Kimera se ajustó su banda regulatoria en el cuello y se despidió de su padre mientras comenzaba a caminar en dirección a Sasuke, quien la esperaba con las manos dentro de sus bolsillos y pose aburrida. La chica le sonrió ampliamente mientras que él sólo lo hizo de medio lado, como siempre lo hacía. Una vez juntos, comenzaron a caminar en dirección a donde Kakashi-sensei los había citado ese día.
—¿Haz dormido bien anoche?— Preguntó Sasuke rompiendo el cómodo silencio en el que estaban.
—Creo que nunca he dormido mejor.— Sonrió tímidamente mientras se sonrojaba.
Sasuke se acercó a ella y besó su mejilla justo cuando llegaron al puente. Sakura ya se encontraba ahí y se dedicó a matar con la mirada a Kimera mientras esperaban por Naruto y Kakashi. La pareja se recargó en la barda del puente, uno con brazos detrás de él y una pierna sobre la otra, la otra cruzó sus manos por debajo mientras apoyaba su espalda. Sakura simplemente se quedó parada. A los segundos apareció Naruto corriendo y sonrió cuando vio a las dos chicas ahí.
—¡Hola, chicas, ¿qué cuentan?!— Antes de que Kimera pudiera responder, Sasuke y Naruto comenzaron a mirarse mal como habían estado haciendo todo el tiempo desde que volvieron de la Tierra de las Olas. Blanqueó los ojos y suspiró rendida pidiendo al sensei aparecer pronto.
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Las horas pasaban lentas y aburridas y Kakashi-sensei no hacía acto de presencia. Como siempre, parecía tomarse su tiempo en lo que sea que hiciera. No pasó más tiempo cuando su gran cuerpo se dignó a mostrarse ante ellos con la mano en alto.
—¡Hola, chicos, buenos días! Perdón por el retraso, me perdí en el sendero de la vida.— Kimera lo miró molesta mientras Sakura y Naruto gritaban al unísono con indignación.
—¡Estoy listo para la próxima misión ninja, sensei! ¡Y que no sean misiones tontas para principiantes, por favor! ¡Quiero tener la oportunidad de probarme! ¡Hablo de una misión de verdad en la que pueda mostrar de qué estoy hecho! ¡Quiero poder romper y quemar, dattebayo!— Naruto parecía exaltado y apunto de saltar sobre el sensei para conseguir lo que quería.
—Mm, muy bien, entendido, Naruto.— La indiferencia del sensei hizo reír ligeramente a Kimera ganándose una mirada de sus otros compañeros.— Ahora cálmate, ¿quieres?
Naruto volteó a mirar a Sasuke con furia pero el Uchiha parecía demasiado aburrido como para dirigir siquiera los ojos a él.
—Avísanos cuando termines de fantasear, Naruto, para que podamos comenzar la misión.— Dijo Kakashi con voz aburrida.
—Claro.— Contestó simplemente mientras asentía.
—¿Puedes dejar de fastidiar por una sola vez?— El tono molesto de Sakura irritó a Kimera más de lo que quisiera.
—¿Puedes dejar en paz a Naruto por una sola vez?— Contraatacó la peliazulada.
Durante todo el día estuvieron completando simples misiones como quitar la hierba del patio de una señora, limpiar el río contaminado por basura y paseando perros. Naruto siempre consiguió meterse en algún problema, cortó plantas en lugar de hierba, cayó por la cascada del río y entró a un campo minado con un gran perros arrastrando de él cuando debería ser al revés. Durante todo ese tiempo, el azabache se había ocupado de decir una simple palabra al rubio: usuratonkachi.
Al final del día, Naruto estaba más herido que cualquiera de ellos, pero sin duda no soportó que Sasuke le dijera que era una simple carga. Kakashi parecía cansado mientras Kimera miraba las escenas que montaban con algo de diversión, los chicos podían parecer rivales pero ambos se querían como amigos.
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No Tienes Que Estar Solo
FanfictionHyūga Kimera, hermana gemela de Hinata, se adentra en una aventura después de que es seleccionada para ser parte del equipo 7, donde el único Uchiha sobreviviente se encargará de hacerla vivir sentimientos jamás conocidos por la joven kunoichi. Él e...
