XV. CALABOZOS Y DRAGONES.

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Saludo a un amigo y le aseguro que iré al bar más tarde

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Saludo a un amigo y le aseguro que iré al bar más tarde. Él se va dando brincos y entro a orinar al baño de hombres.

Hay dos chicos en su asunto. Me miran como para matarme. Yo les sonrío para joderles un poco.

Se van casi al segundo.

Ya solo, me bajo la cremallera y silbo a mi gusto canciones que mis hermanos ponen en el auto. Luego me lavo las manos y salgo sacudiéndolas.

Que predescibles son los de aquí. De todas formas, no es que me sorprenda. No tanto como el ver a Yoongi fuera de clase, saliendo de la oficina del consejero, tratando de que su walkman no eche a perder otra cinta de música.

Me pregunto que hacía ahí de vuelta a clase de Lengua.

Cuando Jungkook y yo éramos niños, solíamos pasar gran parte del tiempo jugando a Calabozos y Dragones, un juego de rol bastante popular por esos tiempos

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Cuando Jungkook y yo éramos niños, solíamos pasar gran parte del tiempo jugando a Calabozos y Dragones, un juego de rol bastante popular por esos tiempos. El lunes después de clase, Hoseok mostró cierta melancolía por él. Jimin se sumó al sentimiento, y seguro Namjoon también, aunque no lo demostró mientras fumaba un Marboro. Así que les dije que podíamos reunirnos con un tablero algún día, pero no creí que fuera ese próximo fin de semana, y tampoco pensé que el lugar sería mi habitación... ese mismo lunes por la noche.

—Hombre, tu cuarto es justo como me la imaginé—comenta Hoseok, husmeando alrededor—, peculiar pero con clase.

Namjoon y Jimin se sientan a los pies de la cama. Yo, en cambio, busco la guía que con Jungkook solíamos utilizar. La hice cuando tenía nueve, así que es de esperar que tenga algún que otro error.

—Aquí—exclamo cuando la encuentro, finalmente.

Jimin la lee, en voz baja. Su cara se oculta detrás de mi antiguo cuaderno repleto de garabatos que Jungkook dibujaba cuando matábamos el tiempo.

—¿Y? ¿Qué tal está?—pregunta Hoseok, ansioso. Toma la punta de una hoja.

—¡Tampoco me lo quites!—Jimin le proporciona un codazo.

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