Dieciocho

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Había pasado exactamente un mes y medio, no podía creer la velocidad a la que nos encontrábamos. Parecía magia, como si en realidad sólo hubiera pasado un día. Y es que al arreglar las cosas con Gerard me empecé a sentir bien, no pude haber hecho algo mejor sinceramente. Me gustaba esto, la forma en la que marchabamos en una sincronía perfecta. Su amistad era tal vez la más pura que pude haber conocido. Después de Vicent.

—A sala de juntas por favor.

Lian, una secretaria nos señaló a varios, incluyendo a Gerard. Me levanté y el pelinegro me hizo una seña de confusión, yo me encogí de hombros. No tenía ni la menor idea, se escuchaba muy serio el asunto e importante.

Cuando pasé por la puerta esperé a Gee para agarrarle el brazo ya que venía detrás. Lo quedé viendo y el mordió levemente su labio inferior.

—¿Qué crees que sea?

—La verdad no sé.

Nos sentamos juntos y esperamos a que Erick llegara ya que era uno de los principales ahí, como dije antes, era uno de los más importantes a tal grado de ser jefe. Tenía un mandato sobre nosotros.

—Hace poco incrementó del índice de secuestros en el lugar y apenas hace dos semanas se reportó la desaparición de tres jóvenes, de dieciséis años aproximadamente. Gracias a las investigaciones hemos hayado el objetivo.

Me sorprendí, por fin lo habíamos logrado. Algunos aplaudieron orgullosos.

—Sólo que se desencadenaron otras cosas, Way ¿trae lo que le pedí?

Asintió y se levantó para excusarse, salió como bala y volvió casi al instante. Traía consigo unos sobres. Caminó hasta quedar a su lado derecho y los colocó en la mesa.

—Bien, aquí podemos saber que los principales culpables en el caso Bridgit son Walter Holden Suick y Edwards Collin Graham. Al descubrir a los jefes de éste cartel de secuestros últimamente podemos ver que también están involucrados. No sólo han matado estas personas, siguen causando tragedias mientras estamos aquí.

—Dentro de unas horas tendremos la dirección exacta de donde se encuentran e iremos por ellos, no vamos a perder ningún segundo más —dijo Karl, otro agente.

Miré a Gerard y éste sonrió entre victorioso y apenado, no sólo había hecho bien su trabajo sino había ayudado en gran parte en el caso donde se ofreció como voluntario. Era grandioso cómo le ponía tanto empeño a las cosas hasta dar un resultado positivo.

Me levanté y las demás personas también, irían a preparar un equipo especial. No sé porqué nos habían incluido, a nosotros no nos tocaba este trabajo pero supongo que está bien. Mientras más cooperemos mejor será el resultado.

Vidas están en juego.

Y yo podré hacer algo.

—Felicidades Gee.

—Tu aportaste grandes cosas, yo debería decirte eso.

—No, tú encontraste por tu propia cuenta a los culpables, yo no lo estaba haciendo bien.

—Pero...

—Pero nada, tenemos que prepararnos.

Revolví su cabello y arrugó la nariz para después sonrojarse.

—Andando.

°^°^°^°^°^°

Tenía puesto un chaleco antibalas, tenía una pistola en uno de los bolsillos, un casco e iba con un uniforme especial. Sin contar el rifle que traía en las manos. Me apunté para llevar a las víctimas, mientras detenían a los secuestradores. Esa era mi parte en la estrategia que habíamos hecho. Íbamos en total veinte personas, en tres camionetas, me sentía algo nervioso pero quise deshacer ese pensamiento. Ahora tenía que mantenerme fuerte, tenía que mantener la postura firme.

Gerard sólo iba con una especie de traje, no tenía siquiera un chaleco, no se había cambiado, sólo le dieron una pistola pequeña ya que acordó no bajar de la camioneta. Fuimos introduciéndonos a un callejón, era de noche y las calles estaban algo desiertas en ésta parte a la cual nunca había llegado.


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