Beth se va, dejándonos a Amanda y mi solos en el baño. Me debato en seguirla o no. Nunca me he peleado con Beth. Ni siquiera ha sido una pelea, simplemente mi vecina cabreada conmigo por gritarle a Brittany.
No se que debo hacer.
-A Beth le encanta que le vayan detrás cuando se cabrea -dice Amanda finalmente-. Pero mejor déjalo para otra ocasión, hoy quizás lo que le conviene más ser una buena persona e ir con Brittany. Sería genial que se hicieran amigas.
Niego con la cabeza.
-¿Y como me afecta eso a mi? -pregunto apoyándome en el lavamamos-. Lo último que necesito es que Beth me deje de hablar.
Amanda sonríe y viene a sentarse junto a mi. Le dejo un poco de espacio y se sube de un salto encima del mueble.
-No te preocupes -le resta importancia-. Mañana dile que has sido un capullo y estará bien contigo.
Asiento, aunque no puedo dejar de tener un mal sabor de boca después de todo ello.
-Vamos - dice Amanda acariciandome la espalda-. Vámonos de aquí, iremos a mi casa y nos pillaremos una borrachera enorme para recordar solo lo bueno de esta noche.
Eso hacemos. Nos despedimos de mi familia y de los amigos de papá. El señor Belov me avisa de que Beth se ha ido a casa con su hija, que no se sentia demasiado bien. Nadie parece muy al tanto de nuestro conflicto, y prefiero que así sea. Hace unos meses me habría dado igual, pero ahora no quiero avergonzar a mi padre de esta manera, ya que empezamos a llevarnos bien.
De camino a casa no decimos gran cosa, tanto yo como Amanda nos limitamos a mirar la carretera en silencio. Estoy demasiado cansado y confundido como para intentar evitar silencios incómodos. Y como ya he dicho, no tengo demasiados temas de conversación con mi vecina menos loca.
Casi por inercia, en vez de ir a mi piso, digo a Amanda al suyo. Me siento en el sofá con la confianza que he adquirido estos últimos meses y veo como mi vecina trae dos vasos cualquiera y una botella de licor. Me ha prometido pillaron un gran pedo, y espero que lo cumpla.
-Entre tu y Beth os habéis adueñado por completo de la fiesta - comentó llenando los dos vasos.
Ella toma una y le da un trago.
-¿A estas alturas te sorprende? -pregunta con sorna-. Ya nos conoces, no somos precisamente tímidas, ninguna de las dos. Aunque Beth tenga un extraño don para ello -calla mientras mira distraídamente el licor que sostiene en su mano-. ¿No te molesta?
Le miro con el ceño fruncido.
- ¿Que seáis como las animadoras populares de mi instituto? -doy un trago a mi bebida-. No demasiado. Digo, a veces se hace raro estar a vuestro alrededor con esa extraña atención que recibís, pero tampoco es malo.
Amanda niega con la cabeza.
-No me refiero a eso, hablo de Beth -esta vez si que estoy sorprendido, ¿Va a criticar a Beth?-. Se ve de lejos que tienes una relación difícil con tu padre. ¿No te molesta que de repente aparezca ella y... puff, sea todo tan fácil?
Vaya. No me esperava una pregunta así por su parte. Es tan protectora con su amiga que nunca pensé que podría hablar de ese modo de Beth.
-No lo sé - doy otro trago, si la conversación va a ir por allí, quizás necesite estar algo pedo-. Mis problemas con mi padre siempre han sido algo recíproco. El cree que soy una decepción y yo creo que él lo es aún más. Beth le ha caído genial y si eso ayuda a que no nos tiremos mierda cada vez que nos vemos, bienvenido sea. Además, por contraparte mi madre la odia. Y mi madre no odia a nadie.
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No es tan perra
Fantastik¿Nunca te has preguntado que es de la mala de la historia?¿De la perra que intenta alejar al protagonista de su amada?¿Y si... no fuera la mala? Nick está jodido. Muy jodido. Después de una increíble bronca con su Susan, su novia, esta ha salido de...
