La atroz ola de "Los Perros negros" se cobra otra víctima en el senado: Ministro de economía enloquece en mitad de un mitin y dispara al ministro de exteriores.
Así rezaba aquella mañana el titular de portada del periódico que un estilista leía de forma ávida en uno de los talleres de costura.
A su lado Des miró el titular inquieto. Tratando de contener su ansiedad, mientras dos modistas daban vueltas a su alrededor probándole distintos tipos de prendas y tejidos, sin prestarle realmente atención por estar charlando entre ellas.
-... Es como todo esto de la gente que se está volviendo loca de repente. –exclamó una de pronto a la par que hacia una pausa para tomar algunas medidas a lápiz en una hoja. – Yo empiezo a tener miedo de verdad ¿Sabes? Así que si la cosa sigue así he llegado a plantearme incluso el pedir una excedencia para irme medio año al campo. Mi pueblo natal es muy pequeño y allí todo el mundo está bien.
-Yo también lo he pensado -secundó la otra en tono preocupado en lo que revisaba un muestrario grueso de tejidos. –Al menos hasta que sanidad de algunas pautas. Porque por mucho que digan en la televisión que no se trata de una epidemia ni de nada contagioso, está claro que casos aislados no son. Y en Internet ahora dicen que es culpa de algo que le han echado al agua... así que ahora ya solo bebo agua mineral, por si acaso...
La conversación continuó mientras Des con expresión mortificada se repetía internamente su nuevo mantra "Nada de esto va conmigo. Yo no estoy loco. Estoy bien. Sólo he visto... algunas cosas desagradables" una y otra vez.
Al fin y al cabo sabía que tenía pocas opciones. Pues si en un momento de debilidad trataba de volver a ponerse en contacto con el doctor William en busca de ayuda, lo más probable es que en menos de un día terminase ingresado -por no decir directamente retenido en contra de su voluntad-, en algún tipo de institución mental bajo la excusa de que era lo mejor para él (y porque no decirlo para el resto).
Y aunque eso descartase la opción del experto, Des seguía sintiendo la apremiante necesidad básica de compartir aquello con alguien más. Alguien que a ser posible no lo tachase automáticamente de perturbado, y lo incluyese de forma inmediata en la estadística de víctimas de la nueva "plaga silenciosa" convirtiéndole en el próximo titular del periódico.
-Yo sólo sé que estoy aterrada. –insistió de nuevo una de las costureras mientras colocaba un chaleco a medio coser sobre la espalda de Des para confirmar la anchura. –Aterrada hasta el punto de que ahora miro con sospecha a cualquier persona con la que me cruzo. E incluso cuando llego a casa primero tanteo como sigue mi novio antes de relajarme... no sea que tenga que echarle a escobazos del piso o salir corriendo yo en el peor de los casos.
-Que poco romántica –se rió entonces el estilista desviando por primera vez su atención fuera del periódico. -¿No lucharías por conservar vuestro amor?
-¡Que le den al amor! -clamó la mujer entre risas como si aquello se tratase de un chiste. –Si se desquicia ¡batazo en la cabeza y fuera de mi casa! ¡Yo no quiero saber nada! ¡Como si no hubiera más hombres en París!
-Qué mujer más fría –aportó el estilista sin perder su sonrisa.
-Ya ves... el amor está sobre valorado... -repuso ella plegando el chaleco sobre su brazo, tras lo cual le dio unas palmaditas a Des en la espalda antes de exclamar: -Ya hemos acabado por hoy contigo. Vuelve la semana que viene para los últimos retoques.
Él aludido algo lívido, se limitó a afirmar levemente con la cabeza antes de tomar su propio gabán para marcharse.
Tras él se quedó el trío compuesto por las dos modistas y el estilista, que no tardaron en ponerse a cuchichear con descaro:
ESTÁS LEYENDO
Apeiron [ AMOLAD ]
RomanceTras su última discusión Vida y Muerte realmente llegaron a pensar que tal vez nunca podrían volver a hablarse de nuevo. Pero las cosas nunca son tan simples y Vanidad tiene otros planes. Este fic continua la historia original desde el "presente"...
![Apeiron [ AMOLAD ]](https://img.wattpad.com/cover/170879393-64-k123540.jpg)