Sentía como si me intentasen arrastrar débilmente, seguramente era la muerte llevándome con ella, o mi cuerpo siendo trasladado a un ataúd...O las dos cosas. Probablemente tan solo mi mente se encontraba en vida, que tétrico.
De a poco, sentí calidez alrededor de mi espalda y cubriendo mis brazos, me dio escalofríos y ni siquiera me esforzaba por entender lo que ocurría: tan solo dejaba que las cosas pasen, tal vez así sería todo más rápido. No tenía control sobre mi cuerpo, ni sobre mis sentimientos...No podía oír, ni hablar, ni ver, ni oler ni tocar intencionalmente: era como estar contenida en una burbuja negra tan delgada como un globo de goma de mascar, sabiendo como con un leve rasguño podría terminar con aquel encierro dentro de mi cuerpo...o tal vez de mi mente, o de mi alma.
Divisé un ruido, no lo podía creer, tal vez no estaba muerta ¿Era eso bueno o malo?...No importaba, debía gastar los pocos alientos que quedaban en prestar atención a la voz que hablaba.
Era un ruido extraño, como cuando uno escucha a alguien que le habla a través de un largo tubo pequeño. Forcé mi habilidad auditiva, aquella voz era lo único que se escuchaba a mi alrededor... Tal vez era la voz de la muerte o la de algún ser ancestral que me revelaría cual sería mi destino, aunque no lo cría muy posible...
-¡¿Qué mierda hago?!
¿Qué clase de mensaje próspero y revelador, que me daría fuerzas para continuar viviendo, era ese?
-Mierda, ¡que idiota que soy!
Lo supe al instante, era Jack...Clapton.
Volví a perder las energías y no oí, ni pensé más en nada. Ya estaba satisfecha con la poca información que había obtenido, era suficiente para mí.
Sentía como si estuviese apoyada contra un cuerpo de fuego cálido, que me rodeaba y acariciaba con el brazo. Y a pesar de que yo era hielo, no me sentía al borde de la muerte con aquella flama suave. Me tranquilicé, y mi resistencia se agotó de nuevo.
Si yo había salido al bosque por el mediodía, en ese momento ya era de noche. Mis sentidos reaccionaban mínimamente; mareados y agotados: no oía nada a mi alrededor, entreabrí los ojos y divisé una pequeña lámpara que alumbraba por lo bajo, me encontraba sobre una cama, cubierta por sábanas que parecían nuevas. Por dios, estaba agotada y muerta de hambre, pero sin ganas de comer... No pensaba comer.
Tenía el cuerpo rígido, entumecido; había pasado varias horas en ese estado supongo.
Dormí de nuevo, realmente estaba muy cansada.
Desperté –de una vez por todas-, y aunque seguía muy cansada, por lo malditamente débil que era yo, sabía muy bien que debía alejarme de allí, de él (16).
Me levanté, muy mareada, y bajé lentamente las escaleras observando con detalle lo que me rodeaba: era una casa en tonos cálidos, nada parecido a los colores fríos, futuristas de mi casa. Era un lindo lugar. Me adentré en lo que parecía una sala de estar de paredes marrones, el piso que parecía de madera relucía bajo la luz del lugar.
Al escuchar el leve ruido de mis pies –que debido al silencio de la noche, parecía inmenso-, la cabeza que había notado hacía tres segundos volteó desde el sofá: Clapton con sus ojos claros y alertas, me observó de arriba para abajo disfrutando cada fracción de mí como si el tiempo de apreciarme se escurriese por sus manos.
Se levantó para ayudarme, no necesitaba ayuda.
-Yo puedo.
Se detuvo a medio camino y sonrió como siempre lo había hecho.
-Lo sé, pero no quiero que te fuerces, estás delicada.
Agradecía la preocupación pero;
a. No requería su ayuda y
b. Yo no era una delicada princesa a la que debían rescatar. Aunque por alguna razón decidí no informarle aquello.
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April's Diary // COMPLETO
RomanceLo único importante en su vida: su extremadamente depresivo diario, el rock, sus libros antiguos y su perro. Acostumbrada a alejar a cualquiera que se le acerque, una chica que le buscaba el lado malo a las cosas, que sin importar cuando, le buscaba...
