Me miro detenidamente el prospecto que alguien está intentando pasar por debajo de la puerta. Por lo que puedo leer hasta ahora, hay escrito "Controlar tu..." Y algo más que aún no ha pasado del todo en letras blancas en un fondo azul.
Abro la puerta para mirar quien es el imbécil que quiere colarme publicidad por debajo de la puerta. Al otro lado, la cabeza rubia de Beth parece muy concentrada en su tarea. Levanta la cabeza sorprendida. Me mira con esos enormes ojos marrones suyos como un niño que mira a su madre cuando le ha pillado haciendo algo malo. Esta chica es imbécil.
Miro el folleto al completo. "Controlar tu ira, mejora tu vida" es lo que pone en letras grandes y blancas. También hay un dibujo de una familia feliz riendo. Joder.
Mi mente viaja instantáneamente a lo ocurrido hace un par de días.
Había pasado ya casi una semana desde lo de la fiesta. Al día siguiente Beth ya había vuelto a la normalidad, la chica escandalosa que vivía en la puerta de enfrente no había cambiado ni un poco.
No había sabido nada de Susan en toda la semana, sin embargo. No respondía a mis llamadas, no la había visto por la universidad e incluso Becca me evitaba. Así que aquel día me había planteado a la salida de su clase. Cuando la ví salir, la tomé del brazo y tiré de ella hasta el aparcamento. No dijo absolutamente nada, permaneció callada todo el trayecto y tampoco parecía demasiado dispuesta a hablar cuando llegamos a mi coche.
-¿Por qué me evitas? -pregunté yo al ver que esta conversación no la empezaría por ella-. Llevo días intentando hablar contigo, creí que habíamos avanzado algo la otra noche.
Susan suspiró. Mierda, no se avecinaba nada bueno.
-Lo del otro día... -negó con la cabeza-. Fué un error. No deberíamos habernos acostado. Estava en un momento muy difícil y...
Pegué un golpe al capó.
-¿Cómo que fue un error? -grito cabreado-. ¡Me he estado partiendo el lomo para cambiar, estuve contigo toda la noche, te defendí ante Beth!
-¿Y eso te supuso un esfuerzo? ¿En serio? -gritó ella también-. ¿Tanto dices que me quieres que te resulta difícil defenderme ante alguien cómo ella?
Joder, mierda, esto no está yendo como yo tenía previsto.
-Sabes que no es eso a lo que me refiero -digo con un tono de voz más calmado, pero aún igual de enfadado.
-¿A no? -Susan sigue gritando exasperada-. ¿Crees que soy tonta? ¿Que no veo que ahora vas mucho con ella? Este tipo, Eddie, parecía conocerla muy bien ¿Ahora vas con sus amigos?
Lo sabía. Era consciente que no podía esconderle mucho tiempo que me había vuelto así de cercano a Beth. Y menos después de la fiesta. Eddie la defendió rápidamente, no le costaría demasiado a Susan atar cabos.
-¿Y qué más da? -me defiendí, realmente no había ningún problema con ello-. Beth me ha ayudado mucho desde que te fuiste, ya lo sabes. Es mi amiga.
Susan bufó.
-Claro, porque ella quiere ser únicamente tu amiga -ironiza-. Joder Nick, es que no has cambiado, y nunca lo harás.
Se fué. Y yo dejé que se fuera. Di una patada a la rueda cabreado. ¡Joder! Tan bien que íbamos. Tanto que habíamos avanzado.
No sé ni como llegué a casa, porque en aquellos momentos solo veía rojo. Lo que sí que sé es que lo primero que hice al llegar fue pegarle una patada a la mesa. Y luego un puñetazo a la pared. Y más tarde a otra cosa que ya no me molesté a mirar que era, pero se rompió al caer al suelo.
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No es tan perra
Fantasy¿Nunca te has preguntado que es de la mala de la historia?¿De la perra que intenta alejar al protagonista de su amada?¿Y si... no fuera la mala? Nick está jodido. Muy jodido. Después de una increíble bronca con su Susan, su novia, esta ha salido de...
