Capitulo 25

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Unas flores blancas acompañadas de hermosos claveles rojos adornaban ambos lados del altar, elegidas por ambas novias, mientras que en cada rincón ramos de diversos tipos de flores hacían de aquella iglesia el más especial de los lugares. Después de varios minutos llegó el momento, primero Maite y Christian y después Annie y Alfonso se unirían para siempre. Dulce y Christopher se acercaron a los novios con los anillos.

Sacerdote: Christian es tu turno.

Christian: Yo, Christian Espinosa te tomo a ti Maite von Uckermann, como esposa, y prometo amarte y respetarte siempre, ayudarte y estar contigo en lo bueno y en lo malo, hasta el fin de mis días.

Christian tomó el anillo que su hermana le ofrecía y se lo puso a su novia.

Maite: Yo, Maite von Uckermann te tomo a ti Christian Espinosa como esposo y prometo estar contigo, cuidarte y amarte siempre, en lo bueno y en lo malo, hasta mi último suspiro.

Maite cogió el anillo que su hermano le ofrecía y se lo puso a su novio cuando lágrimas de felicidad caían por sus mejillas. Ambos dados de la mano recibieron la bendición.

Sacerdote: Con la bendición de Dios yo los declaro marido y mujer, puedes besar a la novia

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Sacerdote: Con la bendición de Dios yo los declaro marido y mujer, puedes besar a la novia.

Christian besó a Maite ahora como esposos mientras que todos aplaudían. Ahora era el turno de Alfonso y Annie.

Sacerdote: Alfonso Espinosa, ¿aceptas a Anahí Puente como tu esposa para amarla, cuidarla y respetarla en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza hasta que la muerte los separe?

Alfonso: Sí, acepto.

Sacerdote: Anahí Puente, ¿aceptas a Alfonso Espinosa como tu esposo para amarlo, respetarlo y cuidarlo en la salud y en la enfermedad en la riqueza y en la pobreza hasta que la muerte los separe?

Annie: Sí, acepto.

Annie cogió el anillo que Christopher le ofrecía al igual que Alfonso hacía lo mismo con el que su hermana le daba. Ambos se intercambiaron las alianzas y él depositó un tierno beso en su mano.

Sacerdote: Con la bendición de Dios yo los declaro marido y mujer, puedes besar a la novia

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Sacerdote: Con la bendición de Dios yo los declaro marido y mujer, puedes besar a la novia.

Alfonso tomó la cara de la que ahora era su mujer y la besó cuando ya todos aplaudían, los primeros en acercarse fueron Dul y Chris quienes los felicitaron y abrazaron, seguidos de sus padres y sus amigos.

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