-No eres como las demás.
-Dulce, tierna, e inocente.
-Eres completamente diferente a lo que estoy acostumbrado.
-Ahora tú serás completamente mía.
Historia diferente, con contenido para adulto.
—¡Pero que te has creido!—Grite molesta, no puedo creer que haya dicho eso enfrente de mi, como me purga, me molesta ese tipo de comentarios, aunque tengo que acostumbrarme supongo.
—¡Ay, por favor Zel!, ¿no me digas que te molesto?—Menciona Bubiman con tono de gracia—es un juego y te toco que te mencionara eso.
Rodé los ojos y me tapé la boca con mi mano, estaba a punto de vomitarle encima. Su experiencia sexual más vergonzosa que ha hecho fue más bien una completa porquería, la chava le orino en la boca, que puto asco.
—No puedo creer que hayan orinado en tu boca—expresó Ralph sorprendido—eso si debería darte vergüenza...
—Na...he echo cosas peores hermano—se recarga del sillón y su brazo lo coloca en el respaldo.
—Lo dices con mucho orgullo cuando debería darte vergüenza hacer ese tipo de porquerias—expresé tomando un vaso con agua.
—Una vez le hice sexo oral a una chica—volvió a mencionar, yo seguía tomando agua, eso era muy común.
—¿Y eso que tiene de asqueroso?—Prehunta Félix sin entender.
—Estaba en sus días—Escupo el agua mojando a Félix, me estaba ahogando, no podía respirar hasta que Ralph me dio una palmadas es la espalda.
—¡Por todos los cielos!—expresa Félix limpiándose la cara—¡¿Qué es lo que te sucede, Rapunzel?!—menciona molesto y yo me levanto.
—Lo siento, hoy no es mi día y mejor me voy, antes de que real, vomite encima de ti.
Sin más que decir me voy de la cabaña, estaba demasiado nerviosa, quizá es porque ya no he tenido relaciones desde que salí de la preparatoria, además aclaró que jamás fue algo parecido a lo que él hace o lo que quiere hacerme.
Fui al aula de arte, necesitaba en verdad necesitaba distraerme y que mejor que dibujar algo, hacerte un cuadro en blanco y empecé a dibujar.
Mi amor por el arte se puede decir que nació conmigo, siempre me ha llamado la atención eso de crear cosas, de sacar lo que siento y expresarlo en el arte, es precioso...para mí el arte es como para muchos el deporte o ir al psicólogo, puede expresarme sin ser juzgada, la única que puede bizca mi trabajo, soy yo. Empecé a dibujar, al principio no tenía ni idea de que es lo que quería dibujar y poco a poco el dibujo fue dando forma por si solo.
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No podía creer lo que había creado, simplemente era hermosa.
—¡Wow! Te quedo hermoso el cuadro—mencionan atrás de mi.
—¡Ah!—le di un puñetazo en la nariz, al ver quién era solté el pincel y me acerqué rápidamente a el—Jack, Dios lo siento mucho, me espantaste y no supe cómo reaccionar.
—¿Segura que no entrenaste box hace tiempo?—mencionó con algo de queje.
—Antes, si, eso quedo atras—mencione ayudándolo a sentarse en uno de los bancos que había en el salón.
—Lo había dicho de broma—menciona sobándose su barbilla—pensé que no hacías deporte.
—No, no lo hago, el box fue parte de mi vida pasada, ahora soy diferente, ahora soy yo, y eso es lo que importa.—mencione mirando mi cuadro, el lo mira con atención y se para con cuidado para verlo de cerca.
—Vaya, tienes talento, cualquier amante del arte diría que es perfecto para su departamento o para su colección privada.
—¿No sabía que te gustara el arte para decirme tal admiración por mi pintura?—fruncí el ceño impresionada—
—A mi madre...le encantaba el arte, las obras de teatro, las danzas, la música, las pinturas, todo lo que tuviera que ver con el arte—suspira—ella me decía que cada mujer, era una obra muy diferente, que se encontraba perdida en un lugar obscuro y que su pintor tenía que encontrarla con rapidez.
—Vaya, que hermoso—mencione—la mía dice que el arte, como las matemáticas, es utilizada en todas partes, sin que te des cuenta está ahí, solo tienes que ser observador para darte cuenta de eso—suspire admirando mi obra de arte.
En eso, siento si mirada recorriéndome por todo el cuerpo, siento como se acerca a mi con delicadeza, volteo para poder decir algo pero me gana callándome con un beso, besaba tan bien, haciendo que me dejara llevar por la pasión.
—Vamos hacer una pintura de arte—y me recuesta en el suelo con delicadeza...