023.

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—¿Planea ir a la Tierra, señor? —preguntó Wiss, rompiendo el silencio.

—Sí, tengo que hablar con ______, pero trae a Vados contigo.

—Por supuesto.

·••·

—¿Hablas de sacar a _______ de casa? —Vegeta abrió los ojos sorprendido.—¿Estás loca, Bura?

—No, ¡solo estoy emocionada! —sonrió—. Mi hermana está muy aburrida aquí y quiero que salga y se sienta bien.

—Sabes que es peligroso. Puede pasarles cualquier cosa. No lo permitiré.

—¡Pero, Papá! ¡Quiero salir y llevar a mi hermana!

—Vegeta... —Llamó Bulma desde la puerta—. ¿Por qué no? —Entró con paso firme.— ______ ya está bien. Podrá cuidarse sola, y sabes perfectamente que no estará sola. Bura ya es adulta y también tiene sus trucos para pelear.

—¡Es verdad! ¡Soy fuerte también!

Él suspiró, resignado.—Creo que sí, pero si les pasa algo, será culpa de ustedes —sentenció.

—¡Bien! —ambas fueron hasta donde estaba ______, ignorando la advertencia de Vegeta, quien bufó con fastidio, anticipando que quizá las cosas saldrían mal.

Mientras tanto, Bulma y Bura se dirigieron a la habitación de ______, la cual estaba cubierta de polvo y desordenada.

—Lo lamento, ______ —dijo Bulma—. En estos dos años no me he atrevido a entrar aquí.

—No hay problema —respondió la pelinegra, regalándole una leve sonrisa a su madre—. Esperaba que aún estuvieran mis armaduras, y sí, están ahí. —Se acercó al clóset y sacó una armadura de una cápsula.

—Oh, te dejamos para que te cambies —sonrió Bura, tomando del brazo a Bulma para salir de la habitación.

—No es necesario —anunció la pelinegra—. Ya estoy lista.

En menos de un segundo, gracias a su magia, ya estaba vestida con su armadura.

Las peliazules sonrieron y la acompañaron hasta el primer piso. Ella, por alguna razón, estaba nerviosa y feliz. Bulma y Bura le explicaban lo que iban a hacer aquel día, mientras ella asentía y sonreía, todavía sin comprender del todo.

—¿A dónde van? —La voz de Trunks retumbó en sus oídos. Las mujeres se detuvieron de inmediato y se giraron.

—Llevaremos a _______ a dar una vuelta —sonrió Bura.

·••·

—No puedo creer que haya perdido contra dos mujeres —bufó Trunks.

—Eso significa que no tienes el valor para defender a tu propia hermana —acusó Vegeta mientras entraba en la habitación.

—Muy gracioso, Papá —bufó Trunks, virando los ojos y cruzándose de brazos.

—Lo digo en serio —suspiró Vegeta, sentándose a su lado—.

—¿A qué te refieres, Papá?

—Me refiero a que si no puedes proteger a tu hermana de tu madre y de tu hermana, entonces, ¿qué harás en la batalla?

—¿Qué batalla?

—Seguramente sabes que los Demonios volverán por tu hermana, ¿cierto? —Trunks asintió, preocupado—. Y cuando eso pase, ¿qué harás? ¿Dejarás que se la lleven otra vez? —Se levantó rápidamente al percibir el ki de Bills, Wiss y Vados llegando a la Tierra.

Trunks se quedó pensativo, reflexionando sobre las palabras de su padre. La sensación de responsabilidad y miedo lo invadía, mientras entendía que la seguridad de su hermana no dependía solo de él, sino de toda su familia y de sus aliados.


Gemelos | 5Donde viven las historias. Descúbrelo ahora