Como ya me había dicho Beth, su familia vive en un complejo de apartamentos cerca del centro de San Diego. No se de que huye tanto, en el coche no para de hablar con su padre y de contarle cosas sobre su vida en Buffalo. Parecen tener una buena relación, además de ser un hombre amable que no parece difícil en absoluto.
Nos ayuda con las maletas al llegar e incluso se ofrece a llevar una de las bolsas de Amanda. Enseguida se nota el tremendo cambio de temperatura. Mis pantalones largos empiezan a sofocarme y no necesito en absoluto la chaqueta que llevaba en Buffalo. Beth también se queja del calor y nos pide que nos apresuremos para poder cambiarnos.
Subimos al ascensor por turnos ya que no cabemos con todo el equipaje. Amanda, Beth y su padre van juntos, y nos dejan a mi y a Max a bajo. No es incómodo, llebo ya dos días seguidos con él y sabemos de qué charlar. Además, me cae muy bien.
-Tu suegro es majo -comenta sonriendo mientras esperamos a que baje el ascensor de nuevo.
También entiendo eso que tiene con común con Beth y que hace que se lleven tan bien.
-Cállate.
Ríe mientras abre la puerta del ascensor y nos montamos con nuestro equipaje y el de Amanda. La muy capulla nos ha dejado con todas sus cosas para que las subamos nosotros.
-Pero en serio, parece buen tío. Ya me lo habían dicho tanto Eddie como Olly -pulsa el botón número cinco y empezamos a subir-, que es un tío muy majo y que todos los problemas de Beth con su familia los conocían porque se los había contado ella.
A veces me olvido de que Max es el mejor amigo de aquellos dos. Digo, ¿no se le hace raro entonces ir conmigo?
-Tío, ¿y no te molesta esta cosa rara que hay entre nosotros? - pregunto, mejor sacar el tema ahora a que me odie en silencio-. No digo que haya nada entre mi y Beth, pero desde luego que cualquier a doria que soy su nuevo chico, incluso ellos lo piensan.
Niega con la cabeza.
-No demasiado -frunce el ceño-. Aquella relación no era buena para nadie, y de verdad creo que todos están mejor con otras personas.
Asiento. También tiene sentido.
Llegamos en nada al quinto piso y en cuanto se abren las puertas del ascensor nos encontramos con la puerta del apartamento de Beth abierta. Dentro, puedo ver como una mujer, supongo que su madre, abraza a Beth con fuerza.
-¡Ya basta mamá! -se queja mi vecina.
Ella se aparta finalmente y saluda a Amanda con un fuerte abrazo. Esta, igual que ha hecho con el señor Mathews, le presenta a su novio, que se apresura a adelantarse para saludar apropiadamente. Tan simpática como su hija, la señora Mathews sonríe encantadora y felicita a Amanda por encontrar a un novio como Max. Supongo que le ha hablado de él.
Entonces repara en mi. Me mira con esos hijos idénticos a los de Beth y frunce el ceño. Es más bajita que ella y está bastante más delgada, pero la verdad es que se parece bastante a mi vecina. Si en treinta años Beth va a estar así, no se puede quejar.
-¿Y quien es este chico tan guapo? - pregunta observándome.
-¡Mamá! - se queja Beth de nuevo.
Río por debajo la nariz. Nunca pensé que mi vecina sería de las que se avergüenzan de su madre como adolescentes. Pero lo es, y me encanta.
-Dime que es tu novio, sería un gran progreso después de los dos últimos.
Veo como Beth se sonroja hasta las orejas. Dios, como estoy disfrutando esto.
-¡Es nuestro vecino! -dice nerviosa-. ¡Ya basta de presentaciones, queremos cambiarnos que tenemos calor!
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No es tan perra
Fantasy¿Nunca te has preguntado que es de la mala de la historia?¿De la perra que intenta alejar al protagonista de su amada?¿Y si... no fuera la mala? Nick está jodido. Muy jodido. Después de una increíble bronca con su Susan, su novia, esta ha salido de...
