—Buscaré sus computadores, debe haber algo. Y debemos hacerlos volver a la consciencia —dijo agarrando uno de los que estaban cerca de la máquina. Sabía que ellos ya no sentían dolor, pues el malestar que el aparato le producía, había cesado.
La desbloqueó y se encontró con la gran ventaja de que estaba codificada con la misma contraseña. Todavía no entendía por qué su padre utilizaba su año de nacimiento como contraseña. ¿Por qué después de tantos años conservaba algo suyo?
Por qué después de hacerse pasar por muerto venía y ponía una fecha tan importante para ella como contraseña. No tenía sentido alguno.
Y cayó en cuenta que su madre también debió ser afectada por la emisión de ondas. Su intención también incluía matar a la mujer que le había dado una hija. Y eso nunca se lo perdonaría, porque a pesar de no ser unidas, la quería simplemente por ser su madre. Y después estaba un moribundo Sam. Eso tampoco lo perdonaría.
Exploró los archivos que yacían bajo su fecha de nacimiento de nuevo y en ellos encontró los datos de la fórmula. Una fórmula que permitía ser inmune a la máquina, pero no era la solución que buscaba. Trataba de encontrar una más rápida que los trajera de vuelta del estado comatoso en el que se encontraban. Y no podía ir por allí inyectando a todo el mundo.
—El efecto de la máquina se irá mostrando a nivel molecular. El organismo se sobrecargará de emociones que la máquina producirá artificialmente. Primero se perderá el sentido por las vibraciones intensas de dolor y luego el corazón bombeará una sobrecarga de sangre que inundará el cerebro y producirá una muerte lenta —leyó la chica—. ¡Diablos!, si despiertan tendrán muchos efectos secundarios —murmuró.
— ¿A qué nivel llegaría la máquina?
—Creo que a la sangre, los ojos de Lubin se veían rojos. Los de los chicos no, espero que estén bien.
—Creo que descubrí algo —dijo invitándola a acercarse a la máquina—. ¡Puedo detenerla! —sus labios se curvaron en una sonrisa de satisfacción.
Tecleó toda clase de caracteres que Tory no alcanzó a comprender, pero la computadora central lanzaba avisos y señales por doquier y aparecían pantallas pequeñas con textos codificados. El nósdico tecleó una última orden y se dirigió a ver los chicos sin esperar a la morocha que no entendía si ya era todo o no.
—En cualquier momento despertarán. Acabo de enviar una onda que los reactivará.
Y tal como lo planeara, los empáticos comenzaron a despertarse, y seguidos de ellos los manipuladores. Para cuando quisieron dar con el paradero de Lubin, este ya había desaparecido del salón.
— ¡Los móviles están descompuestos! —gritó alguien en la multitud y el caos se armó.
Chicos y adultos corrían en busca de una salida que momentáneamente se encontraba desaparecida. Vio a Sam buscar entre la multitud con el rostro confundido hasta dar con ella.
Zet abrazaba con fuerza a Zia que temblaba aún por los efectos de la máquina. Y algunos chicos ayudaban a otros a levantarse y no ser aplastados por los que corrían sin rumbo.
— ¡A las guaridas, ahora! —resonó el grito de Tony por todo el salón.
Los hombres se calmaron en apariencia. Y corrieron a un rumbo fijo. Alain despertó y se incorporó con ayuda de Zet y su inseparable chica. Vio confundido como se quedaban del grupo de hombres.
—Hay que salir. Es un edificio del gobierno, pronto estarán muchos oficiales aquí sino es que ya vienen en camino.
—No me equivoqué, los manipuladores siempre serán unos asesinos —dijo Sam a Tory antes de salir.
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Cielos Oscuros
AkcjaLa tierra ha cambiado en los últimos 16 años. Una raza nunca antes vista ha surgido de la nada, son fuertes y repelen las balas, difíciles de matar y capturar. Los llaman monstruos porque no pueden controlar...
