

-Perdón por meterme. A lo mejor no es cosa mía. Pero, ¿qué te ha pasado con Louis?

-No pasa nada. Es que es tonto y resulta que nos vió hablando a tí y a mí el día que nos conocimos y pensó que le había engañado contigo. Y en vez de hablar se ha enfadado sin más.

-¿Ha  sido por mi culpa?

-No. Ha sido por culpa suya. Tú no has tenido nada que ver.

-Pero por mi culpa el ha pensado que nos estábamos besando.

-No, no es tu culpa. De verdad, no pasa nada.

-¿Segura?

-Sí.

-Menos mal, porque tengo que confesarte una cosa.

-¿El qué?

-Soy gay.- Lo dijo susurrando.

-No importa. Yo apoyo a los gays.

-Me alegro.

Después de esta incómoda conversación, estuvimos hablando y comiendo las dos horas de trayecto.

Cuando aterrizó el avión estuvimos 5 minutos esperando a que abriesen las puertas y empezamos a salir lentamente.

Fuimos a por nuestras maletas, nos ayudamos mutuamente ya que pesaban bastante todas. Y salimos por la puerta donde se recibía a la gente. Ahí ví a mis padres y a Irene con un cartel en el que ponía "Elena ;)" y parece ser que Diego vio a su familia también y nos dispersamos para juntarnos con los nuestros.

Summer loveDonde viven las historias. Descúbrelo ahora