CAPÍTULO 32

4.6K 341 9
                                        

Dedicado a: Mmaitam
Celos...

Ahí estaba, frente a la puerta del comedor a punto de entrar ¿Por qué aún no entraba? Por que estaba nerviosa.

Jane estaba tirando de mi brazo intentando que entrara al comedor.

Uno de los criados, fastidiado por la situación, abrió la puerta del comedor.

En seguida Jane y yo nos acomodamos y entramos juntas.

James se quedó mirandome fijamente con la boca abierta y atónito.

Mi madre también se sorprendió.

Me sentía tan apenada, sentía que apenas podía respirar y que estaba tan roja como el vestido que traía.

Es cierto, me veía bien, pero eso me hacía sentir apenada.

Jane y yo tomamos asiento.
No podía comer tranquila sabiendo que todos estaban mirándome, era incómodo.

Jane entendió que me sentía incómoda  e inició conversación de inmediato, no sin antes hacer llamar la atención de todos.

-Lizzy y yo planeamos salir a caminar e ir por unos libros cerca de la plaza principal, espero y esto no sea un infortunio para nadie.
-No Jane, después de todo les vendría muy bien un poco de aire libre.
-¿Irán solas señoritas?

No me sorprende que James sea quien haya preguntado aquello.

-Si James, ambas planeamos ir solas, ¿Hay algún inconveniente?
-No, pero me gustaría acompañarles, si no les importa Señorita Elizabeth.

¡Me acaba de llamar señorita Elizabeth! Que descarado, ser formal cuando ya siquiera me a robado un beso y a estado en mi habitación en horas indebidas.

-Claro que no, Señor Albrith.

Todos se quedaban a la expectativa de que sucedería.

James me miraba tan fijamente como yo a él.
Desvié la mirada con un poco de tristeza.

James se preocupó al ver el cambio repentino en mi rostro.

No podía seguir con esto, así que decidí retirarme del comedor.

No era una opción encerrarse en mi habitación, mejor tocaré el piano, eso siempre me ayuda.

Además tenía que esperar a que Jane viniera por mí.

Comencé a tocar. Sentí que alguien estaba detrás de mí y no me equivoqué al imaginar que era James.

Dejé de tocar para que James se diera cuenta de que ya había notado su presencia.

La habitación estaba en absoluto silencio. Nadie decía ni una palabra.

-Elizabeth, yo... me e portado como un completo idiota.
-Lo sé. Y me preguntaba si su comportamiento está justificado.
-O, claro que lo está. Pero el motivo me es difícil decírselo.
-¿Acaso hice algo que pudiera molestarle? 
-No, desde luego que la incluye pero no es relacionado con algo que usted hubiese dicho o alguna acción por parte suya que me haya molestado.
-Entonces ¿Qué sucede?
-No puedo decirle, por lo menos no por ahora hasta que esté seguro de ello.
-James, ¿Es algo importante?
-Demasiado, pero prefiero decirle después de que nos casemos. Por ahora debe tener la mente centrada en los preparativos, no quiero que nada mas la distraiga.
-Entonces ¿Todo arreglado, James?
-Desde luego princesa, y si quiere poner un pie fuera de esta casa vaya a cambiarse el vestido que trae por uno mas decente.
-No, me refiero a que si el vestido tiene algún defecto o si acaso no me queda bien.
-Es por que le queda tan perfecto mi molestia. Me preocupa que alguien mas note lo hermosa que és.

Un sonrojo se hizo en mis mejillas, James podía ponerme así tan solo con sus comentarios.

-Bueno, de ser así, no cambiaré de opinión, me quedaré con este vestido le guste o no.
-Entonces no me culpe cuando no pueda controlar mis impulsos.
-Pues eso ya no es mi problema señor, debe tener mas autodominio.

Me dí la vuelta para salir de la habitación y buscar a Jane, pero James me tomó de la mano y me besó.

Amaba cuando hacía eso, amaba cada uno de sus besos, amaba la sensación que causaba en todo mi cuerpo, amaba sentir sus labios junto a los míos, lo amaba a el.

Sentír sus labios me encantaba, eran cálidos y me hacían sentir amada.

Cada vez que él me besaba sentía que todo mi mundo se detenía.

Me encantaba perderme en sus labios y no podía negarme a ellos.

Escuchamos que la puerta se habría así que lo mejor era separarse.

Era una criada que entraba a decirnos que Jane nos esperaba en el carruaje.

...

Me arrepentía de haber permitido que Jane me convenciera de traer este vestido.

Estaba roja de la vergüenza que sentía.
Todos me miraban, algunas con envídia y otros con deseo, eso me repugna.

James hiba caminando a mi lado matando a uno que otro con la mirada.
Realmente me sentía incómoda.

Pero realmente esto era su culpa, de no haberme ignorado nada de esto hubiese sucedido.

No prestaba atención por donde caminaba, como consecuencia terminé chocando contra alguien, para ser mas exactos fue con Stephan.

En un abrir y cerrar de ojos, James ya estaba frente a mi, evitando que Stephan siquiera pudiera mirarme.

-Mi querida lizzy, ¿Qué hace en un lugar así, vestida de una forma tan tentadora?

James estaba furioso después de que Stephan dijo aquello, pero no podía golpearlo solo por eso aun que quisiera.

-Stephan, será mejor que elija muy bien sus palabras si no quiere que esto termine como aquella ocasion.
-Si, lo sé. Por cierto, podrías explicarme ¿Qué hacía tu prometido hablando con mi padre?
-Esos asuntos no te incumben Stephan, lo que haya tratado con tu padre no debe interesarte.
-Si me interesa, es mi padre, fuiste hasta ahí aun después de lo ocurrido hace unos meses.

¿James ir a visitar al señor Bertrand? ¿Por qué? Y tampoco me mencionó algo al respecto.

Era obvio, seguro su ausencia en el desayuno y almuerzo fue por ello.

Estaba tan confundida que no podía disimularlo. James no habría ido si no se tratase de algo importante.

Definitivamente James tiene que explicarme las cosas.

-Supongo que James no te menciono nada ¿No es así, lizzy?
-No, no lo hizo y sus razones debe tener. Y le recuerdo, no me llame lizzy, no puede tomarse esas libertades conmigo.
-Si, claro. Me dio gusto verte, hoy particularmente te vez "hermosa".

James estaba a punto de golpearlo pero lo tomé del brazo.

-James, creo que me debes una muy buena explicación...

Si, si, si. Reviví de entre los muertos jajajaja... ya matenme y que sea rapido e.e

Enserio no tengo perdon de dios, fui muy irresponsable pero enserio andaba algo desanimada.

Casi no veo sus comentarios. Sus comentarios me animan a seguir escribiendo.

Saludos donde sea que lean y gracias por su apoyo y su lectectura.

Bye, actualizo después...

ESCRITOR_ANONIMO1408

"Por ti, jamás" Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora