24 de febrero del 2013.
Un lunes no es algo que valga la pena vivir y menos cuando tengo un sueño interminable, pasé toda la noche dando vueltas en la cama, atormentada por la ansiedad, gracias a lo inquieta que estuve porque hoy pasare a ser la jefa de "Mitthermeier Beauty".
Este puesto es uno de los sueños que siempre he tenido y es el resultado de años de esfuerzo y dedicación, pero también de luchas internas y batallas contra los prejuicios, mi padre nunca me la puso fácil, comencé desde abajo, sin ningún privilegio, tenía que demostrar que no solo tengo los conocimientos necesarios, si no que realmente lo merezco.
Ninguno de los socios quiere verme al mando, ya que, según para ellos soy una chiquilla sin experiencia, y no puedo evitar pensar que parte de su resistencia se debe a que soy mujer, estar al frente puede hacerlos sentir incomodos, sus egos no les permite ver más allá de sus narices y sus opiniones arcaicas, por eso estoy dispuesta a callar sus opiniones absurdas y una vez más, demostrar de lo que soy capaz. No permitiré que nadie ponga en duda mi capacidad para liderar esta empresa.
Como todas las mañanas tengo que levantar a la perezosa de Chloris, toco su puerta y me preparo para la guerra.
—Cinco minutos más... —dice con voz somnolienta.
—Chloris Laurence Mitthermeier, quiero que estés lista en quince minutos. ¡Se nos hace tarde! —Abre la puerta bruscamente, y la encuentro toda despeinada y desalineada. Me lanza un abrazo emocionada.
—Hoy es tu primer día, voy a ducharme rápido. —Me da un beso en la mejilla y se aleja rápidamente hacia el baño.
Es una mañana maravillosa, no puedo negarlo, el cielo luce despejado, y el sol brilla con intensidad, decido darme una ducha con agua caliente para relajarme un poco y comenzar el día con buen pie.
Una vez fuera, me dirijo a mi armario en busca del atuendo perfecto para la ocasión, necesito algo formal pero jovial, rápidamente encuentro la combinación perfecta.
Opto por un vestido verde esmeralda que llega hasta mis rodillas, ajustado pero elegante, con mangas que añaden un toque de frescura, elijo unos tacones color beige, asegurándome de no exagerar en los accesorios, me coloco un par de pendientes de plata con perlas australianas, añadiendo un toque de elegancia sutil, un maquillaje simple.
Reviso mi celular y encuentro que está a punto de explotar de tantos mensajes. Leo los más importantes:
"Mucha suerte, no seas tan ruda, arrasa con todos, te ama tu mejor amiga Dorotty"
"Buenos días Princesa, ten un día excelente, y patea muchos traseros jajaja, Te amo, recuerda estar lista a las ocho pasaré por ti para celebrar"
¿No es un sol?, no hay nadie como Chase para calmar mis angustias...
"Mi niña estoy tan orgullosa de ti, no sabes cuánto, tu madre te ama, pase lo que pase"
Mi hermanita irrumpe en mi habitación.
—Estoy lista —hace una expresión de asombro—, estas hermosa Eleonor, recuerda que naciste para esto, vamos.
Nos subimos a mi Volvo S60 blanco y nos dirigimos hacia la universidad. El camino se me hace largo, y no puedo concentrarme, completamente absorbida por la ansiedad. Intento controlar los nervios, pero es casi imposible.
Finalmente, llegamos. Le deseo un gran día mientras la veo alejarse.
Suspiro profundamente, tratando de calmarme y enfocarme en lo que me espera.
Hoy es un día crucial, y tengo que estar a la altura de las expectativas.
Recuerdo las palabras de mi padre cuando me dijo que estaría al frente de las empresas: "Serás una gran empresaria, sé que no me vas a defraudar".
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Volver a Verte
Roman d'amour¿Qué pasaría si te encuentras nuevamente con la persona que rompió tu corazón? ...
