Capítulo 20

3.7K 303 13
                                        

A la mañana siguiente el comedor se fundía en un silencio. Sus rostros lucían cansados y adoloridos.

—No te duermas Tory —le exigió Grecia.

—Me siento tan cansada.

—No eres la única, el comedor entero lo sintió contigo —murmuró con doble sentido Zia. La morocha le lanzó una mirada de reproche y siguió con su desayuno.

Sus heridas se curaron mágicamente, siendo tan efímeras como cuando se las había causado. Igor le informó cuando iba a revisar las cámaras, pero no se veía que alguien más hubiera entrado. Lo que significaba que ella sola se las había causado dormida.

Por lo que él mismo Alain la autorizó para seguir durmiendo en el salón de lecturas en compañía de Sam.

—Cubriremos turnos hasta las dos de la tarde. Entonces podrán asistir a las actividades que tengan planeadas —les informó Sam después de dirigirse a la fuente.

— ¿Qué tenemos planeado?

—Mis compañeros quieren salir a ver el eclipse que habrá esta noche, si quieres puedes venir —ofreció Grecia—. Pueden venir —se corrigió al ver la mirada amenazadora de Zia.

—Luke planeó una salida también, pero no quiere decirnos a dónde.

—Lo siento Grecia, pero creo que tengo que comenzar a adaptarme de nuevo.

—Como ya estabas muy adaptada —ironizó Zia.

Grecia se separó de ellas para volver con su grupo. Mientras hacían guardia, muchos comentaban sobre la onda del día anterior, le sorprendió que esta vez Sam ni se enteró.

Escuchando las bromas sin chiste de Luke, les llegó pronto la hora de su salida. Se prepararon como normalmente lo hacían para cada misión, lo que provocó dudas en Sam. Luego de salir y andar un rato, se detuvieron ante los gritos de Sam para que dijeran a donde iban.

—Sorpresa es sorpresa —repitió Luke.

—Entiendo, sorpresa significa regresar al complejo —dijo Sam.

—Vamos a la avenida "Veinte y nueve" —dijo Zet con voz alta, lo que asombró a muchos.

— ¿Te has vuelto loco tú también? —preguntó formando puños con sus manos.

—No. ¿Que no te parece sospechoso que ni siquiera nos digan quién tiene asignado ese sector? Y por si fuera poco allí se perdió un grupo. No quieren que vayamos, ocultan muchos asuntos más —y con ello consiguió la atención del morocho.

—Bien Zet —y lo siguió.

Tory atrás suyo lo abrazó con fuerza. Y de la nada comenzó a sentir un intruso sentimiento que no logró comprender. Pero ardía en su pecho. Volteó a ver a Zia quien parecía sentir lo mismo pues la miraba con curiosidad. Nadie más en el grupo daba muestras de notarlo. Zet continuamente miraba a las chicas sin que ellas lo notaran, o al menos Tory.

Las motos avanzaban y con un gritó le indicó a Sam que se detuvieran. Los demás chicos parquearon adelante.

—No sé si sea lo correcto.

—Está bien Tory, hay que hacer algo tonto de vez en cuando. Estamos jóvenes y tenemos mucho tiempo por delante para que nos castiguen por ello —dijo sonriendo.

La morocha caminó en sentido contrario, rechazando la idea. Sam la abrazó por detrás y la levantó volteándola. Vio como los chicos le hacían caras graciosas y sin quererlo, rio.

—No seas aguafiestas. Solo dame este día para hacer locuras y te prometo que por lo que reste del año no hago ninguna y no te orillo a hacer ninguna —y Tory accedió. Sin saber que sería cierto.

Cielos OscurosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora