XX. Un papá celoso

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En el transcurso del trayecto, papá va muy pensativo y sé que está pensando en Diamond.  Al final, suspira y habla.

-¿Ese chico es la razón por la que te vistes tan bonita?

Ante esa pregunta, quiero echarme una enorme carcajada.

-¡Dios, claro que no! – Me rio fuerte.

-¿Cuál es la risa? – Papá está con el ceño  fruncido.

-Tú pregunta. Yo no cambiare por un chico, papá. No dejaré de vestirme como lo hago por un chico. No dejaré de pensar como lo hago por un chico. ¡Mi mundo no gira alrededor de un chico!

-Bien, me alegro de saberlo. Pero si alguno te molesta, juro que lo mataré.

-¡Agg! – Estoy irritada.

-No puedo permitir que un joven te lastime. No te quiero ver con ningún muchacho en estos momentos, Ale. No es tiempo todavía de un novio.

-Como sea. – Murmuro.

Luego, llegamos a casa. Odio que papá sea tan protector y tan celoso. Subo directamente a mi habitación y me encierro.  Enciendo mi portátil y reviso blogs de otras personas. Siempre hacen reseñas o suben algunos libros nuevos y eso me suena interesante, así que miro unos cuantos blogs. Mi móvil empieza a sonar, lo tomo y miro que es un mensaje de Diamond.

Diamond:¿Qué haces?

Aleesha: Ojeando unos blogs ¿y tú?

Diamond: Hablando contigo x)

Aleesha: ¡Vaya, que novedad, amigo!

Diamond: Lo sé. ¿Quieres salir?

Aleesha: No lo sé… papá está celoso. Piensa que tú y yo…

Diamond: Ojala fuese cierto…

Aleesha: ¡¿Qué?!

Diamond: Bromeaba. ¿Sí o no?

Aleesha: Sí.

Diamond: ¿Vives enfrente de Johann, verdad?

Aleesha: Desgraciadamente… sí.

Diamond: Paso por ti en veinte.

Bien. Saldré con Diamond. Ahora, tendré que bajar y convencer a papá.

Bajo corriendo los escalones y busco a papá por todos lados.

-¿Papá? – Llamo. Nada. – ¡¿Papá?! – Grito. Nada.

Marco el número de papá en mi móvil y él contesta rápidamente.

-¿Estás bien? Estoy ocupado, dando una consulta. – Dice.

-Sí. Sólo que te fuiste sin despedirte y creí que estabas en casa. Papá, saldré un rato.

-¿Con quién?

-Diamond. – No puedo mentirle, aunque soy buena.

-Bien…– Papá suspira. – Ten cuidado y no olvides el toque de queda. Cuídate y cualquier cosa llama.

-Gracias, pa.

Cuelgo y empiezo a dar saltitos de la alegría. Me arreglo un poco y luego me siento en un sofá, esperando a Diamond. Después de unos minutos, escucho el motor de un auto afuera. Miro por la ventana y es el auto de Diamond, una camioneta Jeep. De la Jeep se baja Diamond y toca el timbre de la puerta. Corro hacia la puerta y la abro.

-Hey. – Sonríe.

Diamond va vestido con una camisa negra y encima de está una camisa manga larga roja. Junto a unos vaqueros.

-Hey. – Sonrío.

Caminamos hacia la Jeep y me deslizo en ella. Vaya, huele delicioso adentro. Diamond arranca y nos vamos a saber dónde. Un minuto. ¿Adónde vamos?

-Iremos al cine. – Contesta, como si me hubiera leído la mente. – ¿O quieres ir a otro lugar?

-El cine está bien. – Sonrío.      

Diamond conduce hasta el centro comercial y se aparca en el estacionamiento. Nos bajamos y caminamos hacia dentro del centro comercial. Y de pronto, Diamond me toma de la mano. Doy un pequeño brinco por el asombro de sentir su mano entrelazada con la mía.  Caminamos y luego empiezo a sentir bien que su mano esté ahí, sujetándome y guiándome por el centro comercial.

Llegamos al cine y vemos la cartelera. Al final, decidimos que vamos a ver Sí Decido Quedarme y en parte, no la quiero ver, porque sé qué me hará llorar (con solo ver el tráiler, lloro).  Mientras compramos las palomitas observo todo el lugar y mi mirada se encuentra con la de Johann. Mierda. ¿No habrá un día sin que me lo encuentre? Y veo que va tomado de la mano con alguien. Una chica, con una gran melena rubia, piel clara y ojos verdes, toda una barbie. Y va vestida bien prostituta. Dejo de mirarlos y me concentro en mi amigo, Diamond.

-Diamond, ¿podemos ver otra peli?

-Claro, ¿Cuál quieres ver? – Diamond suena dulce.

-¿Qué te parece Correr o Morir?

-Claro, bien por mí. – Sonríe.

Vamos a comprar nuestros boletos y nos dirigimos hacia la sala cinco. La verdad es que no sé porque cambie de parecer respecto a la película. Entramos a la sala y nos sentamos en los puestos de arriba. Luego, aparece Johann y su barbie (Para mi desgracia) y se sientan en la misma fila que la nuestra y lo peor: Johann se sienta a la par mía. Johann me fulmina con la mirada y lo ignoro. Diamond me da mis palomitas y empiezo a comerlas. Dios, solo quiero pasar un momento de tranquilidad sin que llegue este imbécil y lo joda todo.

Johann y esa chica se empiezan a besar. ¡Qué horror! Johann la besa con delicadeza pero la chica parece que quiere comérselo. Asco. Repulsión. Y muchas cosas más es lo que siento en este momento.

La película empieza pero no puedo concentrarme en ella.  No dejo de mirar a Johann de reojo. ¡Deja de ver a ese imbécil!  Me digo.  Miro a Diamond que esta tan entretenido en la película que ni siquiera se dio cuenta de que llego este idiota.

False InnocenceHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora