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—Hoy por la noche irás hasta la Tierra y provocarás una gran revuelta —dijo con seriedad, mientras leía el pergamino que sostenía en sus manos. Este brillaba con una luz propia, como si contuviera el poder de lo que estaba por venir.

—¿T-Tierra? —La pelirosa sostuvo la sonrisa, intentando no demostrar su nerviosismo.

—Sí, Mirai. Ve allí y haz todo lo que esté a tu alcance para que saquen a ______ de la Corporación Cápsula. La quiero sola nuevamente, en un lugar muy lejano —continuó, y los ojos de la peli-lila se oscurecieron, pasando de un celeste cielo a un azul profundo, casi marino.

Mirai asintió, pero de inmediato sintió un dolor intenso en el pecho. Su corazón parecía comprimirse; cayó de rodillas, retorciéndose de dolor.

—¡_____! —Goten irrumpió en la habitación y corrió hacia ella, con la preocupación escrita en cada línea de su rostro. La vio al borde de las lágrimas y su corazón se encogió.

—Goten, ya te dije que Ella se hará cargo —respondió la pelinegra, intentando tranquilizarlo.

—¿Ocupó sus poderes, KaioShin? —preguntó dudoso, frunciendo el ceño.

—Sí. Solo los necesarios para que Mirai haga lo que deseo —contestó la KaioShin con voz firme.

•••

—¿_____? ¿Estás segura de que no quieres comer nada? —preguntó Bulma, preocupada, mientras veía cómo su hija se levantaba del sofá.

—Estoy bien, Mamá. No tengo hambre —respondió con una leve sonrisa, dejando de nuevo el libro en su lugar—. Me iré a dormir —añadió, caminando hacia la puerta.

—_____... —intervino Vegeta, sentado a la mesa junto al resto de la familia durante la cena—. Si tienes algo que decir sobre Fuun, dilo ahora. Aquí no está Bills para juzgarte.

Ella sonrió, pero negó con la cabeza de inmediato. —No tengo nada que decir. No recuerdo nada, te lo juro. Solo sé que Mirai llegará pronto a casa.

—¿Eh, Mirai? ¿Por qué? Acaba de irse al trabajo.

—No lo sé —respondió encogiéndose de hombros—. Solo sé que ella vendrá y... ¡Buenas noches! —Como siempre, ______ dejaba a su familia con la incógnita flotando en el aire.

A la mañana siguiente, tal y como había dicho la pelinegra, Mirai llegó, pero se mostraba más esquiva que de costumbre. Solo quería comer y se negaba a dar detalles sobre cómo se sentía. Su mal humor era evidente incluso después de desayunar, lo que molestó a Mirai Trunks, quien decidió dejarla ser, suponiendo que quizá había perdido una misión y la habían enviado a casa por estar herida.

Por la tarde, casi al anochecer, ocurrió lo que la KaioShin había planeado: que ______ se aislara. Mirai intentó hablar con ella, ofreciéndole apoyo y compañía, pero lo que no sabía era que Fuun estaba veinte mil pasos más adelante, observando y conociendo cada movimiento de Mirai.

Mirai sugirió la idea de que ______ viviera lejos, sola y tranquila, para poder recuperarse con calma. Incluso le ofreció el gran departamento que había comprado cuando supuestamente planeaba mudarse al extranjero. ______ aceptó, aunque con cierta indecisión, principalmente para aparentar que estaba de acuerdo.


Gemelos | 5Donde viven las historias. Descúbrelo ahora