Capítulo 38

207 13 1
                                    

Los tres días de felicidad para Keri y Bill habían terminado, esos maravillosos días en los que estuvieron juntos cada instante, disfrutando de su compañía y entregándose mutuamente, la felicidad de ambos se podía sentir en cada poro de su piel, incluso sus más allegados sentían la alegría y el amor que ambos desprendían de sus cuerpos, pero la felicidad no es algo que dure para siempre y esos dos amantes estaban a punto de averiguarlo.

 — ¿Pasaste la noche en casa de Keri? —pregunta Tom cuando ve a Bill entrar al estudio

—Si estuve con ella— dice con una sonrisa— y después pase a casa a cambiarme no vendría con la misma ropa de hace dos días.

—Ten cuidado Bill… tú y esa chica se están exponiendo demasiado— dice David entrando a la conversación de los gemelos.

—Tranquilo David… mientras tengamos a Claire y a la suerte de nuestro lado, nada malo sucederá—dice sentándose al lado de su hermano.

— ¿Por cierto como siguió Karina?

—Karina está enferma— preguntan Gus y Geo entrando al mismo tiempo al estudio. David mira a Bill con algo de molestia, para después dirigirse a los chicos.

—Un pequeño resfriado nada importante… pero ya saben cómo es Bill—Mirando de nuevo al chico que se encoge sobre el sillón, al darse cuenta que ha hablado demás.

Mientras los chicos se encuentran discutiendo sobre las nuevas canciones para él disco y el nuevo sonido, Keri se encuentra en su casa, recostada sobre el sillón, entre sus manos sostiene su cuaderno pautado, en los tres días que paso al lado de Bill por lo último que se preocupo fue en practicar pero mañana regresaría clases, se levanta de sillón y camina hacia su habitación será mejor que se ponga a practicar, Claire regresa esa tarde y ella saldrá con Bill por la noche, una vez en la habitación las imágenes de ella y él tendidos sobre la cama amándose se hacen presente como una película frente sus ojos y un tenue rubor cruza por sus mejillas, incluso el recordar lo que ha hecho con Bill horas antes de que se marchara al estudio hace que su cuerpo se estremezca con un calor que le gusta, sacude la cabeza pues tiene que prestar atención ahora a su música, mas tarde lidiará con sus recuerdo de ella y Bill, toma su chelo y comienza a tocar las notas que no ha podido dar hacia unos días, sigue así por un par de horas mas y comienza a descubrir cuál fue el error del porque no podía dar con las notas, dejo el chelo recargado sobre la silla y acomoda las partituras en el suelo de forma que pudiera verlas todas, camina hacia su escritorio y toma un lápiz, se sienta de nuevo en el suelo frente a las hojas y comienza a escribir notas nuevas sobre la rapsodia, un sinfín de notas comienzan a revolotear a su alrededor, perfilando una hermosa melodía que después será interpretada, está tan absorta en la nueva composición, cuando un tirón la hace salir de su mundo, aturdida por el movimiento tan brusco, intento enfocar la vista sobre lo que hacer presión sobre su brazo, estrujándolo con tal fuerza que el paso de la sangre por sus venas  comienza a cortarse, la mano de su padre que se cierne con tal brutalidad que si sigue presionando con tal fuerza jamás podría volver a tocar, su padre sus ojos se llenan de miedo cuando enfrenta su mirada. Una mirada cargada de maldad y que no auguraba nada bueno para ella.

— ¿¡Quién demonios te has creído!? — dice al momento de ofrecerle una bofetada  a Keri quien aturdida intenta girar el rostro— creíste que podrías engañarme a mi—dicho eso vuelve a bofetearla, el golpe ha hecho que un hilo de sangre escurra de su labio.

—Papá— dice con la voz cargada de miedo.

— ¿Pensaste que tu oscuro secretito no saldría a la luz?— tironea del brazo

—No entiendo que secreto… ¿de que hablas? — dice dando tirones para que su padre la suelte, ignorando la punzada de dolor en su labio

— ¿Quien rayos es el estúpido con el que te revuelcas? —dice al momento de abofetearla por tercera vez, solo que el golpe ha dado cerca del ojo de Keri— ¿Con que imbécil te paseabas por Dresde cuando yo no estaba? — En ese momento cada una de las palabras de su padre comienzan a cobrar sentido en ella, la descubrió pero como, ¿quien fue capaz de decirle eso? —Escúchame muy bien niña tonta, tú me perteneces y hoy mismo vuelves conmigo— dice lanzando a Keri como si fuera una muñeca de trapo hacia la cama, Harry le grita a una de sus asistentes para que entre en la habitación de su hija y comience a guardar las cosas, en la habitación aparece una mujer de edad mediana, quien mira horrorizada el rostro de Keri bañado en lagrimas, el labio sangrando, la mejilla hinchado y con un rasguño debido al golpe, pero lo que más le impacta es ver como poco a poco el ojo de ella se va cerrando debido a la hinchazón provocada por el golpe, la mujer se gira y comienza a guardar cada una de las cosas de Keri, mientras el hombre sale de la habitación, la chica brinca de la cama y se acerca a la mujer que sigue guardando la ropa.

— ¡Mery!—dice llorando, la mujer se gira para observar a Keri que luce peor que una muñeca de trapo, vieja y olvidada en un rincón, su cabello revuelto y el rostro destrozado por los golpes.

— ¿Keri que hiciste? mira como te ha dejado tu padre—acaricia el lado menos  golpeado del rostro de Keri.

—Ayúdame—dice en tono desesperado—ayúdame a salir de aquí.

—No puedo Keri… qué más quisiera Yo— dice en tono afligido y llevándola al baño, para comenzar a limpiar los golpes de su rostro, una vez en el baño, ayuda  a Keri a sacarse la blusa que lleva pues esta se encuentra manchada de sangre y cuando lo hace observa el parche que lleva ella pegado a la parte baja de su cadera—si tu padre se entera te va a matar—arranca el parche de la piel de la chica, quien solo deja escapar un sollozo, Mery pasa con cuidado una toalla húmeda por el rostro de ella para quitar todas las manchas de sangre de su rostro, la sienta en el filo de la tina y sale por una blusa nueva para vestir a Keri.

— ¿Donde está? — dice el hombre a la habitación.

—Está en el baño— Mery toma una blusa limpia de Keri—ya está todo listo— dice refiriéndose al equipaje.

—Muy bien llamare al chofer para que suban por el equipaje, cuando termines de ayudarla a vestir bajen al vestíbulo—la mujer asiente y el padre de Keri sale de la habitación. Mery termina de ayudar  a vestir a Keri le acomoda el cabello de modo que no se vean los golpes y le coloca una enormes gafas para cubrir el ojo que ha comenzado a cerrarse por el golpe, salen de la habitación y Keri se encuentra aturdida dentro del elevador.

—Bill— dice en un hilo— llámalo— dice sacando la voz para que Mery la escuche.

—Escúchame bien Keri—dice Mery tomándola de los hombros—Tu padre desconoce el nombre del chico, pero prometió en casa de los Böss que si sabia su nombre lo mataba.

— ¿Los Böss?— mira desconcertada a la mujer— ¿Qué tienen que ver ellos?

—Tu padre armo un escándalo en su casa cuando se entero que tenias novio, les dijo… bueno le exigió específicamente a Lea que le dijera de quien se trataba. Pero ella se negó.

— ¿Claire donde esta ella?

—Tranquila Claire está bien. Tu padre no le hizo nada.  Le veras cuando  lleguemos a tu nueva casa.

—Nueva casa… ¿a donde me lleva? — pregunta con miedo en la voz, Mery esta apunto de responderle pero las puertas del elevador se abren ese momento, Harry se encuentra interrogando al portero, sobre las personas que visitaban el apartamento de su hija, el hombre queda impactado al ver el rostro de Keri, a un con las gafas se pueden ver los golpes en el rostro de la chica, este le responde a Harry que nadie visitaba a la chica además de su amiga, comprende en ese instante que si habla más la pobre chica terminara en peores condiciones de la que se encuentra, ella mira al hombre y una imperceptible sonrisa de agradecimiento se cruza por su rostro, Harry se gira y observa a la chica y nota el collar de corazón que ella lleva en su cuello.

— ¿Esta joya es nueva?… nunca la había visto—dice tomando el corazón entre sus manos—¿te lo dio él?

—No— dice con la voz quebrada, pero él no le cree y termina por desprenderlo del cuello de Keri dejando una marca roja debido a la fuerza por arrancarlo, mientras ella lanza un grito de dolor, no por la fuerza que hizo su padre al arrebatarlo de su cuello, si no por lo que representa para ella.

—Toma Stuart— dice entregándole la joya—tu pago por el mal servicio que me brindaste al cuidar de mi hija— el hombre mira a la chica y siente una punzada de dolor, mientras observa como estas es jaloneada fuera del edificio para subir al coche de su padre.

—Señor—le llama el hombre, haciendo que Harry se gire— ¿Qué pasara con el inmueble?

El hombre vacila antes de responder

—Se  quedará tal cual esta, tal vez algún día si esta niña aprende la lección la deje volver a él— dice finalmente para salir del lugar, en la calle los gritos de Keri se hacen presentes mientras lucha por soltarse del agarre de su padre, quien tira de ella con tal fuerza que cualquiera que los observara podría jurar que es una muñeca de trapo y no una persona de quien tiran con tanta fuerza, Keri clava las uñas en la mano de su padre y este debido al dolor la suelta, ella corre tratando de alejarse lo más que puede de su padre.

UnendlichkeitDonde viven las historias. Descúbrelo ahora