¿Puede ser correcto disfrutar de algo que sabes que lastimará a otros?
¿Está bien no sentir culpa por ello?
Mi mente grita que no, que lo detenga, que esto es un error, pero mi corazón...
Mi corazón tiene otros planes.
Hay momentos en la vida en lo que todo se detiene.
Donde el tiempo se pliega sobre sí mismo y te devuelve a un instante que creíste perdido para siempre. Vuelas tan alto que la caída deja de importar.
Tenerlo aquí, tan cerca, sentir su respiración mezclarse con la mía, ver esos ojos que alguna vez fueron mi hogar... es como volver a un pasado que aún arde en mi piel.
Mi cuerpo reacciona antes que mi mente, mis labios buscan los suyos con desesperación, con hambre, con la necesidad de algo que he reprimido por demasiado tiempo.
Dios. El contacto es puro fuego.
Un jadeo escapa de mi boca cuando el calor de su piel se funde con la mía, cuando el recuerdo de todo lo que fuimos se aferra a mí como si nunca hubiera desaparecido. Me rindo. Me entrego a este instante sin pensar en el mañana, sin preocuparme por las consecuencias.
Porque esto es real.
Porque esto es nuestro.
Su sabor, su aroma, el modo en que sus manos, aunque torpes por el alcohol, buscan mi rostro, como si necesitara asegurarse de que no soy un sueño... todo es demasiado intenso, demasiado él.
Mi corazón late con tanta fuerza que siento que va a explotar. Un hormigueo me recorre de pies a cabeza. La piel me arde. No hay lógica, no hay razón. Solo estamos nosotros.
Todo lo que he querido durante estos años. Ha sido esto.
Estar entre sus brazos.
Sentir nuestros latidos compás a compás, como si fueran uno solo.
¿De verdad puede existir un amor misteriosamente inagotable?
—Ele... ¿Eleonor? —Una voz rompe el hechizo, y un dejo de dolor que me golpea como un puñetazo en el estómago.
Chase.
El mundo se estrella contra mí.
Nos separamos de golpe.
Ethan apenas puede mantenerse en pie, tambaleante, desorientado. Las palabras me abandonan. Atrapada entre el eco de lo que acaba de pasar y la realidad que nos alcanza sin piedad, mi mente se niega a reaccionar
Mis labios aún hormiguean con el rastro de Ethan, pero mi pecho se aprieta con la mirada herida de Chase.
¿Qué he hecho?
El ambiente se vuelve irrespirable, cargado de furia y reproches.
—¿Me puedes explicar... ESTA MIERDA? ¿QUÉ HACE ESTE IMBÉCIL AQUÍ? ¿CÓMO ES POSIBLE QUE ME HAGAS ESTO? —Hace una pausa—¿ACASO...? —grita fuera de sí, su voz es puro dolor y rabia.
—No le hables así. ¿No te diste cuenta de lo mucho que lo disfrutábamos? ¿Acaso crees que estaba pensando en ti hace un segundo? ¿Por qué tenías que llegar y arruinarlo? —Balbucea, tambaleándose, su sonrisa torcida y cínica empeora todo—. No tienes derecho a nada, ¿quién te crees? Nunca vas a ser como yo.
El idiota empuja a mi prometido, encendiendo una chispa que no tardará en convertirse en incendio.
—¡Cállate, hijo de perra! —ruge, con el rostro desencajado—. Me las vas a pagar... tengo unas ganas intensas de matarte, no me importaría arruinar mi vida por eso. Yo sabía que algo no andaba bien.
ESTÁS LEYENDO
Volver a Verte
Romance¿Qué pasaría si te encuentras nuevamente con la persona que rompió tu corazón? ...
