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CAPÍTULO 32
Cuando Micaela llegó a su casa después del fallido episodio con Bruno fue directo a su habitación donde Nacho estaba mirando televisión.
- ¿Y cómo te fue? - le preguntó él al verla entrar.
- No muy bien. No me convenció - respondió Mica tratando de esquivar el tema.
- Bueno amor, habrá muchos inquilinos más.
- Si, no importa - le resto importancia ella. - ¿Ya cenaste?
- Sí. ¿Queres que te traiga algo para comer? - le ofreció él levantándose de la cama y ayudándola a desvestirse.
- Unas manzanas - aceptó ella y su marido se levantó de un salto para ir en búsqueda de las frutas a la cocina. - No te olvides traerme un cuchillo para cortar - le gritó la rubia para que él escuchara.
Nacho fue hasta la cocina a buscar lo que su mujer le había pedido mientras ella se recostaba de su lado de la cama.
***
Bruno continuó en el departamento de su ex amante, bebía una champaña tras otra.
Micaela lo había dejado, definitivamente lo había hecho. A él le estaba costando aceptarlo, se suponía que ella iba a marcharse con él. Pero no, ahora estaba con Ignacio, durmiendo a su lado.
Bruno se sentía frustrado, nada le salía bien. Todo lo que había intentado para asesinar a su hermano había fracasado y ya su paciencia se había colmado. Con una decisión tomada, dejo la ultima botella que estaba a medio tomar y agarró las llaves de su auto. La hora había llegado. Todo iba a terminar esa noche.
Lo primero que hizo al llegar a la mansión Sainz Micheli fue ir hasta su escritorio, antes de enfrentar a su hermano menor tenía algo que buscar.
Ya era casi medianoche cuando irrumpió en el dormitorio de Micaela y Nacho. Ellos estaban acostados viendo una película y se sorprendieron y asustaron cuando vieron a Bruno entrar de golpe y con un arma en sus manos.
- ¿Qué está pasando? - exclamó asustadizo pero con voz firme Nacho levantándose de la cama.
- Quédate donde estas - le exigió su hermano mayor apuntándolo.
- Bruno cálmate. Charlemos - le pidió Mica asustada.
- Sí, estoy acá porque vamos hablar. - aseguró Bruno. - Es momento Nacho, hermano querido, que te enteres unas cuantas verdades.
- No entiendo que está pasando - dijo en un susurro el menor no comprendiendo nada de lo que estaba pasando.
- Los frenos del auto, veneno, bomba... nada funcionó.
- ¿Vos? - preguntó Ignacio cayendo en la cuenta que su hermano había sido el causante de todos sus accidentes.
- Sí, yo. - afirmó el morocho.
- Bruno por favor no hagas esto - le suplicaba la rubia mientras sollozaba.
- Mi amor, es necesario. Es su fin, ya no importa que sepa la verdad - le sonrió Bruno a la rubia. - Hermano, es un placer decirte que tu matrimonio es una farsa.
*****
Gracias por comentar en la nota anterior. Me gusta saber lo que va pasando por sus cabezas mientras leen la historia.
Aclaró nuevamente que el final ya está escrito desde hace bastante y no voy a cambiarlo ya que así fue la idea desde el comienzo.
Según los votos y comentarios subiré la según parte de este capítulo hoy, sino mañana por la noche. Al final de la siguiente parte les voy aclarar porque la novela es Nachoela o Brunaela.
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Avaricia
Fiksi PenggemarUna herencia. Dos hermanos. Uno de ellos, inescrupuloso y ambicioso le pide a la mujer con la que sale que seduzca a su hermano para así conseguir el resto de la fortuna. Todos los hechos son inventados y pertenecen a mi loca imaginación.
