Todos se quedaron de piedra al escuchar a Kimera gritar el nombre del jutsu visual al que había recurrido. Nadie conocía que era aquello, Sasuke escuchó la palabra Mangekyō y su cerebro la conectó con Itachi, pero Kimera era una Hyūga, no una Uchiha, ¿qué rayos estaba pasando ahí? Se dio cuenta que Naruto había recurrido a dos kunai y había atravesado a la serpiente mientras esta se removía y soltaba chillidos. Kimera estaba provocando eso, lo supo cuando vio sus ojos y el poder que de estos emanaba. La serpiente desapareció al tiempo que la Hyūga caía al árbol sin energías, aquel poder tenía un precio que Kimera estuvo dispuesta a pagar.
—Vaya, pero qué interesante poder tienes en tu Byakugan.— Escuchó a la mujer serpiente decir con malicia en su voz.
—Oye, niño, ¿no estás herido verdad, miedosito?— Murmuró Naruto mientras levantaba la cabeza y miraba a Sasuke con molestia.— ¿Quedarse ahí parado como un conejo asustado? ¡No, señor! ¡Tú no eres el Sasuke que conozco!
Alzó la cabeza al tiempo que una larga y viscosa lengua envolvía a Naruto y lo llevaba hasta la mujer responsable de la serpiente. Sus dedos se alumbraron en un color morado y dirigió estos al estómago del rubio mientras lo analizaba con la mirada.
—¡Sello de Cinco Puntos!— Estrelló finalmente su mano provocando un grito desgarrador de Naruto.
—Na-Naruto-kun.— Pero Kimera no podía más, el Mangekyō Byakugan la había dejado agotada, había consumido todo su chakra y eso podía llevarla a la muerte si seguía haciendo fuerzas.
Cerró los ojos un tiempo y cuando los abrió, sintió que habían pasado segundos, pero Sasuke estaba frente a ella mientras se tocaba el cuello con gesto adolorido y jadeaba.
—Ki-Kimera, yo...— Pero un grito desesperado salió de su garganta en vez de palabras. Levantó una de sus manos y golpeó la frente de la chica con su dedo índice y corazón tomándola por sorpresa.— Lo... siento...
Y se desmayó, cayó a su lado mientras ella intentaba hacer que despertara con gesto alarmado y lloroso.
—¡De-despierta!— Exigía mientras Sakura se reunía con ella con Naruto recargado en su hombro inconsciente.
—Debemos irnos, Kimera, él podría volver.— La peliazul no sabía quién era él, pero había tanto miedo en el rostro de Sakura que decidió obedecer.
Se levantó con las piernas temblorosas y ambas comenzaron a alejarse de árbol en árbol hasta encontrar una rama que parecía una pequeña cueva. Decidieron instalarse ahí mientras los chicos descansaban y Kimera los acompañaba mientras Sakura hacía guardia. Se recostó junto a Sasuke mirándolo fijamente.
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—¡Kimera! ¡Kimera, por favor, despierta!— La chica se levantó de golpe mareándose, miró a la pelirosa que estaba siendo protegida por Rock Lee, el ninja del Taijutsu.
Se levantó como pudo y se posicionó junto al ninja con la guardia en alto.
—Vaya, la chiquilla está viva, ¿eh? Zaku, Dejaré que te encargues de Sasuke. Déjame a mí a esos tres. Ese muchacho de las cejas pobladas parece muy bueno en Taijutsu, ¡creo que me divertiré un poco!— Aquel ninja del sonido se acercó a ellos dos con velocidad.
Kimera no estaba del todo repuesta, tomó una muy larga siesta, pero su poder especial podía costarle hasta una semana en cama. Estaba demasiado débil, pero debía proteger a sus compañeros como ellos la habían protegido. Lanzó varias shuriken y Sakura un kunai mientras Rock Lee levantaba un tronco del suelo para protegerse.
—Seguramente hay un truco en tu ataque.— Comentó Lee haciendo que Kimera hiciera lo que menos quería hacer: activar su Kekkei Genkai.
—¡Byakugan!— Gritó antes de activarlo. Su cuerpo resintió aquello, pero lo ignoró mientras centraba su atención en el aparato que llevaba en el brazo.— Ahí, Lee, el brazo y su extraño aparato. Ahí está el truco.
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No Tienes Que Estar Solo
FanfictionHyūga Kimera, hermana gemela de Hinata, se adentra en una aventura después de que es seleccionada para ser parte del equipo 7, donde el único Uchiha sobreviviente se encargará de hacerla vivir sentimientos jamás conocidos por la joven kunoichi. Él e...
