Capítulo 1: selección de equipos

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Hyūga Kimera caminaba al lado de su hermana gemela Hinata, sonreía y reía ante los comentarios bobos que su hermana soltaba. Kimera se sentía especial al ser la única que podía ver a su hermana en su verdadera forma de actuar, no la chica tímida, la dulce y simpática que le alegraba los días y las tardes llenas de sufrido entrenamiento.

Sonrió de lado al ver la Academia alzarse ante ella con majestuosidad y prestigio, se sentía emocionada pues ese día tal vez podría enseñarles a todos lo fuerte que se había hecho en el corto plazo que habían tenido de descanso. Se adentró al edificio con Hinata a un lado suyo, ocultándose ligeramente detrás de ella. Kimera solía proteger a su hermana de todas las formas posibles, era la persona más cercana que tenía, sabía sus secretos más profundos y los más pequeños, su gemela era más que eso para ella. La menor de las Hyūga se acomodó su banda ninja en el cuello justo antes de entrar al salón en el que debía estar. Se sentó con Hinata en una de las últimas bancas del salón quedando en medio de su hermana y un chico llamado Genko.

—Mi-mira, Kimera, ahí está Sasuke-kun.— Habló Hinata con una sonrisa un poco traviesa haciendo sonrojar a su hermana menor y dirigir su mirada al chico de cabello más oscuro.

Perteneciente al Clan Uchiha y siendo el único que sobrevivió a la masacre de esa noche, Uchiha Sasuke era el "amor platónico" de la Hyūga menor, su aura solitaria y misteriosa solía llamar la atención de ella y atraparla en un ensimismamiento propio de una enamorada. Sin duda, era todo un chico malo, o eso aparentaba.

Cuando Kimera captó una cabellera rubia discutir con Nara Shikamaru, sonrió maliciosa y le dirigió a Hinata una sonrisa aún más traviesa que la que le había regalada su hermana hace unos segundos.

—Pero mira quién está aquí también, Uzumaki Naruto-kun.— Soltó una risita al ver a su hermana sonrojarse con gravedad al decir el nombre del rubio tonto que siempre se metía en problemas.

—Deberías ir a saludarlo, Kimera, él y tú son grandes amigos y-y tal vez yo podría acompañarte.— Dijo Hinata con la vergüenza plasmada en su juvenil rostro.

Antes de que pudiera contestar, la puerta del salón se abrió dejando ver a Haruno Sakura y Yamanaka Ino en lo que parecía ser una competencia de velocidad. La Hyūga rodó los ojos y bufó ligeramente al verlas, no era un secreto para nadie que aquellas dos le caían como patada en el estómago. A Kimera le gustaba Sasuke tanto o más que a Sakura, pero aquello no impedía que la peliazulada practicara y diera lo mejor de ella en Taijutsu y Genjutsu, cosa que Sakura no hacía. Si realmente quiere ser una kunoichi, pensaba Kimera, debería concentrarse más en la academia y menos en Sasuke.

Ignoró todo lo que pasaba a su alrededor hasta que algo llamó la atención de todos los presentes, Uchiha Sasuke, el gran y prometedor ninja de su salón se estaba besando con Uzumaki Naruto, el payaso de la clase, para después finjir que vomitaban. No lo soportó más, soltó una carcajada que llamó la atención de varios de los presentes, entre ellos, el Uchiha. Se sonrojó al recibir tanta atención, pero aquello no evitó que siguiera riendo, ahora con menos intensidad.

—Al parecer, los únicos que terminarán juntos serán Naruto-kun y Sasuke-kun.— Le comentó a su hermana sin dejar de sonreír enormemente.

—Fue un accidente.— Exclamó algo alarmada su hermana.— Naruto-kun no lo besaría por gusto... O eso espero.

En ese momento, Iruka-sensei llegó al salón de clases volviendo a interrumpir la contestación de Kimera.

—¡Buenos días a todos!— Saludó con una sonrisa amable en el rostro.

—Buenos días, Iruka-sensei.— Todos contestaron al unísono, algunos más bajo que otros.

—A partir de hoy todos son ninjas. Para llegar a éste punto pasaron muchas pruebas difíciles y algunos retos, pero eso no es nada, lo que viene será mucho más difícil. Ahora son sólo Genin, el primer nivel ninja. Todos los Genins serán agrupados en equipos de tres integrantes. Cada equipos será encabezado por un Jōnin, o sea, un ninja de élite.

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