Link se quedó impactado al escuchar el asunto importante por el que su padre quería enviarlo a Hyrule.
- ¿Mi matrimonio? No entiendo a qué te refieres.
- ¿No fui lo suficientemente claro? Tú estás comprometido con la princesa de Hyrule y te vas a casar con ella.
El joven empezó a vagar en sus recuerdos pasados, hasta que a su mente llegó la escena de una bebé dormida en su cuna.
- ¿Te refieres a la bebé que me presentaste como "mi prometida" cuando tenía cinco años? Pensé que era una broma.
- ¿Y cuándo he bromeado yo en mi vida? – preguntó el duque, irónico.
- Ha pasado mucho tiempo, no puedes estar hablando en serio. Era solo un niño. – expresó, soltando una ligera carcajada. Estaba seguro de que su padre había enloquecido.
- Nunca he hablado tan en serio como ahora, Link. La princesa Zelda es tu prometida, ustedes están comprometidos porque las Diosas lo han designado.
- ¿Las Diosas o ustedes? Es imposible que ellas nos hayan designado estar juntos. Ni siquiera nos conocemos.
- Cuando viajemos a Hyrule te enterarás de algunas cosas, pero por lo pronto, debes saber que ella posee el mismo fragmento que tú.
- ¿Ella también tiene el extraño triángulo en la mano? No me lo tomes a mal, pero no creo que dos personas deban estar juntas solo porque tengan marcas de nacimiento similares. Es algo ridículo.
- Ya te dije que no son...
- Pienso que si un hombre y una mujer se casan es porque los une el amor, y eso es precisamente lo que no existe entre Zelda y yo, pues no nos conocemos. Lo lamento, papá, pero no voy a viajar a Hyrule para casarme con una desconocida. No pienso hacerlo.
Al escuchar la tajante respuesta de Link, el duque Demetrio, ofuscado, dio un fuerte golpe en la mesa, causando que su hijo se sorprenda.
- ¡No te he preguntado si deseas ir, te he dicho que irás! Este compromiso ha estado pactado desde hace veinte años. Todo el pueblo de Hyrule lo conoce. No voy permitir que este reino quede mal solo porque su joven gobernante no es una persona cumplida. ¡Si tanto dices amar a Ordon, cumplirás con tu deber y te casarás con Zelda!
- ¡Pero yo no la conozco ni la amo, papá! – refutó frustrado.
- ¡La amarás! Eso es lo que las Diosas han designado y quieras o no lo cumplirás. Mañana partiremos a Hyrule, conocerás a la princesa y comenzaremos con los preparativos de tu boda. ¿¡Entendido!?
El duque salió de la biblioteca dando un fuerte portazo, dejando a su hijo completamente incómodo. A pesar de que Link se escapaba del palacio en contra de la voluntad de sus padres, siempre fue un joven bueno y considerado. En el fondo sabía que no podía contradecir al duque en la orden que le había dado; además, no deseaba que Ordon quede como un reino de mentirosos. Así que por más que le doliera, tendría que cumplir con lo encomendado. Casarse con una completa desconocida.
...
Al llegar la noche, Link se encontraba caminando por la ciudadela. Le afectaba enormemente tener que abandonarla, toda su vida estaba plasmada en aquellas tierras que lo vieron nacer, las que eran su hogar. Además, tenía miedo que su ausencia provocara que los maleantes hicieran de las suyas.
- Espero que nada malo pase cuando no esté. – se dijo a sí mismo, preocupado.
- Nada malo pasará, Link...
El joven se dio la vuelta para descubrir que la voz que le habló sorpresivamente fue la de su madre.
- Buenas noches, mamá. No deberías estar sola a estas horas en la ciudadela.
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Almas unidas
FanfictionDesde tiempos inmemoriales, las almas de la Princesa del Destino y del Héroe Elegido por las Diosas han estado unidas. No sólo han renacido varias veces para acabar con el mal que amenaza al mundo, sino también para amarse el uno al otro. Por eso, c...
