Mamá y yo decidimos pasar el día juntas. Iremos al centro comercial, iremos al cine, a un restaurante; a todos los lugares que se pueda. Me alisto, me pongo unos vaqueros, una camiseta y mi tenis. Me hago una coleta.
-¿Mamá? - Nada. - ¡¿Mamá?!
-¿Sí? - Aparece solo su cabeza en el umbral de la puerta.
-¿Estás lista?
-Sip. - Algo se trae entre manos.
Da un paso hacia adelante y me sorprendo: Va vestida con un hermoso vestido de flores hasta la rodilla, unos zapatos de tacón 7 color blanco y su cabello cae en ondas sobre sus hombros. ¡Guau! Me miro yo en el espejo: Que decepción.
-Me cambiare, mejor.
-¿Por qué?
-¿Quieres ser el centro de atención, verdad?
-No tengo diecisiete años, Ale.
-Claro. - Digo con sarcasmo.
Salimos de mi casa y nos vamos al centro comercial en la camioneta de mamá. Papá se quedo en casa, gracias a los Dioses, porque si no, estoy segura que en pleno centro comercial me hacen una escena. Es tan duro tener unos padres así: no puedes salir con ellos porque siempre pelean. Una vez, fuimos al cumpleaños de una amiga, Clarisa, y todos estábamos cantando alegremente Feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños Clarisa... ¡Cállate, Liam! Se escucho el grito de mamá por todos lados. Mamá le había restregado tarta en la cara de papá (no sé cómo consiguió la tarta, si no la habían partido), y todos nos volteamos hacia ellos. Ese día sentí como mi cara se ponía verde, morada, roja, azul, amarilla, de todos los colores por la vergüenza. Le arruine la fiesta a Clarisa. Y desde ese entonces, no voy a más cumpleaños; bueno, mejor dicho, no me invitan más a los cumpleaños.
Llegamos al centro comercial, mamá se estaciona y nos bajamos de la camioneta. Entramos a Pizza Hut.
-No quiero que estés mal, má. - Digo, comiéndome una porción.
-Eso es inevitable, cariño...
-Hablaremos todos los días, mensaje aremos todos los días, aremos video-llamada todos los días.
-Estando allá, te olvidaras de mí. - Sonríe, pero es una sonrisa falsa.
-No, má, no...
-No tengas miedo a lo nuevo, ¿Ok? - Dice, comiendo un trozo de pizza.
-Sí. - Digo, pero estoy confundida.
Luego de comer, fuimos al cine, vimos Bajo La Misma Estrella, y me hizo llorar, lo admito. Luego, jugamos en unas maquinas de pac-man, Guitar Flash, y otros juegos más de maquinas. Luego, fuimos a comprar unos zapatos, me compro unos zapatos de tacón negro y un hermoso vestido negro, qué bueno, parece casi una segunda piel. Dimos vueltas por todo el centro comercial, compramos, nos reímos, y después fuimos a comer helado. Por dentro, estoy un poco triste, ya que mañana a primera hora sale nuestro vuelo. Por último, fuimos al salón de belleza: me hicieron manicure, pedicura, me hicieron tratamientos en el cabello, así que se me ve más sedoso.
La verdad es que pase un día genial con mamá. Lástima que es nuestro último día juntas. Nos volveremos a ver dentro de dos años... Ah...
Odio esto: tener que dejarla sólo porque un estúpido juez lo dice. No es que no quiera estar con papá pero... tampoco quiero dejar a mamá. Odio estar en esta situación. Es como estar dividida entre tu papá y tú mamá.
Nos subimos a la camioneta y regresamos a casa. En el trayecto me fije en todo lo que pude: Los arboles, las casas, las calles, las personas. Las veré dentro de dos años... Mañana me voy a un lugar nuevo y no sé cómo me irá. Y eso es sumamente frustrante.
Llegamos a casa y papá ya está dormido. Quizá esto suene ridículo, pero mamá y yo decidimos dormir juntas en su habitación.
-Te amo, bebé. - Me da un beso en la frente.
-Te amo, má.
Y entramos en un gran profundo sueño.
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False Innocence
FantasySoy Aleesha Bloom y estoy pasando por una verdadera crisis familiar: mis papás están peleando por quedarse con mi patria potestad. Nora, mi madre, ha estado aprueba por dos años y ahora es el turno de Liam, mi padre. Tengo que volar hasta la otra pu...
