El tiempo, el que cura las heridas y las malas jugadas. Luchas constantes con sacrificios muy extensos y un tanto riesgosos. Poesías sin ser admiradas, personas con la cabeza vacía y corazones propensos al amor.
_____________________________________________________________________________
Narra Camila
La calidez de sus brazos rodeaban mis hombros, verlo reír era como admirar el mejor paisaje de la naturaleza. Su voz ronca llegaban a mi como balas fugaces. ¿Se puede adorar tanto a alguien en una sola vida?
Para mi no existían defectos. Eran irrelevantes. Nunca había pensado en lo afortunada que podía llegar a ser por tener a un hombre tan magnífico a mi lado. Si me lo hubiesen preguntado años atrás, posiblemente mi respuesta hubiese sido otra. Su mundo estaba tan acoplado al mío que llegué a sentir por un momento, tan siquiera por una milésima de segundo, que era mi alma gemela aunque no creyese en el destino, en tu alma gemela. Sus inquietudes eran mi desafío personal; adoraba verlo debatirse entre sus propios pensamientos. Sus buenos rasgos, lo hacían más irreal para mi. La opción de experimentar cosas nuevas, juntos, era una de las más grandes cosas que compartíamos. El gusto por la música, la lluvia, los días donde solo éramos él y yo, hasta los libros de algún autor desconocido. Siempre existía la estabilidad. La monotonía no era una opción para nosotros.
Compartíamos risas, miradas, sueños. Mi mundo se estaba viendo invadido por el amor que siempre soñé. Nunca esperé nada más, con solo verlo allí, sentado junto a mi, me llenaba el alma de amor, de felicidad. Esto era lo que en algún momento deseé, y ahora lo tengo exclusivamente para mi. Sin restricciones, sin nada más. Solo bastábamos los dos.
—¿En qué tanto piensas? — preguntó el chico de la sonrisa bonita que estaba a mi lado. Sus ojos se posaron en mi, mirándome intrigado esperando una respuesta. Le sonreí y me incliné un poco más hacia él, permitiéndome sentir su aroma.
—En lo afortunada que soy por estar aquí, contigo. — Lo vi sonreírse tímidamente y me acercó más a él, dejándome sin aire. Me abrazó y depositó un beso en mi mejilla mientras sentía las mariposas volar dentro de mi. — Eres realmente especial.
—Creo que el afortunado soy yo porque me dejas estar a tu lado, Mila. Tú eres la mujer más especial que conozco. —tomé su mano y la besé —me encanta estar de esta forma contigo, siendo tú y yo solamente. Te juro que no lo cambiaría por nada del mundo —dijo mientras acariciaba la punta de mi cabello con sus delicados dedos. Lo hacía de una manera tan tierna que era inevitable no sonreír ante aquel acto. —quiero que... —hizo una pausa y respiró profundo _ quiero que te cases conmigo, Camila.
Sus palabras atravesaron lo más recóndito de mi ser. Dentro de mi bailé y salte de la felicidad aunque eso me haya tomado por sorpresa. Un matrimonio era algo más que cualquier otra cosa. Eran compromisos, amor, una vida juntos con una casa y niños corriendo por todo el lugar. Adoré la imagen de ese momento que se recreó en mi mente. Mi subconsciente habló repentinamente dentro de mi pidiéndome que dijera algo.
—¿Hablas en serio? — pregunté cubriéndome la boca con una mano. Su cara denotaba felicidad pero a la vez algo de melancolía. —¿Por qué quieres casarte ahora? — pregunté.
Su sonrisa se fue borrando de su rostro con desilusión.
—Digo — comencé a hablar — no es que no quiera casarme contigo, porque realmente quiero todo contigo —él asintió —pero esto me ha tomado por sorpresa, aún no hemos hecho las cosas formales y casarnos es dar un gran paso. ¿Sabes que significa lo que acabas de preguntar? tendrás que pasar el resto de tu vida soportándome — bajé la mirada mientras él movía sus piernas al mismo ritmo.
ESTÁS LEYENDO
Encontrándome
Romance¿Qué pasaría si la vida te pone entre la espada y la pared, y tienes que elegir lo más pronto posible, si quieres salvar o ser salvado? ¿Podrá Oustin soportar tanto? ¿En qué juego macabro lo está metiendo la vida? A veces es necesario golpear hast...
