Una hora más tarde decidimos ir a su casa ya que Thalía había invitado a un chico a la mía (y ya sabía cómo se pondrían las cosas), y la familia de Clapton no estaba por diferentes razones que no especificó.
Pensé en las veces en que había ido a ese lugar y en las veces en que no había prestado atención a la belleza que había allí. Nos encontrábamos en la puerta; el patio delantero que la acompañaba estaba perfectamente podado y adornado con macetas marrones, las paredes del exterior color vainilla daban la impresión de que en aquel lugar todos se sentirían como en su hogar, pero sabía que seguramente no era así.
Pasamos; no era la primera vez que estaba ahí, mas así se sentía: Todos los óleos de alta calidad, los sillones de cuero y la mueblería de madera cara demostraba lo adinerado que era el desgraciado con el que su madre se había casado.
-Es un lindo lugar, antes no lo había podido apreciar.
-No es tan lindo cuando todos los recuerdos que tienes allí son horribles.
Subíamos las escaleras mientras él me marcaba qué era cada sitio de la casa.
-Pues, no puedo arreglar tus recuerdos malos, pero podemos crear uno bueno.
Volteó y sonrió mientras entrabamos en la habitación y él prendía la luz.
-No la prendas, deja que la noche ilumine- abrí las cortinas, la luz de la luna entró dejando su frío brillo en el suelo y en el borde de la cama dejando ver la habitación, que daba la impresión de que la había acomodado de último minuto.
Las paredes eran blancas, o tal vez celestes (no se veía del todo bien), habían algunos muebles blancos y dos repisas: sobre la primera se apoyaban algunos trofeos y fotos viejas, sobre el otro había una fila interminable de CDs de bandas increíbles y un reproductor de música.
De reojo logré ver a Jack sentado al borde de su cama. Estaba detrás de mí, que me encontraba observando las fotos intentando descubrir más de su vida.
-Me cuesta decirlo, incluso pensarlo, pero eres increíble- sentí su sonrisa; que me abrazaba-Tú eres dulce- Tomé uno de los trofeos que había sobre el mueble, era de arquería de hace varios años- Eres amable, muy lindo- Volteé hacia él con una sonrisa (que me esforcé en exteriorizar para hacerla visible) que él devolvió pero aún más radiante- Inteligente y astuto- Tomé un portarretratos con una antigua foto suya en el campo con quien parecía ser su padre; un hombre algo delgado con una inmensa sonrisa que Jack había heredado- pero hay tantas veces en que piensas tanto en los otros, que acabas dejándote de lado.
-Lo sé, detesto eso...- comentó por lo bajo mientras dejaba caer su torso sobre la cama. Se lo notaba cansado, emocionalmente.
Levanté la mirada hasta los CDs; Guns and Roses, Rolling Stones, Red Hot Chilli Peppers y tantas otras bandas épicas. Tomé el álbum Back in Black de AC\DC y, luego de ponerlo en el reproductor de música opté por la canción You Shook Me All Night Long.
El sonido de la guitarra me deslizó hasta la cama, donde me acosté a su lado mirando, como él, al techo. No hacíamos nada; disfrutábamos de la mejor manera.
Comencé a tararear: algo que nunca hacía porque sabía que no estaría a la altura de los dioses del rock, sin embargo, solo por esa vez, no me importaba.
- She was a fast machine...- comencé en voz baja.
- She kept her motor clear...- continuó él y noté, de reojo, una sonrisa leve.
Ya en el estribillo, estaba cantando delante de la cama como si estuviese realmente en un concierto frente a miles de personas –exceptuando el hecho de que no sentía ni un gramo de vergüenza-. Jack hacía lo mismo, ya que una vez me había dicho que era su canción favorita.
La canción terminó y yo lo miré, riendo (luego de un largo tiempo sin haberlo hecho). Éramos unos idiotas, pero en ese momento, parecía que todo estaba bien... Tal vez porque realmente todo estaba bien. Nos reíamos y nos mirábamos, ambos hablando con la mirada, deseando mucho más de lo que estaba ocurriendo.
Rápidamente aunque sintiéndolo como si fuese en cámara lenta, ambos nos acercamos; yo rodeé mis brazos por atrás de su cabeza y él tomó mi cintura.
-No quiero apresurarte.
-Deja de pensar, tan solo siente. Esta vez es diferente.
Mi voz se introdujo en sus oídos e hizo que su sonrisa brillase aún más.
Me besó, yo lo besé. Nos besamos como lo habíamos hecho la primera vez, pero esta vez, ambos estábamos seguros de lo que sentíamos, y no había dolor de por medio. Era como llegar a tierra firme luego de tantos años naufragando: hermoso, reconfortante... Perfecto. Su perfume se impregnaba todo alrededor de mí, y sus besos eran un gran incendio en un invierno que se creía eterno. Había esperado tanto para eso; lo necesitaba, lo deseaba, lo anhelaba. No lo podía creer, él era perfecto. Lo amaba. No quería separarme nunca más de sus labios, de él, de su vida.
Me tomaba fuertemente de la cintura, como si estuviese renaciendo por dentro. Sentía su contenido deseo de aventurarse en mi cuerpo, era hermoso. Yo sentía su espalda, era fuerte, y tenía la medida perfecta. Me dejaba sin alientos. Sus labios se habían conectado con los míos, y esta vez sabía que era real.
Sin controlarlo, tan solo sintiéndolo, comenzamos a desvestirnos. Nos tiramos entre las sábanas intentando separar nuestros labios lo menos posible. Solo sentía, sentía y no pensaba.
Porque aunque él era fuego, y yo hielo; en ese momento habíamos comenzado a funcionar perfectamente juntos.
Esa vez fue completamente diferente a la primera. No solo por el hecho de que no era nuestra primera vez, sino porque no intentábamos llenar algún vacío en nuestro interior con sexo, lo hacíamos porque lo sentíamos. Y eso era hermoso.
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April's Diary // COMPLETO
Storie d'amoreLo único importante en su vida: su extremadamente depresivo diario, el rock, sus libros antiguos y su perro. Acostumbrada a alejar a cualquiera que se le acerque, una chica que le buscaba el lado malo a las cosas, que sin importar cuando, le buscaba...
