—Protegen a los nuestros, ya sabes, patean algunos traseros y luego traen aquí a jovencitas lindas, sanas y salvas como tú —dijo guiñándole un ojo. La joven sonrió sin contestarle—. Y bueno, este es el comedor... en aquella mesa de allá se encuentra Sam —le señaló una mesa junto a una pintura—. Y si necesitas algo más, ya sabes dónde encontrarme —pareció meditar lo que iba a decir—. Casi siempre —añadió despidiéndose con la mano.
Tory caminó hasta la mesa donde Sam y otros chicos reían, incluyendo a los tres que había visto anteriormente.
—Hola Tory —la saludó Sam en cuanto la vio—. Chicos ella es Tory, la chica de la que les hablé ayer, Tory ellos son Zet —el chico con aspecto hindú le sonrió—. Luke —el rubio le dirigió una sonrisa llena de picardía, hacía que sus hoyuelos se vieran—. Aria —una chica sentada junto al anterior le sonrió, llevaba el cabello trenzado y su piel trigueña resplandecía en aquel mar blanco—. Oliver —el castaño se levantó y la saludó con un beso en la mejilla—. Y Kim —una rubia bronceada que solo la vio indiferente.
—Hola, un gusto en conocerlos —los chicos le respondieron con un hola coreado.
—Siéntate con nosotros —dijo Oliver.
—Claro —contestó tomando asiento junto a Sam.
—Voy a entrenar —dijo Kim antes de levantarse e irse. Llevaba el ceño fruncido y Tory casi podría jurar que su mirada negra lanzaba chispitas.
—Tranquila, le cuesta un poco socializar —explicó el castaño antes de que ella se sintiera mal por el desplante.
—Cuéntanos algo de ti, ¿tienes novio?
— ¡Luke! —lo reprendió Aria—. No le hagas caso, así es siempre de imprudente.
— ¡Mentira! —a lo que le respondió con un pisotón por el que gritó. Todos los presentes rieron viéndolo chillar tan agudo—. Solo quería saber —se defendió lanzándole una mirada envenenada a la chica.
—Pues no que yo recuerde —contestó Tory seria, incómoda de tener que hablar sobre un pasado que debía estar olvidado para ella.
Y en la mesa se instaló un silencio durante la comida. La morocha se dio cuenta de que si levantaba la vista, podía ver que la mayoría de los presentes riendo y jugando entre ellos, era un ambiente de bonita amistad y camaradería.
— ¿Quién es tu instructor? —preguntó Luke luego de salir del comedor.
—Igor Gregorovich
—Increíble —dijo Sam y oyó exclamaciones asombradas de los demás—. La mayoría desea tenerlo como instructor, los siete que ha instruido hoy son de los más importantes —añadió—. Eres una suertuda.
—Vaya gracias —dijo y después se despidió para ir a la oficina del susodicho.
—A esta hora debes venir siempre —indicó Gregorovich en cuanto la vio entrar.
—Buenos días a usted también —ironizó con lo que se ganó una mirada de incredulidad.
—Buenos días señorita respetuosa —dijo del mismo modo—. Recoge esa hoja en la mesa, es tu horario —ella lo tomó y se fijó que la cantidad de horas en las que debía trabajar eran muchas, lo que la llevaba a dudar de la veracidad en las palabras de Kilian.
—Recibirás clases privadas la primera semana, tendrás que dar tu mejor esfuerzo, porque deberás nivelar tus conocimientos al de los que serán tus compañeros. Aquí los niveles van por edad, y si algún día quieres saltarte eso, tienes que ser la mejor, ¿está claro?
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Cielos Oscuros
ActionLa tierra ha cambiado en los últimos 16 años. Una raza nunca antes vista ha surgido de la nada, son fuertes y repelen las balas, difíciles de matar y capturar. Los llaman monstruos porque no pueden controlar...
