Por la tarde nos dirigimos al dichoso bosque para observar el atardecer.
-Es una lástima, creo que deberé repetir el año... Perdí demasiadas clases.
Realmente no me importaban las clases específicamente, tan solo pensaba en como sería todo cuando volviera a la "vida normal".
Rio y dijo:
-April, hay tanto por lo que pensar ¿y tú piensas en eso? No te preocupes por nada, te ayudaré con las clases y conseguirás créditos extra. Ahora tan solo disfruta el atardecer...
Su voz sonaba tan dulce que tuve la necesidad de reposar mi cabeza sobre su hombro para recuperar las fuerzas.
Caminamos –Jack evitó el río sin decir nada, por lo que tuvimos que caminar más.
Mientras subíamos la colina logré ver por un instante el camino de hielo congelado: pensé en lo que había sucedido allí y en cómo no quería volver nunca más a esa situación. Luego pensé en lo que antes había sido mi propósito de vida; la muerte y descubrir qué había tras ella: pensé en el tiempo desperdiciado en especular sobre el día en que muera y que pasaría en ese instante, el tiempo que pasé pensando en la muerte como si me estuviese acosando a diario, y luego, pensé nuevamente en cómo había escapado de la muerte que yo misma había buscado. En ese instante me di cuenta de que prefería ver las preciosas cosas de la vida que las horribles de la muerte, qué no me serviría de nada saber que pasaría del otro lado si nunca había disfrutado la vida.
"Disfrutar la vida" o "Estar bien" eran un camino difícil de atravesar ya que los últimos años de mi vida los había vivido en completa agonía, sufrimiento y pesimismo; pero intentaba cambiar, sería la única manera de estar mejor y aunque muchas veces estar mal parecería lo más fácil, me esforzaría por recordar las razones para estar bien, por recordar que estar mal no era una salida fácil sino que era un pozo (al cual no deseaba volver). Desde aquella tarde en que me tiré al río, todo había cambiado y yo sabía perfectamente que mis heridas -tanto metafóricas como físicas- tardarían en curarse, pero el simple hecho de haberme perdonado a mí misma, de haber entendido que yo era mi propia aliada y que yo misma debía ser mi razón para vivir; era un buen comienzo para intentar estar mejor. Empezaba a entender que no debía depender de alguien para estar bien sino que yo misma debía sostener mi espalda, y aunque no me tenía mucha confianza, daría lo mejor de mi misma (por primera vez en la vida) para lograrlo.
Llegamos a una colina libre de árboles en la que el cielo se podía observar perfectamente.
Ya cuando estuvimos sentados sobre el pastizal, mirando al cielo, ambos escuchando la respiración del otro, Jack volteó su mirada hacia mí y mientras me observaba comenzó a decir:
-Eres bellísima, April- hice una pequeña sonrisa, no estaba acostumbrada a que me digan cosas bonitas; me sentí extraña... En el buen sentido- Tus ojos celestes que aseguran guardar los secretos del universo, tu cabello rubio con aquella tira rosada que lo hace tan singular, unos labios provocativos e insaciables que te dejan pidiendo más y una risa que enamora aunque no sea escuchada- mis mejillas se enrojecieron, que idiota de mi parte, no quería demostrar la debilidad que causaba en mí, aunque sabía que él nunca me lastimaría- Y no olvidemos ese hermoso rubor que te hace tan delicada. Un rostro perfecto acompañado de un cuerpo precioso que imita una fina cerámica, y sin contar como amo la forma en que llevas tu ropa interior de encaje- En ese momento mi cara se convirtió en bordó, él rio. Veía en sus ojos la forma en que me contemplaba, como si yo realmente le pareciera una deidad hermosísima que había bajado del Olimpo. Lo miré a los ojos y él hizo lo mismo. Podría estar así por siempre- Aunque lo mejor de todo eso no es la forma en que te ves, sino la manera en la que piensas. Cuestionándotelo todo, demostrando que puedes ir más allá, observando y analizando, sin problema para diferenciarte en la sociedad mediocre en la que vivimos; eso es lo que realmente me enamora de ti.
Y completamente segura de lo que estaba sintiendo respondí con un sincero y seguro: -Te amo, Jack Clapton.
Sus ojos verdes y preciosos se iluminaron de una manera casi indescriptible y su sonrisa era enorme: él realmente sentía lo mismo por mí.
Toda la escena se sentía extremadamente cursi, pero me hacía falta luego de tanto tiempo en una solitaria cueva fría.
Se acercó y sin dudarlo dos veces, nos besamos. Sentía una montaña rusa de emociones, era bello sentirlo, decirlo era como liberarse de una enorme carga. Sus manos sobre mi cintura dejaban mis piernas débiles y sus labios me derretían de amor.
Amor... que palabra extraña.
Me sentía tan bien al estar con él, era como sentirse completa sin siquiera intentar estarlo: Jack me daba una preciosa sensación de hogar, de sentir que todo estaba bien.
Con sus brazos, lentamente me recostó sobre el suelo mientras nos besábamos. En ese mismo instante me detuve y le pregunté:
-¿Quieres escaparte para siempre? Conmigo, a donde sea, para liberarnos finalmente del sufrimiento que nos dan nuestras familias- una sonrisa se dibujó en mi rostro.
-April, siempre pensé en escapar contigo en algún momento, pero ¿Sabes de qué me di cuenta?-él observaba el cielo como siempre lo había hecho- De que juntos o separados, sea donde sea, siempre viviremos en un mundo repleto de miseria; pero juntos podremos con ello, porque el amor gana a la miseria. Y estar juntos será nuestro refugio de toda la basura que hay en el mundo.
Observé el cielo junto a Jack y pensé en cuanta realidad había en sus palabras, me acurruqué a su lado, con una mano sobre su pecho, y él rodeando mis hombros. No necesitaba nada más para saber cuánto me amaba, para saber que nunca volvería a caer tan bajo como lo había hecho, para entender que no importaba tener una familia perfecta si en ella nadie te amaba, para finalmente ver que si él estaba ahí, que yo estaba ahí para ayudarme a mi misma, sabía nada me faltaría.
Recordé su carta y pensé en hacerle todas las preguntas que antes había tenido. Pero en ese instante, en ese mismísimo instante; yo estaba completa, no necesitaba hacer ninguna pregunta más. Por primera vez estaba conforme sin tener que cuestionarlo todo.
Estaba dispuesta a esforzarme para nunca volver a aquella situación de depresión porque yo ya comenzaba a estar en paz conmigo misma.
En mi mente escribí mientras observábamos los excéntricos colores del alba:
"Jack Clapton, eres mi punto ciego, nunca sé con qué te aparecerás o cuando lo harás. Eres mi punto débil, porque no puedo luchar contra ti sin saber que en cualquier momento caeré en tus brazos y perderé la batalla. Pero aún más importante, me complementas, me haces más fuerte, invencible; como si fuese capaz de hacer todo incluso con todo el mundo en contra.
Jack Clapton, tú me enseñaste a vivir, a levantarme incluso cuando todo estaba mal, me hiciste ver las pequeñas cosas de este mundo. Tú me diste vuelta y luego lo volviste a hacer, y luego lo hiciste de nuevo. Me mostraste las cosas más básicas y sin embargo, más importantes en la vida. Me diste vida, y la cambiaste por completo.
Pero lo más importante de todo es que me hiciste sentir amada, y eso es algo que nunca nadie me había dado. Me diste la posibilidad de sentir miedo, la de poder aferrarme a alguien con todas mis fuerzas para no perderlo, y la de confiar en alguien.
Te amo por eso, siempre te amaré por eso hasta que ya no existan amaneceres y atardeceres que lo comprueben, porque nuestro amor esta sellado en dos mentes perdidas en el cielo, que se preguntan las mismas cosas, al mismo tiempo"
Fin.
Obra terminada el 18/2/17, 4.09 a.m.
Eureka.
Edición terminada el 13/3/17, 3.13 p.m.
————————
AVISO: todavía me falta publicar algunos capítulos!!
ESTÁS LEYENDO
April's Diary // COMPLETO
RomanceLo único importante en su vida: su extremadamente depresivo diario, el rock, sus libros antiguos y su perro. Acostumbrada a alejar a cualquiera que se le acerque, una chica que le buscaba el lado malo a las cosas, que sin importar cuando, le buscaba...
