1 de Agosto del 2013
Las decisiones correctas.
Traen paz.
Mantienen tú tranquilidad.
Pero sobre todo, te estabilizan.
Es increíble que ya haya pasado casi un mes desde que le dije que sí a Ethan. Siento como si un millón de emociones explotaran en mi pecho. No sé si fue una decisión rápida, pero entendí que no puedo seguir viviendo en una mentira, si lo amo y quiero estar con él, tengo que ser honesta y hacer exactamente eso.
Hemos mantenido cierta distancia. Decidimos no estar juntos de forma definitiva como pareja, por el momento. Nos hemos visto y hemos tenido algunas citas, algunos besos, pero nada íntimo, aunque las ganas no me han faltado. He estado intentando animarlo mucho, ya que, desde la muerte de su padre, se ha mostrado muy triste. Lo entiendo; no puedo imaginar lo que debe sentir por dentro.
A pesar de todo, me hace feliz tenerlo conmigo otra vez.
Me resulta difícil, cuando lo único que deseo es correr a sus brazos y quedarme allí para siempre.
Hasta que hable con Chase, nada más pasara entre nosotros, aunque parezca ilógico después de todo lo vivido en el viaje. Él me entiende y sabe que no quiero convertirme en algo que llegue a odiar, ya fui infiel, y esa culpa no se quita, aunque no me arrepienta, por ello no quiero cometer más locuras.
Suena loco, pero no he podido tener esa conversación con Chase, ya que ha estado viajando por un torneo de tenis y solo hemos hablado por llamada. Sería terrible terminar con él de esa manera; no se lo merece, ni siquiera una gota de mi dolor. Me hace sentir muy culpable y triste a la vez, terminar nuestra historia de esta forma, cuando parecía que tendríamos una vida, juntos.
A veces, lamentablemente, se rompen corazones sin querer, y esta vez no voy a destruir el mío.
No puedo quedarme estancada dejando de lado lo que de verdad me importa.
Hoy me reuniré con las chicas en el apartamento de Chloris, se ve increíble embarazada, está más hermosa de lo normal, ni siquiera se le nota todavía, pero un brillo inexplicable se posa sobre ella.
Al principio, nuestros padres recibieron la noticia con asombro y preocupación. Recuerdo cómo mi madre, entre sollozos, repetía una y otra vez: "¡Eres muy joven!", mientras mi padre exclamaba incrédulo: "¡No puedo creerlo, ¿quieres matarme?!". Sin embargo, después de un rato, sus rostros se iluminaron y se llenaron de una felicidad genuina. Al final, se mostraron emocionados ante la idea de convertirse en abuelos.
Por otro lado, Elizabeth, en medio de su propia charla de anticonceptivos, casi se descontrola, quería aniquilar a Dereck, pero se resignó. Parece contenta con la idea de que será la tía favorita, aunque yo sé que ni en sus sueños eso va a ocurrir, la única tía favorita que tendrá ese bebe, seré yo.
Todos se lo tomaron como esperaba, iban a parecer indignados al principio, pero al final sé que, iban a terminar como yo, felices y enamorados.
Salgo de mi apartamento y, al cruzar el pasillo, veo a una mujer morena, alta, delgada y muy hermosa, cargando un bebé en brazos y varias bolsas; parece que apenas puede con el peso. No dudo en apresurarme para ayudarla, es primera vez que la veo.
Llegamos juntas a la puerta de su apartamento que da justo enfrente del mío.
—Gracias, la verdad es que venía sufriendo —dice ella con una media sonrisa.
—¿Te mudaste aquí? —Curioseo, encogiéndome de hombros, mientras abre la puerta.
—Sí, estuve buscando un lugar por mucho tiempo y, por fin, lo encontré —responde, mientras coloca las bolsas en el piso de una sala vacía.
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Volver a Verte
Roman d'amour¿Qué pasaría si te encuentras nuevamente con la persona que rompió tu corazón? ...
