CAPÍTULO 12

106 11 10
                                        

Desperté. Estaba atardeciendo.

Miré a un lado; Jack Clapton estaba desplomado con el cabello revuelto, sin embargo no fui capaz de hacer siquiera una mueca por su presencia. ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué me había metido justamente con quién me debilitaba? Yo era una idiota.

Me levanté, me vestí con lo primero que encontré y me senté al borde de la cama.

Ni siquiera sabía donde es habían metido mi madre y hermana, y ni siquiera me importaba.

Media hora observando a la nada, y más tarde él despertó:

-¿Segura que no quieres volver aquí?- preguntó con voz dormida.

-Sí, quiero volver; pero no puedo hacerlo.

-Oh vamos...Solo unos minutos... ¿Qué tiene de malo?

-No puedo volver porque estás tú ahí -volteé- mirándome con la sonrisa de siempre, con los mismos ojos enamorados y esperanzados. Y al sentirte cerca solo...No puedo.

-¿Qué no puedes hacer?- oí el movimiento de las sábanas y supe que se había acercado un poco.

-No puedo respirar, no puedo defenderme, no puedo tener la intención de morir, no puedo odiar, Jack -hice una pausa con los ojos con lágrimas y los pies sobre el frío suelo.

No habló.

-Me sacaste todo lo que me quedaba Jack... y el día que yo te lastime-

Él interrumpió- no me lastimarás porque no te dejaré que lo hagas, siempre estaré a tu lado.

-¡No puedes darme esperanzas contigo! Porque sé que algún día te cansarás de mí y te irás con alguna chica que sea como tú...Y no podré soportarlo...

-Nunca hare eso, te lo prometo.

Era una mezcla de gritos y sollozos lo que salía de mi boca; tal vez de odio, tal vez de amor, tal vez eran por ver la verdad -Vete de mi casa, de mi calle, de mis escondites...de mi vida. Te lo pido por favor.

-No dejaré que te sigas lastimando.

-¡A TI NO TE IMPORTARÍA UNA MIERDA MI VIDA SI ME OLVIDASES!

-¡ESE ES EL PROBLEMA APRIL!- nunca lo había escuchado hablar así pero no lo dejé continuar.

Empujé su pecho en dirección a la puerta de mi habitación mientras lloraba desesperada intentando expulsarlo del cuarto...de mi vida. Le arrojé sus cosas y le grité: ¡vete a la mierda!

Se levantó; con la cabeza gacha, veía las lágrimas que caían de sus ojos y sus puños que las secaban rápidamente...vi sus diminutas pecas, su cabello enredado y aromatizado con ese perfume que me adormecía...

Besó mi frente y se largó; lo oí bajar las escaleras de madera y deseé ir tras él, pero no podía, lo escuché cerrar la puerta y quise decirle que vuelva, pero me contuve. Me asomé por el balcón, lo observé caminar; arrastrando los pies, y su alma, y su desesperanza por el concreto, ambicioné correr hasta él para quererlo un poco más de tiempo, sin embargo no lo hice...

Me odié por haberle dicho todo, pero era lo mejor para ambos.

Pasaron los días, y luego las semanas, y lo que primero se sentía como una tristeza como las tantas que tenía, se convirtió en un vacío profundo... y horrible. Y aunque yo intentaba evadir y evitar eso, la vida me había convertido en una triste y deprimente nube negra que lloraba y tiraba rayos a quien se acercaba –aunque nadie lo hacía, por "suerte"-. Era como volver a lo cotidiano, a la realidad...aunque mucho peor que antes. Si antes todo era gris, en ese momento era negro, si iba a tres clases por día, en ese momento iba a una, si antes algún viento que se aproximaba me refrescaba, en ese momento se convertía en un torbellino que me derrumbaba.

Todos los días debía reconstruirme desde cero. Ya no salía de la casa, ya no escuchaba música, ni miraba el cielo, ni olía la lluvia, ni masticaba comida, ni acariciaba las hojas de mi diario. Todo lo que hacía, pensaba o decía me llevaba al vacío.

Mi madre se había ido de viaje con mi hermana, nunca estaban en la casa pero no se notaba mucho el cambio.

Yo tan solo me despertaba, y con todas las cortinas cerradas caminaba por la casa -sin ningún propósito-, tomaba largas duchas y no pensaba...En nada...

April's Diary // COMPLETODonde viven las historias. Descúbrelo ahora