Por primera vez desde que conozco a mis vecinas, Amanda me recibe dando saltitos y con una enorme sonrisa en su cara. Normalmente es Beth la que parece un perrito cada vez que abre la puerta, y su compañera es más de sonrisas educadas. Incluso ahora que nos hemos hecho verdaderamente cercanos no le había visto tan contenta de verme.
-¡Hombre Nick! -saluda feliz- ¿Que haces aquí?
Levanto la bolsa llena de comida que llevo conmigo.
-En la editorial hemos pedido comida china para el almuerzo y ha sobrado un montón -explico-. ¿Os apetece?
Amanda piensa por un segundo.
-¡Dile que pase! -grita Beth desde el comedor-. Será por comida.
Sigo a Amanda hasta la sala de estar donde nos espera Beth sentada enfrente de un portatil. Frunce el ceño concentrada mientras busca algo en la pantalla.
Dejo mis cosas encima de la mesita de café y me siento a su lado. Suponía que estaría haciendo algo de la universidad, calculos impossibles o progrmas llenos de numeros que no entenderé. Sin embargo, tiene abierta la pagina de una aerolinea lowcost.
-¿Os vais de viaje? -pregunto.
Amanda asiente emocionada.
-Nos vamos a California -explica contenta-. A la casa de Venice de Beth.
Vaya, puede que por eso Beth no esté en su mejor momento. No recuerdo que Califoria sea su lugar favorito.
-¿Tienes una casa en Venice?
Ella asiente sin mirarme.
-Es de mi família -explica obvservando atentamente la pantalla-. La usamos sólo en julio para ir de vacaciones, pero en hay un festival para las vacaciones de primavera que a los chicos les encanta y se han empeñado en ir -niega con la cabeza frustrada y mira a Amanda-. ¿Tía los billetes están caros a estas alturas, de verdad es necesario ir?
Amanda asiente enérgicamente y coge el ordenador para buscar ella.
-Que sí Beth, será divertido -contesta cansada, parece que Beth lleva con esta actitud mucho rato-. Si no volvemos al plan inicial y pasamos primero por San Diego.
Beth niega rápidamente con la cabeza.
-Ni de broma, solo me faltaría aguantar a mi familia.
-No seas cruel -le rinye Amanda-. Tus padres son super simpáticos.
Siento que esta discusión se está volviendo mucho más personal de lo que debería. Beth es como un libro abierto, pero hasta ella tiene cosas que no puede compartir. I por lo poco que habla de su familia, está parece una de ellas.
Amanda parece darse cuenta de ello, porque me mira por un segundo y deja de insistir en el tema. Luego vuelve a buscar en el ordenador.
-Mira, este está bien -señala pasándole el ordenador.
Beth mira por un segundo y niega con la cabeza.
-Es para San Diego, no quiero pasar por San Diego.
Amanda empieza a exhasperarse. Mi vecina más pesada ha entrado en esa fase de niña pequeña que todos conocemos y odiamos.
-¿Y si viene Nick? -dice en un intento desesperado de que su amiga no se vuelva aún más insoportable de lo que es de normal.
Frunzo en ceño. En ningún momento me he ofrecido a acompanyarles a San Diego. Menos durante las vacaciones de primavera. Tengo cosas que hacer. Bueno, en realidad no muchas, ya que en la editorial también nos dan un par de días libres. Sam se va con los chicos de la fraternidad a florida y Susan... Susan está demasiado ocupada evitandome. Vale, puede que sea el mejor plan que me haya surgido hasta ahora.
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No es tan perra
Fantasy¿Nunca te has preguntado que es de la mala de la historia?¿De la perra que intenta alejar al protagonista de su amada?¿Y si... no fuera la mala? Nick está jodido. Muy jodido. Después de una increíble bronca con su Susan, su novia, esta ha salido de...
